Fracaso de Guaidó y EEUU. No logran pasar la “ayuda humanitaria”. 3 personas quemadas vivas y 48 heridas por las guarimbas fascistas

Llegó lo que muchos definían como el “día D”, y otros se relamían, allá en Cúcuta o en Miami, pensando que había llegado el “gran momento” en que entraría la “ayuda humanitaria” y el “dictador” y su Revolución Bolivariana se derrumbaría como un castillo de naipes. Parece un mal guión para una película de bajísima categoría pero lo peor es que mucha gente en el mundo, de esa parte de la población que cree religiosamente lo que le cuentan los medios hegemónicos, habían entrado por el aro y se imaginaban que en Venezuela, en cuestión de horas, ese títere infame llamado Juan Guaidó llegaría con todos los honores al Palacio de Miraflores.

Finalmente lo que ocurrió es lo que viene sufriendo el imperio y sus aliados frente al chavismo en todas las últimas contiendas, ya sean diplomáticas o amparadas en un belicismo verbal más que irritante: volvieran a fracasar. No pudieron con el pueblo ni el gobierno legitimo encabezado por Nicolás Maduro. Ni en la zona fronteriza con Colombia ni en la que limita con Brasil y menos en la ruta marítima. Tampoco lograron movilizar a esos 600 mil (sic) que había anunciado Guaidó y que se convirtieron este sábado 23F en un pequeño grupo agresivo de malandros a sueldo que montaron algunas pocas pero violentas guarimbas y varios falsos positivos.

Así ocurrió con el  incidente tempranero del robo de las tanquetas en el puente que lleva a Cúcuta, y que terminó con la deserción de un grupo ínfimo de guardias que no solo se pasaron al enemigo sino que mostraron un perfil criminal. Los cobardes embistieron decenas de vallas que cerraban el lugar, hiriendo por el impacto a una camarógrafa chilena y a una leal policía bolivariana. Del otro lado, se pudo observar la complicidad de los policías de Iván Duque, que los ayudaban ostensiblemente. Mientras, dos de los cabecillas de las guarimbas de este sábado, el diputado derechista José Antonio Olivares y uno de sus adláteres llamado Vilca Fernández, festejaban la “hazaña”.

Más tarde, se iba a repetir la farsa al intentar entrar algunos pocos camiones con la famosa “ayuda”. De pronto, al rodar por el puente fueron incendiados por un grupo de guarimberos que rociaron los vehículos con gasolina mientras eran filmados y fotografiados por muchos reporteros. Pero como los medios hegemónicos son la avanzada violenta del envenenamiento masivo, inventaron otra matriz  mentirosa, acusando al chavismo de generar esa quemazón. Más aún: contaron que eran los integrantes de la Guardia Nacional Bolivariana, que estaban emplazados muy pero muy lejos de los hechos, los culpables de esa torpe acción.

Lo que no dijeron es que los malandros “contratados” por la oposición adicta a Guaidó y protegidos por la policía colombiana (ahí están los videos en las redes como prueba) se ofuscaron enormemente porque las cosas no salían bien y no les abonaban los “honorarios” pactados. De allí que una turba de encapuchados y otros a cara descubierta le propinaron una buena paliza a los “contratistas”. Es el caso del diputado Olivares, al que un grupo le pegó unas buenas trompadas en la cara y la cabeza al grito de “ladrones, paguen lo que prometieron”.

Tampoco cuentan los medios la verdad sobre lo ocurrido en el extremo contrario al lado colombiano del puente Simón Bolívar, donde se habían concentrado miles de patriotas bolivarianos para defender con sus cuerpos la soberanía de su país frente a cualquier intento de invasión extranjera. Sobre ellos cayeron bombas molotov, piedras de gran tamaño y disparos de armas de fuego. Algunos de los atacados son parte de la lista de 42 heridos, dos de ellos a balazos y tres quemados en gran parte de sus cuerpos por el efecto de las bombas incendiarias. También hay policías venezolanos en la lista, que como en aquellos meses duros en que se votaba la Constituyente, se jugaron por entero en impedir que la jauría de Ivan Duque y la oposición fascistoide que preside Guaidó pusieran sus pies en territorio venezolano.

Otro incidente ocurrió cuando opositores que cruzaron la frontera desde Brasil atacaron y quemaron una camioneta militar bolivariana en el puesto fronterizo de Pacaraima. A cada uno de estos hechos de violencia, más lo ocurrido el viernes cuando un grupo de paramilitares atacaron a indígenas pemones,  se redujo lo que para Donald Trump, Marco Rubio, Elliot Adams, John Bolton y Luis Almagro iba a ser la “solución final” para lo que ellos denominan “dictadura” socialista. Este proceso liberador y otros que surgirán, a los que el felón del fracasado concierto de Cúcuta, el “Puma” Rodríguez, advirtió que “pronto caerían todas las que hay en Latinoamérica”. Se quedarán con las ganas, en el caso venezolano.

