Argelia: 5º fin de semana de manifestaciones. La oposición pide que Boteflika abandone y el jefe del Ejército incapacitarlo. El FLN de acuerdo

Las protestas han tenido han continuado en Argelia por quinto fin de semana consecutivo pidiendo que el presidente Abdelaziz Bouteflika renuncie al poder, dimita el gobierno y se inicie un cambio de régimen. La capital argelina, Argel, al igual que otras ciudades, presenció el pasado viernes otra afluencia de manifestantes que pedían la salida de Bouteflika, cuyo cuarto mandato finalizará el 28 de abril. En cambio, el desmejorado presidente ha propuesto extender su mandato para “reformas”.

El movimiento popular en Argelia mantuvo su impulso un mes después de su inicio, a pesar del clima frío que afectó al país. Las páginas web de redes sociales informaron que las manifestaciones se celebraron con los lemas Jumat Al-Tahadi (viernes de desafío) y Jumat Al-Sumoud (viernes de resistencia).

En Argel, miles de manifestantes se reunieron por la mañana en las plazas de Maurice Audin y Central Post. Sin embargo, miles de personas de los vecindarios cercanos también se unieron después de las oraciones del viernes. En otras gobernaciones, las manifestaciones contra el régimen de Bouteflika continuaron, según los medios locales. En el transcurso de las protestas, casi 15 millones de personas han salido a las calles para manifestarse, según el cálculo de la oposición.

2.000 miembros del partido Reagrupación Nacional para la Democracia (RND), organización coaligada con el FLN y liderado por el ex primer ministro argelino Ahmed Ouyahia, renunciaron al partido en protesta contra la declaración de este último, de apoyo a la acción gubernamental, que consideraron “contraria a los principios y la ética de la acción política”.

Los miembros que dimitieron anunciaron en una declaración que se unían al movimiento popular en Argelia, contrarios a que el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika permanezca en el poder. La declaración agregó que “esta renuncia se produjo como un resultado natural después de los últimos acontecimientos políticos, y como una decisión personal porque estoy del lado de los ciudadanos de Djelfa”.

Centros laborales, escuelas y comercios abrieron el lunes con normalidad en Argelia, luego de un fin de semana agitado por multitudinarias manifestaciones populares y un plantón de abogados para exigir lo que aquí denominan “cambio radical”. Aunque el tema de conversación insoslayable es la situación política de esta nación magrebí, agudizada desde que el 22 de febrero distintos sectores sociales rechazaron un eventual quinto mandato consecutivo del presidente Abdelaziz Buteflika, la calma prevalece en calles, cafés y mercados.

Tras la movilización el viernes de cientos de miles de argelinos a escala nacional, en su mayoría jóvenes, decenas de abogados se concentraron el sábado frente a la sede del tribunal de Abane Ramdane, en esta capital, con demandas similares a las de las últimas jornadas.

Los juristas provenientes de distintas wilayas (provincias) exigieron ‘el respeto de la Constitución, libertades públicas e individuales, y las leyes de la República’, así como ‘la independencia de la Justicia’ y ‘la aplicación estricta de la ley y la independencia del Poder Judicial’. Pero tanto para los profesionales del Derecho como para los de la Salud, docentes, obreros, estudiantes y otros estratos el reclamo convergente es el “cambio radical del sistema”.

El movimiento popular ha hecho igualmente fuertes pronunciamientos contra cualquier intervención extranjera en la actual crisis. Abrigados con la bandera nacional, ondeándola desde las ventanillas de sus autos o empuñándola en plazas y avenidas, los inconformes recalcaron el carácter pacífico y patriótico de las marchas mientras coreaban “FLN al museo”, en alusión a cerrar un ciclo histórico del partido que ganó la guerra de independencia contra Francia. “Querido EEUU, no hay más petróleo aquí, así que mantente a distancia, a menos que busques aceite de oliva” o “Queridos EEUU y Unión Europea, gracias por preocuparse, pero esta es una historia de familia, así que permanezcan fuera, esto no es asunto suyo”, se leía en algunas de las pancartas.

