Okinawa: Tras el triunfo del “No” en el referéndum sobre la base de EEUU, Abe lo reconoce y acepta negociar, aunque insiste en el plan

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ante la presión popular a afirmado en rueda de prensa  que acepta el rechazo expresado por la población durante el referendo en Okinawa al traslado de la base militar estadounidense, pero insistió en mantener las negociaciones para ejecutar ese plan.

Según aseguró a los periodistas, aunque su administración reconoce “sinceramente” los resultados del plebiscito celebrado la víspera, convocará al diálogo a las autoridades de esa prefectura porque es inaceptable la existencia de tantas instalaciones de los comandos de Estados Unidos en un solo lugar.

En un intento por justificar el proyecto, argumentó que la reubicación de la unidad aérea de Futenma se acordó hace más de 20 años y por tanto no debe prolongarse porque es la más peligrosa del mundo. Abe también citó como beneficio del plan a la eliminación de las pruebas de sonido entre los residentes de Okinawa.

La prefectura de la isla de Okinawa, bajo control de Japón, celebró el pasado 24 de febrero un referendo sobre la reubicación de una base militar de Estados Unidos dentro de su territorio. Un referéndum negado y no reconocido por el gobierno japonés, que anticipo seguiría adelante con el plan independientemente de los resultados. El gobernador de la Isla, Denny Tamaki, organizador de la consulta, promovía el “No” en el plebiscito.

En la consulta popular se preguntaba a los residentes si deseaban reubicar la base en Henoko, una localidad costera ubicada a unos 30 kilómetros. Una opción en contra de la que se viene pronunciando la población desde hace años. Más aún, la mayoría no quiere que haya ningún complejo militar de EE.UU. en Okinawa. Además, el nuevo lugar también amenazaría al ecosistema marino de la zona.

El gobernador de la Isla,Denny Tamaki, fue elegido como gobernador de la prefectura de Okinawa en septiembre de 2018 precisamente porque abogaba por que Tokio sacara cualquier base militar de EE.UU. fuera de la isla.

Finalmente, el previsible resultado del referéndum, con una participación en el mismo del 52%, la inmensa mayoría de la población de la Isla, el 72 % de los que acudieron a votar, lo hicieron para decir “No” al proyecto japonés.

Tras la «realmente significativa» consulta popular, Denny Tamaki aseguró que «demandará» que el Ejecutivo de Abe revise sus políticas y pare la nueva construcción «de inmediato». Por su parte, el Primer Ministro de Japón, Shinzo Abe, declaraba que el traslado de la base militar «no puede posponerse más» y continuarían adelante con el proyecto pese a la oposición popular.

Mientras, la población local iniciaba diversas movilizaciones exigiendo al gobierno japonés respeto al resultado del referéndum. Los residentes en la prefectura japonesa de Okinawa pidieron respeto al resultado del referendo celebrado la víspera donde rechazaron la reubicación de una base militar estadounidense en la sureña localidad.

Denny Tamaki urgió a Shinzo Abe a respetar los resultados del reciente referendo que rechazó la polémica reubicación de una base estadounidense en ese territorio. Tamaki resaltó como relevante la votación, porque por primera vez la población de esa área expresó de forma clara su negativa a toda la presencia de las tropas extranjeras allí e insistió  en detener las obras en respuesta al reclamo. Incluso propuso una reunión trilateral entre autoridades de Okinawa, Japón y Estados Unidos para discutir el tema.
Finalmente parece que el Primer Ministro japonés comienza a ceder. El jefe del ejecutivo nipón aseguró a los periodistas que su administración reconoce “sinceramente” los resultados de la consulta popular y convocará al diálogo a las autoridades de esa prefectura porque reconoce es inaceptable la existencia de tantas instalaciones de los comandos de Estados Unidos en un solo lugar.

La población de Okinawa mantiene un contundente rechazo a las instalaciones militares y a la presencia de los soldados porque son responsables de varios incidentes en el lugar con saldo mortal. Pese a ocupar solo el 0,6 por ciento del territorio bajo la autoridad de Japón, la sureña isla de Okinawa alberga alrededor del 70 por ciento de las instalaciones militares de Estados Unidos en el Estado asiático.

Además, las bases militares estadounidenses establecidas en territorio de Okinawa fueron construídas en zonas expropiadas a los residentes y han permanecido bajo el dominio del imperialismo norteamericano.

Japón y EE.UU. pactaron la devolución de la base aérea a la nación asiática. Se haría en un plazo de cinco a siete años y en diciembre de 1999 la administración local determinó un plan para el traslado de las funciones de Futenma a Henoko. No obstante, en 2013 ambos gobiernos estipularon extender el plazo de retorno hasta 2022.

En 2017, el gobierno central reactivó los procesos técnicos para la construcción de la nueva base y en diciembre inició el trabajo de relleno sanitario en Henoko. Los pobladores locales cuestionaron el impacto ecológico que tendría la reubicación. Al respecto, el ministerio de Defensa japonés planea tomar aproximadamente 160 hectáreas en aguas de Henoko para levantar dos pistas de 1800 metros.

(Fuentes: Prensa Latina / RT / teleSur)

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