Empresas españolas hacen negocio y obtienen pingües beneficios en Marruecos con la pesca del pulpo expoliada en aguas saharauis

La pesca del pop al marroc està afectar el medi ambient

Un informe del Observatorio de Derechos Humanos y Empresas (OCDHE) presentado hoy señala que el reino alauita exporta cada año al Estado español buena parte de los cefalópodos que se consumen, mayoritariamente capturados a la región de Dakhla, en el Sáhara Occidental, ocupado por el Marruecos desde el 1975, a pesar de que el derecho internacional no le reconoce “ningún tipo de soberanía legal” sobre estas aguas, según el trabajo.

Buena parte de esta actividad pesquera se lleva a cabo mediante sociedades mixtas donde participan empresas españolas del sector, como la vasca Altalde, Amasua o la gallega Profand. El nuevo acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos, aprobado el febrero por el Parlamento Europeo, bendice la actividad en zona saharaui, a pesar de que ha sido condenada repetidamente por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Pulpo a la gallega, pulpo a la brasa, pulpo cebado… a pesar de que mucha gente que pide este cefalópodo a bares y pescaderías piensa automáticamente que el origen será gallego, el 75% del pop que se consume en el Estado español proviene de fuera de sus aguas territoriales. Buena parte del pop que se importa llega, concretamente, del Sáhara Occidental, antigua colonia española ocupada desde el 1976 por el Marruecos. Así lo explica la investigación Los tentáculos de la Ocupación. Informo sobre la explotación de los recursos pesqueros del Sáhara Occidental en el marco de la ocupación del estado marroquí, publicado hoy por el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas (OCDHE).

El reino alauita es el primer exportador de pesca al Estado español con más de 100.000 toneladas al año, la mitad de las cuales son de cefalópodos (una clase de invertebrados marinos que compran especies como el pulpo, la sepia o el calamar). El sector pesquero aporta entre un 2% y un 3% del PIB marroquí y, a pesar de que cuantitativamente la pesca de los cefalópodos solo representa un 7% del total, su elevado precio hace que económicamente suponga un 42% del valor monetario total del sector pesquero, según el informe del OCDHE.

“Según el derecho internacional, Marruecos no tiene ningún tipo de soberanía legal sobre el Sáhara Occidental y actúa como una potencia de facto“, explican las autoras del informe. “El régimen marroquí aprovecha la ocupación para beneficiar sus élites del expolio de los grandes recursos naturales y riquezas que se encuentran en este territorio, entre ellos la pesca”.

En la región saharaui de Dakhla se encuentra el stock de pop más importante al norte del Atlántico Central Oriental, según datos de la FAO. Y es en este lugar dónde “a partir de la ocupación marroquí de la región”, se desarrolla la extracción del pop con “grandes barcos de arrastre dotados de infraestructuras de congelación y se exporta a Europa y otros lugares del mundo”. Una vez es pescada, la gran mayoría del pop se traslada al puerto marroquí de Agadir, desde donde se distribuye al resto del mundo. “Esto hace que la trazabilidad de este recurso natural sea casi nula, puesto que una vez se exporta, se registra como salido de un puerto marroquí”, explica el informe del OCDHE.

El negocio hispano-marroquí

El Estado magrebí es uno de los principales productores mundiales de pulpo, a pesar de que “en las aguas atlánticas marroquíes no hay”, puesto que el principal caladero se encuentra en aguas saharauis. Aun así, el reino de Mohamed VI mantiene la pesca de esta especie fuera de los acuerdos con terceros países “para promover la especialización de la filial del pop de altura marroquí”. Según las autoras del informe, pero, aunque oficialmente la captura del cefalópodo está en manos de empresas marroquíes, muchas de estas empresas son en realidad mixtas y cuentan con capital extranjero, también español. “Es el caso de Pulmar (filial de la empresa vasca Artalde), Asmaroc (del grupo Amasua) o Sofinas (de la viguesa Profand)”.

Las empresas españolas han visto una oportunidad de negocio en la industria del pop extraído “ilegalmente” de las aguas saharauis. Según el informe Los tentáculos de la ocupación, en el Marruecos se encuentran empresas armadoras, importadoras-exportadoras, de la industria transformadora o del auxiliar. En muchos casos, las empresas españolas también cuentan con plantas de congelación al país de origen, como Salgado Congelados SL o Frigoríficos de Camariñas, que en 2017 anunció la apertura de nuevas instalaciones de tratamiento a la ciudad marroquí de Agadir.

En cuanto al negocio del pulpo al Estado español, la mayoría de distribuidoras se encuentran en Galicia y en el Norte peninsular. Es el caso de la mencionada Salgado Congelados SL, Canosa o Angulas Aguinaga. Según el informe, “las cantidades de pop de Dakhla vendidas al año son muy significativas como muestran los datos: 1.000 toneladas vendidas por la distribuidora Rosa de los Vientos, 2.000 toneladas en el caso de Profand y 9.200 toneladas según Discefa”. “Estas empresas serán las responsables de proveer otras empresas mayoristas (Makro), grandes superficies (El Corte Inglés), supermercados (Carrefour, Mercadona…), hoteles, restaurantes y colegios”, especifican desde el OCDHE.

El pasado 12 de febrero lo Parlament Europeo daba el visto bueno, con 415 votos a favor y 189 en contra, al acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos aprobado por la Comisión Europea unos meses antes. Este acuerdo se muestra así contrario al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en diferentes ocasiones se ha posicionado de manera contundente sobre la ilegalidad que supone que los acuerdos entre la UE y Marruecos incluyan recursos del Sáhara sin que haya consentimiento popular y sin asegurar el desarrollo económico de la población saharaui.

Según las autoras del informe Los Tentáculos de la Ocupación, “la explotación de recursos naturales en un Territorio no Autónomo por una potencia administradora solo serían legales si se llevaran a cabo en beneficio de la población de este territorio, en nombre suyo, o con el consentimiento de sus representantes. Jefa de los supuestos se da en el caso del Sáhara”.

Según estas fuentes, entre el 2014 y el 2018, la UE preveía destinar alrededor de 37 millones de euros a la construcción de infraestructuras y para equipaciones, el 66% del total previsto, la mayoría de ellas en el Sáhara Occidental ocupado y han “contribuido directamente” a la llegada de “población colono”, un hecho que “viola el artículo 49 de la IV Convención de Ginebra”. “El desarrollo de estas infraestructuras contribuye a perpetuar y profundizar la ocupación, así como el desequilibrio demográfico de la región” y “te consecuencias directas sobre una posible resolución de la ocupación, y en la realización de un referéndum de autodeterminación”, concluyen desde la OCDHE.

(Fuente: Directa.cat / Autor: Maties Lorente)

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1 respuesta

  1. Luis Hernández Herrero dice:

    No comas pulpo:
    Queda muy poco pulpo en Galicia: moratoria.
    La pesca del pulpo en Sáhara Occidental es actualmente insostenible, anti-ecológica e ilegal: BOICOT.

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