Al preguntárseles las razones de tanto civismo, patriotismo y clima pacífico, los jóvenes responen que la movilización actual “nada tiene que ver con la plaza Tahrir” (Egipto) o lo que pasó en 2011 en otros países árabes; las mal llamadas Primaveras Árabes. Para los propios participantes en manifestaciones los últimos cinco viernes, la certeza de que lograrán el cambio permanece inamovible. “El problema es cómo y cuándo se irán”. Y es que entre los manifestantes hay clara conciencia y responsabilidad de peligros internos y externos. “Nuestro pasado y nuestra experiencia nos permiten manejar los momentos de crisis, sabiendo que hay personalidades capaces de apoderarse de la antorcha”.

Los medios de mayor audiencia en árabe y francés, incluidos los diarios El Moudhahid, El Watan y Al khabar o los canales Canal Algerie, Echourouk TV y Ennahar TV, mantienen encabezamientos informativos con reseñas del sentir ciudadano favorable a la salida del poder de toda la cúpula gobernante. “Bedoui en la tormenta”, tituló este domingo el rotativo L´Expression un reporte sobre la dura tarea del recién nombrado primer ministro Noureddine Bedoui para formar un nuevo gobierno de concertación, mientras Le Soir de Algerie en su versión digital publicó una “Crónica de un mes de protestas”.

Un comité presidencial para liderar una fase de transición

El sábado, parte de la oposición argelina pidió al presidente Abdelaziz Bouteflika que renuncie, proponiendo la creación de un “comité presidencial para dirigir un período de transición durante un tiempo limitado”. Esta proposición se incluyó en la declaración final de una reunión celebrada por la oposición argelina, que se dedicó a discutir una hoja de ruta alternativa en respuesta al plan anunciado por Bouteflika hace unos días.

Según la Agencia Anadolu, se celebró la reunión en la sede del Partido de Justicia y Desarrollo (partido político islámico) en la capital, en presencia de su presidente, Abdullah Jaballah; el ex primer ministro y jefe del Partido de la Talaie El Houriat ( Vanguardia de las Libertades), Ali Benflis; el ex ministro de Información y presidente del Partido Libertad y Justicia, Mohamed Al-Saeed; y Secretario General del Partido Alfajr Aljadeed, Al-Taher bin Yaish. Mientras que Abdul Razzaq Al-Maqri, jefe del Movimiento de la Sociedad por la Paz, el mayor partido islámico en Argelia, fue el ausente más destacado.

La declaración transmitió que la reunión alcanzó una hoja de ruta de siete puntos para superar la crisis política, que se está produciendo en el país desde que Bouteflika anunció su candidatura para un quinto mandato el 10 de febrero. También pidió a los argelinos que preserven su levantamiento y presten atención a todos los intentos de manipulación hasta que cumplan con sus demandas.

Igualmente exigió la implementación de “un corto período de transición en el que los poderes del presidente saliente se transfieran a un comité presidencial”. Asimismo, indicó que el comité presidencial propuesto “estará compuesto por personalidades nacionales conocidas por su competencia, integridad y credibilidad. Será la máxima prioridad del comité satisfacer las demandas de la gente, con la abstención de sus miembros de postularse para las elecciones posteriores”.

Durante la reunión, la oposición estableció para el comité presidencial los poderes para nombrar un gobierno de competencias nacionales para administrar el país, establecer una comisión nacional independiente para organizar las elecciones y enmendar la ley electoral para garantizar procedimientos electorales justos.

Los participantes destacaron que la implementación de los términos de la hoja de ruta no debe exceder los seis meses. En la declaración pidieron al ejército “responder a las demandas de los ciudadanos argelinos y ayudar a cumplir con estas solicitudes populares respetando la legitimidad de la gente”.

Por su parte, el Movimiento de la Sociedad por la Paz de Argelia propone una iniciativa para superar la crisis actual del país a través de un período de transición de seis meses liderado por un presidente interino de un gobierno por consenso hasta que se celebren nuevas elecciones, informó ayer la Agencia Anadolu.

En una declaración, el movimiento propuso comenzar la implementación de su iniciativa después de la conclusión oficial del mandato del actual Presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, el 29 de abril. “La fase de transición será dirigida por un político que no ha estado involucrado en ningún caso de corrupción o fraude electoral anteriormente”, señaló la oposición argelina, y agregó que será elegido en consulta con los diferentes partidos políticos del país, así como con el de Al Hirak Al-Shaabi de los movimientos activistas .

