Masiva manifestación en Bogotá clama por la paz en Colombia, contra las objeciones a la aplicación de la JEP del acuerdo de paz

Miles de personas marcharon este domingo en esta capital para clamar por la construcción de la paz y rechazar la objeción del gobierno a la ley estatutaria de la Justicia Especial de Paz (JEP)prevista en los acuerdos de paz.

A las 17:00 horas se dieron cita los defensores de la paz en plazas y calles de Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga, Santa Marta, Popayán, Cúcuta, Pereira e Ibagué, entre otras muchas ciudades colombianas. A esa hora comenzó una marcha multitudinaria desde diferentes puntos de Bogotá hasta la emblemática Plaza Simón Bolívar, inundada en la noche de este lunes de luces portadas por los manifestantes.

“Defendamos la Paz”, se leía en una gigante pancarta que durante la marcha fue sostenida por exministros del gobierno de Juan Manuel Santos, congresistas de las bancadas alternativas y líderes del movimiento Colombia Humana y de los partidos Polo Democrático, Alianza Verde, Unión Patriótica y Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).

Estuvieron presentes también en la movilización la Organización Nacional Indígena de Colombia y las principales agrupaciones del estudiantado y el magisterio colombiano. Asimismo numerosas centrales sindicales como la Central Unitaria de Trabajadores, que marchó acompañada de organizaciones de víctimas del conflicto armado y de más de 60 colectividades defensoras de los derechos humanos.

Consultado por la prensa en medio del desplazamiento por la céntrica carrera Séptima de Bogotá, el congresista de las FARC Sergio Marín expresó que la lucha por la paz es inclaudicable. Acotó Marín que la masiva, pacífica y colorida marcha de este día es fiel reflejo del sentido clamor del pueblo colombiano contra la guerra.

Por su parte la reconocida abogada y política colombiana Clara López destacó también durante la marcha el amplio espectro político y social que le está diciendo al presidente Iván Duque que se equivocó al objetar la JEP porque ello representa un claro incumplimiento de los acuerdos de paz firmados por el Estado.

La movilización es el camino definitivo porque es la voz del pueblo desde todos los rincones de Colombia que hoy marcha por la JEP, pero que marchará también por la reforma rural integral, por la reforma política y por la sustitución voluntaria de los cultivos ilícitos, elementos todos del Acuerdo de Paz, agregó la excandidata a la vicepresidencia del país.

También el congresista del Polo Democrático Iván Cepeda aseguró en la jornada de protesta que se va a hacer todo lo necesario para que el gobierno decline las objeciones a la ley estatutaria y poder avanzar en la construcción de la paz.

Ya en medio de la concentración de la Plaza Simón Bolívar diferentes oradores promovieron un “Pacto por la paz” que incluye pedirle al Congreso que desestime las objeciones presidenciales a la JEP para que pueda promulgarse la ley estatutaria que norma su funcionamiento.

“El pueblo colombiano tiene toda la legitimidad para reclamar en las calles, las carreteras y las plazas, la libertad, la justicia social y el derecho a la paz”, señalaron organizaciones políticas y sociales en la convocantes. “Exigimos que se respete el principio de la buena fe de lo pactado, dentro de los estándares internacionales para asegurar la integridad del Acuerdo Final de Paz”, subrayaron.

El Acuerdo de Paz firmado entre el Estado Colombiano y la entonces insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo ha sido uno de los mayores logros de la sociedad colombiana en los últimos 50 años.

Congresistas, exministros, exnegociadores de la paz del gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y un amplio abanico de fuerzas de la política doméstica consideran como un retroceso y una vuelta a los años más oscuros de la historia de Colombia la objeción a la estatutaria de la JEP. Opinan que esa decisión profundiza los reiterados incumplimientos del gobierno nacional en la implementación de los acuerdos, además de generar graves consecuencias en la seguridad jurídica de quienes dejaron las armas para apostarle a la paz y la reconciliación.

Desde el punto de vista de la oposición colombiana y de académicos del país el regreso de la ley que norma la JEP al ámbito legislativo confronta lo constitucional y jurídico, que había sido ya resuelto por el texto mismo de los Acuerdos, el Congreso y la Corte Constitucional.

También estima un amplio espectro político social que aboga por la sanción presidencial de la estatutaria de la JEP que el Estado colombiano actúa en franco desconocimiento a la buena fe de Naciones Unidas, de los países garantes y de la comunidad internacional que han aplaudido la firma de la paz y el establecimiento de la citada jurisdicción.

(Fuente: Prensa Latina)

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