Francia: Miles de personas se manifiestan tras la promulgación y entrada en vigor de la represiva nueva ley antidistubios de Macron

Convocados por más de 50 colectivos políticos, sindicales y sociales, agrupados bajo la plataforma “Por la Libertad de Manifestarse”, decenas de miles de franceses se han manifestado este viernes por las calles de toda Francia para denunciar el recorte de libertades públicas y la deriva autoritaria del Gobierno que acaba de promulgar una Ley Antidisturbios, que restringe el derecho de manifestación.

Los colectivos llamaron a realizar manifestaciones en esta capital y en numerosas ciudades del país, para exigir la derogación de la normativa. “Seguimos pensando que esta ley no es necesaria, e incluso peligrosa. Aun cuando la libertad de manifestarse se mantendrá formalmente, ella será objeto de tales restricciones que en la práctica estará vaciada de su sustancia”, deploraron asociaciones como SOS Racismo, Greenpeace, entre otras.

Era la respuesta social a que, tras su aprobación parlamentaria por la mayoría gubernamental, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, promulgara este jueves la polémica ley dirigida, según sus defensores, a evitar disturbios durante las manifestaciones, razón por la que la denominan como la “anti saqueadores”, que apareció ayer publicada en la Gaceta Oficial para su inmediata entrada en vigor.

En su cuenta de la red social Twitter, el ministro de Interior, Christophe Castaner, saludó una normativa “que protege a los franceses frente a la inseguridad y la violencia’, así como ‘a nuestras instituciones y a nuestras libertades”.

El Consejo Constitucional francés anuló a inicios de mes una de las medidas más emblemáticas de esta ley, que preveía prohibir de forma preventiva  la participación en manifestaciones a personas consideradas peligrosas. Inspirada de la ley de prohibición de estadio, este artículo fue tachado de liberticida por asociaciones y miembros de la oposición, que consideraban que violaba el derecho a la libre expresión y de reunión, protegidos por la Constitución.

Otros dos artículos controvertidos sí fueron aceptados: el que autoriza a las autoridades a registrar bolsos y vehículos en las manifestaciones y zonas aledañas; y el que tipifica como delito castigado con hasta un año de prisión y 15.000 euros de multa, el ocultarse el rostro durante una protesta. También lo fue el facultar a los prefectos y a las prefecturas de policía para impedir la participación en protestas de personas consideradas peligrosas, autorizar los registros de bolsos y vehículos durante las demostraciones, y catalogar como delito el ocultamiento del rostro por parte de manifestantes.

Políticos, sindicalistas y diversas organizaciones estimaron que tales disposiciones atentan contra el derecho de protesta, por lo que el texto fue sometido a examen en el Consejo Constitucional. La alta instancia solo censuró el artículo referido al vetar la participación de determinados ciudadanos en las demostraciones, pero mantuvo los otros dos.

En contra de la ley se sitúan los sindicatos, que temen por el derecho a manifestarse de los trabajadores, los abogados y magistrados, que temen por la violación de leyes fundamentales y la utilización política de la justicia, las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que temen por la deriva represiva del Gobierno, pero también están las organizaciones estudiantiles y las asaciones de solidaridad. Todos juntos contra una ley que definen como muy peligrosa.

Estos manifestantes denunciaban que ésta mal llamada ley anti saqueadores, es en verdad una ley contra los chalecos amarillos. El Gobierno, en su campaña de desprestigio y denigración contra el movimiento social sigue acusando a los chalecos amarillos de ser cómplices de los movimientos violentos y que la ley no busca nada más que hacerlos callar.

22º sábado de los “chalecos amarillos”

Este movimiento pro libertades y anti gubernamental se suma al de las movilizaciones de los chalecos amarillos. También decena de miles protestaron el pasado sábado  en toda Francia para rechazar la política del gobierno de Emmanuel Macron y demandar cambios a favor de una mayor justicia social, en la que constituye el 22º sábado de manifestaciones. El Ministerio de Interior contabilizó 31.000 manifestantes en todo el país, incluidos cinco mil en esta capital. Las cifras de este sábado superaron las de la semana pasada, cuando se registraron 22.300 participantes a nivel nacional.

Según ha confirmado este domingo la Policía del departamento de Alto Garona, al menos 45 personas fueron detenidas el sábado durante las multitudinarias protestas de los llamados ‘chalecos amarillos’ en Toulouse, de las cuales 43 han acabado bajo disposición policial. Estas manifestaciones se realizaron en el marco de las protestas semanales protagonizadas por este grupo opositor en toda Francia, a fin de mejorar las condiciones de vida y en contra de las políticas del presidente galo, Emmanuel Macron.

En las movilizaciones de la jornada de éste sábado en Toulouse, la policía lanzó gases lacrimógenos contra los casi 2000 manifestantes congregados en la avenida de Allee Jean Jaures, después de que los organizadores de la marcha, habitualmente centrados en París (la capital francesa), consideraran a Toulouse “capital por un día”. La intención de convertir a Toulouse en un nuevo epicentro de las protestas provocó que el alcalde de la ciudad, Jean-Claude Moudenc, expresara su preocupación antes de la marcha. Menos de una hora después del inicio de la manifestación, la Policía y comenzó a efectuar las detenciones.

Los chalecos amarillos comenzaron la movilización noviembre de 2018 y ya acumulan 22 sábados consecutivos de acciones. Aunque al principio los manifestantes se oponían al aumento de precios del combustible decretado por el Gobierno, luego las reivindicaciones se ampliaron al incremento de impuestos en general y la pérdida del poder adquisitivo como resultado de la política gubernamental. Ahora reclaman también reformar la Constitución en aras de una democracia plena y que los ciudadanos tengan la posibilidad de pedir e impulsar la realización de referendos nacionales sobre temas relevantes.

De acuerdo con un informe oficial publicado el pasado mes de marzo, el Gobierno de Francia ha dictado cerca de 2000 sentencias contra los ‘chalecos amarillos’ y un 40 % de ellas son de prisión. El presidente galo ha reconocido en reiteradas ocasiones su incapacidad para contener los disturbios causados por el movimiento de los “chalecos amarillos”. La única respuesta a las reivindicaciones sociales que representa, ha sido el recurso a la represión.

(Fuentes: Prensa Latina / AFP / Hispan TV / DW)

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