El partido islamista más grande del país destacó su rechazo a la sugerencia de que Bouteflika dirija un gobierno interino “para evitar situaciones de conflicto”. “Una vez que sea nombrado, el presidente interino emitirá un conjunto de decretos legislativos para garantizar el logro de las reformas necesarias para la nueva elección presidencial”, señaló la Sociedad por la Paz.

La declaración del movimiento también sugirió el nombramiento de una “persona consensuada” para dirigir la comisión electoral nacional independiente del país y sus operaciones. El bloque islámico concluyó su declaración invitando a Boutaflika y sus ayudantes a “renunciar y entregar el poder”.

Propuesta de creación de comités populares

Por otro lado, el Partido de los Trabajadores de Argelia (PTA, izquierda marxista) propuso el lunes la creación de comités populares como una variante de solución política para preservar el carácter pacífico de las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Abdelaziz Bouteflika. De acuerdo con fuentes de esa agrupación, la secretaria general del PTA, Louisa Hanoune, hizo tal sugerencia durante un foro promovido por el periódico Liberté (Libertad, en francés) que centró los debates en la actualidad compleja generada aquí a partir del 22 de febrero pasado.

Hanoune reconoció que, en la práctica, en varias universidades del país ya están constituidas instancias similares a las referidas en tanto los manifestantes -en su gran mayoría jóvenes- consideran primordial preservar el carácter pacífico de lo que ella denominó revolución argelina. Los convocantes y participantes en las marchas que han realizado de forma multitudinaria y pacífica los viernes de las últimas cinco semanas desde el 22 de febrero manejan el término de revolución para referirse a lo que también en círculos nacionales llaman cambio radical del sistema.

Tanto en Argel como en numerosas wilayas (provincias) los principales reclamos populares son la dimisión de Bouteflika, de 82 años y enfermo desde que en 2013 sufrió un derrame cerebral, y evitar la prolongación de su cuarto mandato presidencial, luego de que declinó postularse para un quinto. A partir de ahí, se aboga por renovar completamente la cúpula del Estado y el Gobierno, hacer cumplir y -en caso necesario- renovar la Constitución, además de convocar a elecciones generales y otras transformaciones medulares, según señalan miembros del denominado Movimiento del 22 de Febrero.

La líder del PTA explicó que para su partido los comités populares representan “la auto-organización de la sociedad argelina a fin de preservar el carácter pacífico del movimiento y resguardarse de los aventureros y provocadores que diferentes centros buscan infiltrar en las manifestaciones”. En opinión de Hanoune, dichas juntas permitirán ‘el enlace entre los asuntos políticos sobre la naturaleza del régimen y los clamores económicos y sociales sectoriales’, y sus delegados se encargarán de redactar los libros de quejas que transferirán del nivel comunal al de wilayas y nacional.

Para la secretaria general del PTA esa dirección que emana de la voluntad popular puede transformarse en asamblea constituyente con capacidad para organizar elecciones “en tanto es la soberanía del pueblo la que la ha mandatado, a diferencia de la Conferencia Nacional” propuesta por Bouteflika. Agregó que ese tipo de acciones “son las respuestas de organización que surgen generalmente en los períodos revolucionarios’, e insistió en que el tema de la formación de los comités populares y la asamblea constituyente ‘se presenta siempre que hay un cambio de régimen y de sistema”.

El Jefe del estado Mayor propone la incapacitación de Bouteflika

El jefe de Estado Mayor del Ejército y viceministro de Defensa de Argelia, el general Ahmed Gaid Salá, ha hecho este martes un llamamiento a aplicar el artículo 102 de la Constitución, el que permite declarar incapacitado por motivos de salud al presidente del país, ha informado el diario Tout sur l’Algerie.

En un discurso transmitido por la televisión pública, el general Salá ha dicho que, a la vista de las manifestaciones contra la continuidad del presidente del país, Abdelaziz Buteflika, y la crisis política que vive Argelia, la solución debe llegar del marco constitucional, por lo que ha abogado por aplicar el artículo 102 de la Constitución.

El general ha destacado el carácter pacífico de las protestas, «que demuestran la grandeza del pueblo argelino, su conciencia y madurez», y ha advertido de que esas movilizaciones podrían ser «explotadas» por sectores «maliciosos y hostiles», «de dentro y de fuera del país», que «usan maniobras dudosas para atacar la estabilidad» de Argelia.

