El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, podría ser expulsado de la embajada ecuatoriana en las próximas horas o días

El fundador de WikiLeaks sería expulsado dentro de algunas horas o días y arrestado por las autoridades de Reino Unido, según el portal. WikiLeaks alertó este jueves a través de Twitter de la posible expulsión de su fundador, Julian Assange, de la embajada ecuatoriana en Londres, Inglaterra.

Según WikiLeaks, una fuente de alto nivel dentro del Estado ecuatoriano indicó que Assange será expulsado dentro de «horas a días» y ya existe un acuerdo con el Reino Unido para su arresto. No obstante Quito ha desmintido la información.

«Si el presidente Lenín Moreno quiere terminar ilegalmente el asilo de un editor refugiado para encubrir un escándalo offshore, la historia lo condenará», indicaron desde el emblemático portal en un comunicado.

Desde WikiLeaks vinculan la posible entrega de Assange a autoridades británicas con una maniobra del Gobierno de Ecuador para desviar la atención sobre el escándalo de corrupción conocido como «INA Papers» que salpica al presidente Moreno y varios integrantes de su familia.

Por su parte, la cancillería ecuatoriana expresó este jueves que no responderá a «rumores ni hipótesis ni a conjeturas que no cuentan con un respaldo documental”, y agregó que en caso de existir información oficial se compartirá oportunamente.

“Debemos defender la vida del señor Assange, pero ya demasiadas veces ha redundado en sus violaciones al acuerdo que llegamos con él. No es que no pueda hablar libremente, pero no puede mentir ni hackear en teléfonos privados. Tampoco puede intervenir en la política de países amigos porque está en territorio ecuatoriano y nosotros somos responsables por él”, declaró el martes pasado el propio Moreno en una entrevista radial.

La prensa inglesa e internacional monta guardia frente a la embajada de Ecuador en esta capital, a la espera de la posible expulsión del fundador de Wikileaks, Julian Assange. Aunque la Fiscalía sueca retiró los cargos en 2017, la Policía Metropolitana de Londres tiene una orden de captura contra él por haberse dado a la fuga tras ser liberado bajo fianza en 2010. El periodista australiano teme ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser condenado incluso a la pena de muerte por divulgar información clasificada.

Assange buscó refugio en la Embajada de Ecuador en Londres en 2012, durante el gobierno de Rafael Correa, para evitar la extradición a Suecia, donde enfrentaba cargos de agresión sexual que ya han expirado. También en Estados Unidos enfrenta actualmente cargos por publicar en su portal lotes de archivos pirateados del Departamento de Estado y el Pentágono en 2010, donde mostraba algunas de sus operaciones en Oriente Medio, información considerada sensible por EE.UU.

Han sido siete años de tensión para el hombre que puso a temblar a varios gobiernos por sus filtraciones, pero en una especie de burbuja diplomática.

Las alertas sonaron cuando hace dos días, el presidente Lenín Moreno acusó a Wikileaks de espiarlo y señaló que Assange ha «violado repetidamente» las condiciones de su asilo en la embajada del país en Londres. «No puede mentir, y mucho menos hackear cuentas o interceptar llamadas telefónicas privadas», según los términos de su acuerdo de asilo, explicó Moreno a la radio ecuatoriana el martes pasado.

Moreno aseguró a la “Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión” que ese portal ha realizado «intervención en teléfonos en conversaciones privadas, inclusive fotos de mi dormitorio, de lo que como, de cómo baila mi esposa y mis hijas y unas amigas”. Por este hecho, el Gobierno ecuatoriano presentó una queja formal ante el relator especial de la ONU sobre el derecho a la privacidad, Joseph Cannataci, acusando a WikiLeaks de difundir información privada del presidente.

De momento, Assange, según el Gobierno ecuatoriano, se mantiene en su embajada, pero las relaciones entre Assange y Moreno pasan por un momento delicado desde que el mandatario llegó a la Presidencia y marcó una línea política distinta a la de Correa.

Assange es una pieza incómoda para varios gobiernos. En 2010, WikiLeaks divulgó más de 90.000 documentos clasificados relacionados con acciones militares estadounidenses en Afganistán y cerca de 400.000 documentos secretos sobre la guerra de Irak. Ese mismo año comenzó a airear unos 250.000 cables diplomáticos provenientes del Departamento de Estado de EE. UU.

(Fuentes: teleSur / AFP /Prensa Latina)

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