El Defensor del Pueblo actúa sobre el maltrato animal en el Rocío

El Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, ha iniciado una actuación de oficio al conocer las situaciones de abuso que se dan en el trato a algunos caballos en la romería de El Rocío, tanto durante la peregrinación a ésta como ya en la aldea misma, según informa a través de su web.

La actuación del Defensor del Pueblo llega tras las declaraciones realizadas por el director del Plan Romero, Francisco Huelva, que se ha mostrado muy crítico con aquellos jinetes que “abusan” de los caballos, dándose la circunstancia de que en la pasada Romería de 2016 han muerto cinco equinos y, en los últimos siete años, más de 100. “Es una vergüenza que haya gente que no dé descanso a los caballos”, dijo Huelva, exponiendo como ejemplo de ese trato abusivo no quitarles la silla a los caballos en las paradas de descanso después de largas travesías.

La oficina del Defensor del Pueblo recuerda que ya el pasado año 2015 el Partido Animalista exigió a la Junta de Andalucía que investigara posibles responsabilidades por los caballos muertos durante la romería de El Rocío, aportando para ello diversas pruebas gráficas de esfuerzo, agotamiento y muerte de los animales.

Según el Defensor, en “el fondo de este asunto trasluce la necesidad de redoblar los esfuerzos para tratar de que se cumpla la Ley 11/2003, de Protección de los Animales de Andalucía, aunque sin embargo, pese a que todos los años se repite el asunto, parece que no se implantan medidas específicas para garantizar unos estándares mínimos de bienestar y protección animal con los que evitar situaciones de abuso, maltrato e incluso muerte”. Conviene recordar -añade- que la exposición de motivos de la citada Ley establece con solemnidad que “en las últimas décadas ha proliferado, en las sociedades más civilizadas, un sentimiento sin precedentes de protección, respeto y defensa de la naturaleza en general y de los animales en particular, convirtiéndose en un asunto de índole cultural que importa al conjunto de la ciudadanía”.

“Según hemos podido comprobar, son muchas las noticias que, de este y de otros años atrás, con una simple búsqueda en internet aparecen de situaciones de posible maltrato y abuso animal relacionados con la romería de El Rocío. Aunque evidentemente se trata de excepciones de entre los muchos peregrinos y asistentes a esta romería, evidencia que el problema existe”.

Por ello, asegura y aunque insiste en que se trata de comportamientos excepcionales que no tienen nada que ver con las que habitualmente se mantienen por parte de quienes participan en esta romería de gran tradición en Andalucía, “creemos muy necesario que a la vista de tales hechos se estudie la aplicación de medidas preventivas concretas para intentar evitarlos, contemplando asimismo medidas sancionadoras cuando con tal motivo se incurra en alguna de las infracciones tipificadas en la normativa de protección y bienestar animal”.

A la vista de estos hechos, la ofician ha iniciado esta actuación de oficio en la que nos hemos dirigido a la Consejería de Justicia e Interior, competente en materia de protección de animales, para que nos informe si se ha valorado adoptar alguna medida, ya sea dentro del Plan Romero, ya sea a través de cualquier otra vía, para tratar de controlar el trato dado a los caballos que se utilizan para este evento de gran trascendencia social, con objeto de procurar que no se vulnere la normativa andaluza de protección de animales.

La Fiscalía de Huelva pide once meses de prisión por un delito de maltrato animal para un hombre que abandonó, sin darle de comer ni de beber, a un burro y a un caballo de su propiedad, en un paraje ubicado en Niebla, muriendo el burro de inanición, al que enterró para evitar que fuese descubierto.

Según reza en el escrito de acusación del Ministerio Fiscal también solicita para el acusado la inhabilitación especial de tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

El acusado, a fecha del 6 de noviembre de 2015, se hacía cargo del cuidado de un caballo y un burro de su propiedad en el citado paraje, donde con “flagrante desprecio por la vida, la salud y el bienestar de los animales”, hizo voluntariamente dejación de los mínimos deberes de alimentación y atención de los mismos.

(Fuente: Huelva Información)

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