Archivan en Marruecos la causa contra la activista almeriense Helena Maleno. El tribunal juzga que no existen indicios de delito

El Tribunal de Tánger cierra el procedimiento abierto hace contra la defensora de Derechos Humanos por considerar que no existen indicios de delito. El archivo se suma al que en 2016 ya había hecho la Audiencia Nacional española por una causa igual en la que se le imputaba una supuesta relación con las mafias del tráfico de personas y el favorecimiento de la inmigración ilegal.

Más de un año ha tenido que pasar, casi dieciséis meses, para que la periodista, investigadora y defensora de Derechos Humanos, Helena Maleno Garzón recibiera la noticia del cierre y archivo de la causa por la que estaba siendo investigada.

La decisión sigue la línea del juzgado de Instrucción de aquel país, que ya el 12 de diciembre de 2018 había archivado la causa. Y ahora, tras la vista de apelación la justicia marroquí ha confirmado la decisión del juez instructor y ha indicado, de nuevo, que no existen indicios de delito contra ella.

En una de sus presentaciones ante la Justicia marroquí, celebrada el 10 de enero de 2018, el juez que la investigaba había trasladado a la activista que la policía marroquí no había encontrado ningún indicio contra ella. Cuando se le aportó documentación que mostraba que la causa en España había sido archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el magistrado explicó que necesitaba una comunicación oficial por parte de las autoridades españolas, y citó de nuevo a Maleno para días más tarde. Ningún organismo oficial del Estado español dio el paso solicitado por la Justicia Marroquí, que probablemente hubiera acortado los tiempos de este proceso que ahora llega a su fin.

“Hoy quiero compartir con vosotras que la justicia marroquí ha archivado el procedimiento penal que había contra mí. Durante quince meses he respetado y afrontado un procedimiento judicial que ha sido muy duro. Pero estoy contenta porque se ha hecho Justicia en éste, que también es mi país”, dice Maleno en un vídeo difundido a primera hora del lunes por las redes sociales.

“Hoy termina una pesadilla que se inició en el año 2012 con una investigación de la UCRIF, policía de fronteras española, que pidió también a Marruecos que me investigase y que envió desde el Estado español al reino alauita un presunto dossier criminal sobre mi persona. Y todo esto a pesar de que la Audiencia Nacional ya había dicho a la policía española que lo que yo hacía no era constitutivo de delito archivando la causa”, recordó Maleno.

El intento de criminalizar su tarea investigándola por un presunto delito de tráfico de personas migrantes y favorecimiento de la inmigración ilegal, sentaba un peligroso antecedente de cara a las actuaciones que personas como ella u otros colectivos llevan adelante en la protección del derecho a la vida en la frontera sur española, en especial en períodos como el actual, donde el paso entre Marruecos y España vuelve a ser la principal ruta de acceso por el Mediterráneo Occidental.

La investigación fue iniciada en 2012 por la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF) de la policía española, quien la acusaba de ver una vinculación de las mafias del tráfico de personas con las llamadas que Helena Maleno recibe de personas que están a la deriva y las alertas que, en consecuencia, realiza a los servicios de rescate marroquíes, españoles y argelinos.

“En este tiempo he aprendido que son momentos muy duros para las defensoras de Derechos Humanos que estamos siendo perseguidas y criminalizadas”, acusó Maleno, y agregó que “Europa se ha convertido en un continente muy peligroso para quienes defendemos derechos de las personas migrantes”.

“Sé que esto no termina aquí, que es un contexto muy complicado, que durante estos seis años de investigación muchos de mis derechos se han visto vulnerados y será muy difícil que se restituyan. Esto ha dejado marcas muy profundas en mi alma y en mi cuerpo. Pero hoy simplemente quiero dar las gracias a todas y sobre todo pedir Justicia para las compañeras que están siendo en este momento perseguidas y criminalizadas. Defender el derecho a la vida, no es un delito” concluye Maleno.

Por su parte desde la organización Caminando Fronteras, de la que la defensora forma parte, han agradecido “a todas las personas” que bajo el lema ‘Defendiendo a Maleno’ la han apoyado en este proceso judicial “conscientes de que la criminalización de la defensa de los Derechos Humanos significa un retroceso democrático. Defender a Helena Maleno es defender a todas las personas y colectivos que día a día velan por los derechos de las personas migrantes”, concluyen.

En la ruta del Mediterráneo occidental, donde la defensora ejerce su labor, murieron al menos 843 personas solo durante el año 2018. Diferentes organizaciones, instituciones y personalidades han apoyado su labor y han reconocido que sin su trabajo y el de su colectivo, Caminando Fronteras, la cifra de muertes habría sido mucho mayor.

(Fuente: El Salto / Autor: Pablo “Pampa” Sainz)

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