No pudieron, no podrán. Eso es lo que se vio con claridad en esta jornada. Fueron derrotados nuevamente por un pueblo que tiene ideas y convicción de lucha por su presente, que además posee memoria de lo que fue su pasado, y se prepara día a día para forjar un futuro socialista.

Este espíritu noble y guerrero a la vez, el de Bolívar, que pasó a nutrir el de Fabricio Ojeda, que luego heredó el Comandante Chávez y hoy levanta con dignidad Nicolás Maduro es el que se vio, a la misma hora en que no se producía la anuncia invasión “humanitaria”,desfilar por las calles de Caracas. Otra vez la marea “roja hojita” cubrió de punta a punta la avenida Urdaneta y le mostró al mundo que en Venezuela, además de vivirse en total paz y normalidad, son millones los que construyen el escudo que protege a este enorme proceso liberador.

Marcharon con fervor y mucha alegría, no había rabia en sus gestos, todo lo contrario. Bailaron, cantaron, y corearon las consignas antiimperialistas de toda la vida, desde el “yanquis go home” hasta el “no pasarán” de las luchas antifascistas de los pueblos. Eran obreros, estudiantes, gentes de los barrios humildes, mujeres empoderadas y miles de jóvenes que crecieron con la panacea de acceder a Universidades populares y a los planes de salud de las Misiones.

Salieron a la calle, con la decisión de mostrarle a los que aún dudan de este proceso liberador de que ellos sí están dispuestos a defenderlo. Allí también estaba una bulliciosa delegación de movimientos sociales del mundo, que este domingo inaugurarán el encuentro de la Asamblea Internacional de los Pueblos, instancia organizativa que se empezará a construir paso a paso en aras de la Revolución internacional. Entre ellos y ellas, pudo verse a sudafricanos del sindicato metalúrgico Numsa, que danzaron sus bailes típicos vivando a Venezuela, junto a brasileños que gritaban “Lula Libre”, argentinos que se acordaban (mal por supuesto) de Macri, y hasta jóvenes vascas y catalanas abrazadas con sus banderas nacionales. Por todas sus voces, “la espada de Bolívar” sigue caminando, como lo hará el socialismo, por América Latina, y en su bullicio militante recibían como devolución de las masas chavistas “saludos solidarios y revolucionarios”. Una fiesta de pueblo, que ponderaba la victoria obtenida frente a un nuevo intento del imperio más terrorista que haya sufrido la humanidad.

Luego habló su presidente, votado en mayo por millones y no como ese pelele que se autoproclamó y ahora se tendrá que quedar a vivir en Cúcuta o Bogota o terminar en un presidio junto a otros terroristas de su calaña. Escucharlo en esta ocasión dirigiéndose a esos hacedores cotidianos de la Revolución, recordó otras gestas similares protagonizadas por su maestro Hugo Chávez, al que Maduro no solo homenajea sino que en la práctica cumple con su legado.

Lo dicho: este 23F la Revolución Bolivariana se anotó otro tanto, el de la paz con justicia social frente a la guerra imperialista. Pero no se puede ser triunfalista con el enemigo al que se enfrenta hoy. Insistirán, son feroces, despiadados. Ya lo han demostrado, y usan lo que tienen a mano para hostigar a los pueblos. Por eso no hay que bajar la guardia.  Guaidó ya le pidió a sus cómplices, prácticamente  que pongan en marcha el recurso de la intervención armada. Trump, que seguramente se da cuenta de lo inútiles que son sus “muchachos” estará imaginando nuevas embestidas. A no descuidarse, pero a valorar lo hecho hasta ahora. No han podido con el coraje de este pueblo. No podrán.

(Fuente: Resumen Latinoamericano / Autor: Carlos Aznares)

“Defendiendo nuestras fronteras y el derecho a ser libres”

El Presidente venezolano emplazó al autoproclamado “interino” de Venezuela a que haga cumplir la Constitución y convoque a elecciones presidenciales. En tanto, Juan Guaidó reconoció que la ayuda humanitaria no pudo ingresar por los pasos fronterizos del país caribeño, con lo que su figura queda en los suelos. ¿Comienza a perder utilidad para los fines del imperialismo estadounidense?

En medio de una multitudinaria manifestación chavista, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro criticó las intenciones de la oposición de ingresar la llamada “ayuda humanitaria” por la frontera de ese país.

