Realizan en Jaén un homenaje a mujeres militantes y su lucha dentro del Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT)

Este pasado sábado 2 de marzo, en Jaén, el Sindicato Andaluz de Trabajadoras/es rindió un homenaje a las mujeres militantes, que desde hace años participan y colaboran en el seno de las luchas sociales de esta organización.

El acto se celebró en una plaza céntrica de la ciudad de Jaén, en un ambiente concurrido que atrajo a diversas personas de toda Andalucía: Huelva, Almería, Granada o Sevilla estuvieron representadas con varios coches que no perdieron la oportunidad de homenajear a las que tantas veces han sostenido la lucha, desde un segundo plano, casi invisible. Este pasado sábado, era el momento para visibilizarlas, para ponerle nombre y apellidos a esas que cuidan durante las marchas, las que se vuelcan en las huelgas de hambre o las que pelean en las ocupaciones.

Las primeras en recibir el homenaje fueron las Cabras Montesas, un grupo de mujeres de Gilena que en el año 1979 lucharon para que el Empleo Comunitario contratara también a mujeres en igualdad de condiciones que a los hombres. Un hito histórico en nuestra Andalucía jornalera.

Tras ellas, la homenajeada fue Chari Fernández, granadina, ejemplo de resistencia. Participante de la PAH de Granada, sufrió en sus propias carnes un desahucio que la dejó en la calle. Desde entonces, pelea por el derecho a una vivienda digna, que cualquier persona debería tener, y a un empleo que permita mantener esa vivienda.

También fue homenajeada Laura Góngora, asesora laboral del SAT en Almería. Laura trabaja noche y día para que en los invernaderos almerienses se respete el derecho laboral de las trabajadoras y los trabajadores, y que últimamente ha saltado a la prensa el trato denigrante que muchas trabajadoras padecen.

Susana Falcón nació en Argentina y de profesión periodista. Vivió en la clandestinidad durante la dictadura de Videla, también fue testigo de la Revolución Sandinista en Nicaragua, hasta que la vida la trajo a los campos de Andalucía, donde ha trabajado en diversos medios locales. Desde hace unos años, escribe sobre esas mujeres desconocidas que son las jornaleras andaluzas.

Encarni Redondo, de Linares, falleció hace unos años. Siempre estuvo al pie del cañón en cualquier protesta de su pueblo, militando en diversas organizaciones de izquierdas. Protestó cuando Santana cerró sus puertas en el pueblo jienense, y también contra las peonadas que asfixiaban al jornalero andaluz. Su nieta fue la encargada de rendirle este homenaje, y evocar su recuerdo con ternura y admiración.

Por último, Manoli González, militante histórica del SOC en el Coronil, Sevilla, es de esas mujeres a las que siempre ves y veras en cualquier movilización, sea del tipo que sea. Afiliada desde la creación del Sindicato Obreros del Campo, ha pasado por varias huelgas de hambre (la última hace tres años cuando Andrés Bódalo entró en prisión), ha recorrido a pie varias veces los cientos de kilómetros que separan el Coronil de Madrid, de la misma manera que ha participado en las ocupaciones de fincas que desde los años 70 vienen realizando el SOC y el SAT. Invisible, silenciosa, es el ejemplo vivo de esas mujeres andaluzas sin las cuales todo se derrumbaría, esas mujeres que conforman nuestras vidas con sus cuidados, resistencias y luchas.

Lejos de las creencias de que las luchas sociales solo están conformadas por hombres, este homenaje pretendió ponerlas a ellas en el centro, dando cuenta de que no solo las mujeres batallan con los días para llevar un plato a su mesa, sino que también se enfrentar a los grandes especuladores de las viviendas, a las dictaduras, a las grandes empresas agrícolas, a los terratenientes y al sistema capitalista en cada una de sus facetas. Y en cada una de estas luchas, también otro de los brazos del sistema, el patriarcado, da un paso hacia atrás cuando las ve.

A escasos días del 8 de marzo, donde se espera que la huelga feminista sea un éxito, hay muchas mujeres que llevan años luchando, pero que escapan a ese reconocimiento que otorga la lucha feminista. Ellas son las imprescindibles, las de toda la vida, las de los márgenes y las periferias.

(Fuente: El Salto / Autor: Virginia Piña)

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