En este sentido, el jefe del Ejército argelino ha dicho que para evitar que el país caiga en «una situación incierta» hay que defender los «intereses supremos» de Argelia y buscar una solución «a la crisis» dentro del «marco constitucional», que es la «única garantía para la preservación de una situación política estable». Gaid Salá ha dicho que la solución que podría “alcanzar el consenso de todas las opiniones y el acuerdo unánime de todas las partes” sería la aplicación del mencionado artículo de la Constitución, que establece que el jefe del Estado puede ser declarado incapacitado por motivos de salud.

El artículo 102 de la Constitución argelina establece que en caso de una enfermedad grave y duradera el presidente de la república puede ser inhabilitado por el Consejo Constitucional cuando se constate su incapacidad para ejercer sus funciones, tras lo que debe ratificarlo el Parlamento. El primer paso sería aprobar una inhabilitación temporal por un periodo de 45 días y, cumplido este tiempo, se podría declarar la incapacidad definitiva por un periodo de 90 días, en el que debería organizarse la convocatoria de elecciones presidenciales, según ‘Tout sur l’Algerie’.

Reacciones a la propuesta del Jefe del Ejército

El partido gobernante apoya el paso del comandante del Ejército y lo considera un comienzo legítimo y constitucional. La Unión General de Trabajadores apoya el movimiento, mientras que los partidos de la oposición se reúnen en unos días para adoptar una posición unificada.

El gobernante Partido del Frente de Liberación Nacional en Argelia pagó el precio de la invitación del Jefe de Estado Mayor del Ejército para aplicar el artículo 102 de la Constitución, al considerar que esto representa el comienzo de legitimidad y constitucionalismo que Argelia cree en los riesgos inherentes a ellos.

Por su parte, la Unión General de Trabajadores de Argelia, sindicato mayoritario del país y cercano al FLN, ha pedido igualmente al presidente Abdelaziz Bouteflika que abandone el gobierno, y declaró su apoyo al anuncio de la vacante presidencial. El sindicato afirma que «el cambio se ha hecho necesario y debe hacerse por medio de un diálogo inteligente para establecer una nueva república».

Por su parte, el secretario general del Partido Democrático Nacional, Ahmed Ouyahia, pidió al presidente Bouteflika que dimita oficialmente. Ouyahia elogió la posición del jefe de personal del Ejército que pide el anuncio de la vacante presidencial. Bouteflika pidió una aceleración de la formación del gobierno para evitar cualquier vacío o interpretación sobre el aparato del gobierno en esta etapa sensible.

El Partido Laborista de Argelia anunció la renuncia de su bloque parlamentario. La declaración del partido señaló que la decisión de renunciar se produjo después de la solicitud de aplicación del artículo 102 de la Constitución sobre el anuncio de la vacante de la presidencia, lo que significa que -según la declaración del partido para mantener el actual gobierno y el parlamento, mientras se exige a la mayoría de la gente de su partida- la invitación es una «intervención peligrosa» del ejército en la política argelina.

Por otro lado, el jefe del Frente de Justicia y Desarrollo, Abdullah Jaballah, también reveló la existencia de demandas de figuras y partidos de la oposición argelina para celebrar una reunión en los próximos días. Jaballah confirmó que la sexta reunión de los partidos de oposición aún no se había establecido, lo que evidencia la celebración de consultas con las personalidades y las partes que solicitaron la reunión.

No obstante, uno de los líderes de la protesta en Argelia, Mustafa Bushashi, anunció que las manifestaciones continuarán hasta que el sistema político cambie. Bushashi rechazó la propuesta del Ejército de despedir al presidente Bouteflika de acuerdo con la constitución, y dijo que ellos es un intento de supervisar el proceso de transición.

Mientras tanto, el Consejo Constitucional en Argel continúa sus reuniones de emergencia, que comenzaron el martes por la noche para decidir sobre la invitación del Jefe de Estado Mayor del Ejército, Ahmed Kayed Saleh, para implementar el Artículo 102 de la Constitución.

Fuentes: Al Manar / Al Mayadeen / Monitor de Oriente / AFP / Prensa Latina)

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