El mandatario expresó que “están dando la batalla por la paz, por la dignidad de Venezuela ante quienes arrodillan nuestro país al imperio norteamericano”. Asimismo, Maduro enfatizó que el Gobierno está “defendiendo nuestras fronteras y el derecho a ser libres” y agregó que “no es tiempo de traidores, es tiempo de lealtad a la patria y a los ideales supremos de Venezuela”.

El líder venezolano, también tuvo palabras para referirse al autoproclamado presidente encargado, Juan Guaidó, a quien criticó por no convocar a elecciones tal como lo manda la Constitución. “Yo le pregunto a la minoría opositora ¿hasta cuándo van a seguir haciendo daño al país? ¿qué han logrado en estos treinta días? Pregunto a 30 días, ¿por qué no convocaron a elecciones presidenciales si tiene el poder supuestamente? Las elecciones deberían haber sido hoy”.

En ese sentido, Maduro recordó cuando él fue presidente encargado lo primero que hizo fue convocar a elecciones presidenciales en treinta días, como lo manda la Constitución. “¿Dónde está la convocatoria a elecciones presidenciales si supuestamente tienen a un presidente interino, estamos esperando? ¡Lo reto formalmente a convocar elecciones!”, exclamó.

Minutos después del discurso de Nicolás Maduro, Juan Guaidó junto a los presidentes de extrema derecha de Colombia y Chile y el secretario general de la OEA reconocieron que la “ayuda humanitaria” que pretendían cruzar no pudo ser ingresada.

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, aseguró que la jornada del sábado 23 está por concluir y la oposición no logró su objetivo de ingresar el cargamento con medicamentos y alimentos, como había anunciado.

“Transcurre y se acaba el 23F, se lleva otra mentira, otro engaño de la “dirigencia” opositora hacia su propia gente, fracasaron nuevamente, a pesar de toda la guerra sicológica, nuestro Pueblo y FANB más sólidos que nunca, más unidos que nunca. Nosotros Venceremos”, escribió Cabello en su cuenta Twitter.

La oposición venezolana anunció que este sábado ingresarían por la frontera los cargamentos con alimentos y medicamentos donados por EEUU y otros países, los cuales fueron tildados por el presidente Nicolás Maduro como “migajas” y de “un show para justificar una intervención en el país”.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, a su vez, enfatizó que en Venezuela “no hay crisis humanitaria” y recordó que en el marco del derecho internacional se procede a una ayuda humanitaria solo en caso de catástrofes naturales y conflictos armados.

El Gobierno venezolano ha advertido que cualquier vehículo que ingrese a su territorio sin autorización será considerado como blanco militar. Hasta el momento, se han registrado situaciones irregulares en las fronteras de Venezuela con Colombia. Grupos que intentaron cruzar los puentes que comunican a ambos países han intentado avanzar hacia Venezuela y han sido repelidos por los funcionarios militares que resguardan el lugar.

En el sur de Venezuela, en la frontera con Brasil, también se registraron hechos de violencia, cuando grupos de la oposición y de la etnia indígena pemón intentaban movilizarse de la capital del municipio Gran Sabana, estado Bolívar (sur), hacia Paracaima.

El Jefe policial denuncia que ha habido 3 personas quemadas vivas y 42 heridos en la frontera con Colombia. “El mundo sabe que Venezuela ha sufrido un ataque”. Tres personas incendiadas vivas y 42 heridos por las escaramuzas y disturbios de la oposición en el estado Tachira (Venezuela) por intentos violentos de introducir la supuesta “Ayuda Humanitaria”

Impactante testimonio de Freddy Bernal sobre los sucesos de esta tarde. Heroica resistencia de las FFAA boliviarianas y el pueblo venezolano. El imperio fracasó. “Hay una conspiración donde forma parte la policía nacional de Colombia y el Ejército, si Iván Duque tuviera control de la frontera eso no estaría pasando… Estos son los heridos de Duque y Guaidó”.

Venezuela rompe relaciones diplomáticas con Colombia

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó que la paciencia se agotó al anunciar hoy la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia por el respaldo del gobierno de ese país a planes golpistas y desestabilizadores de sectores de la oposición.

Al intervenir en una concentración popular en Caracas en apoyo al ejecutivo bolivariano, el mandatario estableció un plazo de 24 horas para que todo el personal diplomático y consular colombiano abandone el territorio venezolano, reportó Prensa Latina.

Maduro repudió el apoyo brindado por el primer mandatario de Colombia, Iván Duque, a las acciones de provocación orquestadas por facciones opositoras lideradas por el autoproclamado presidente encargado Juan Guaidó, en complicidad con el gobierno de Estados Unidos.

La ciudad colombiana de Cúcuta sirvió de punto de acopio de una supuesta ayuda humanitaria, operación calificada por las autoridades venezolanas como una pantalla para ocultar las verdaderas intenciones de una intervención armada en esta nación sudamericana. Ante las amenazas provenientes de la nación neogranadina, el gobierno de Venezuela anunció la víspera el cierre total de los puentes Simón Bolívar, Santander y Unión, conexiones terrestres con Colombia.

Tras el fracaso, Guaidó se reunirá con Pence para recibir nuevas instrucciones

El diputado venezolano Juan Guaidó informó que este lunes se reunirá con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, como parte de una encuentro con el Grupo de Lima para discutir “acciones diplomáticas y otras medidas” contra Venezuela.

El autoproclamado “presidente encargado”, que se encuentra en Cúcuta, Colombia, pidió a la comunidad internacional que “mantenga todas las cartas sobre la mesa” sobre Venezuela. “Los acontecimientos de hoy me obligan a tomar una decisión: plantear a la Comunidad Internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta Patria que lucha y seguirá luchando”.

“No vamos a descansar hasta lograr la libertad de Venezuela”, manifestó el parlamentario durante una rueda de prensa conjunta con el presidente colombiano, Iván Duque, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El vicepresidente estadounidense, quien viajará por quinta vez a América Latina, ha manifestado en distintas oportunidades que el “tiempo para que Maduro esté en el poder ha terminado“. “La lucha en Venezuela es entre la dictadura y la democracia, y la libertad ha cobrado impulso”, dijo Alyssa Farah, secretaria de Prensa del vicepresidente Pence, quien adelantó que el vicepresidente participaría en la reunión con el Grupo de Lima para “unir recursos” para entregar la “ayuda humanitaria”.

El desarrollo del día del golpe reality show paso a paso

El tan anunciado 23 de febrero presentado como punto de quiebre de la situación venezolana, mediante la operación política de la “ayuda humanitaria”, empezó temprano en sus aspectos operacionales. Es un golpe riáliti, que instrumentaliza las redes sociales para crear una realidad paralela bajo premisas de una “rebelión pop”, a los fines de encubrir los aspectos pesados y agresivos del golpe.

La agenda del día lleva consigo, desde el principio, varias operaciones de romolque, oxigenación y golpes de efecto con los cuales buscarán mantener el tema en la cartelera, lo más arriba posible, para precipitar las condiciones de un enfrentamiento violento en distintas escalas planificadas artificialmente: “Colombia vs. Venezuela”, “Pemones vs. Estado”, “FANB vs. manifestantes pacíficos (“combatientes humanitarios”)”. Otro elemento es que la protección de Juan Guaidó por el gobierno colombiano, coloca en situación crítica la seguridad del Estado venezolano.

Por cómo empieza el día y por su propia escala de importancia, la redacción de Misión Verdad abordará dato a dato las maniobras más relevantes en el tablero de ajedrez fronterizo y cómo se reproduce dentro del país y en el panorama de medios. Finalizado el concierto “Venezuela Aid Live”, los operadores de la guerra contra Venezuela comienzan a trabajar formalmente, y nosotros también.

Dato mañanero (8:30): Tras chocar una tanqueta contra las barras que dividen el puente Simón Bolívar, tres efectivos de la GNB pasaron al otro lado de la frontera siendo recibidos por el diputado José Manuel Olivares. El rasgo de falso positivo fue evidente, a tal punto que gritaban “es uno de los nuestros, no disparen”, evidenciando el carácter planificado de lo ocurrido. Se trata de la primera maniobra de empuje y oxigenación de la “ayuda humanitaria”, ya que hasta los momentos, Juan Guaidó no ha logrado conseguir mandos militares afiliados a la agenda insurreccional de Estados Unidos. “Falso positivo en la frontera colombo-venezolana: Tres militares desertores romper parte del bloqueo en el Puente Simón Bolívar y cruzan al lado colombiano. Se oye claramente como de ese lado dicen «no disparen, son de nosotros.»

Se dibuja la cubierta narrativa de la provocación (11:30): Desde el lado colombiano del puente Tienditas, al día de hoy desahilitado, Juan Guaidó realizó una conferencia de prensa junto al presidente de Colombia, Iván Duque. En dicha conferencia, el delfín de Álvaro Uribe Vélez destacó que la “ayuda humanitaria” fue entregada a Guaidó para que la ingresara a Venezuela junto al grupo de “voluntarios” conformado para dicho fin. Duque afirmó que “no permitir el ingreso de la ayuda humanitaria podría constituir un crimen de lesa humanidad”, además de responsabilizar a Venezuela por cualquier hecho de violencia que pudiera suceder. Guaidó, acorde a su figura de vertedero de todas las operaciones informativas, puso como ejemplo de “transición” el caso de los tres militares que desertaron en horas de la mañana al tiempo que pidió que otros uniformados imiten su actitud, al igual que los chavistas ubicados en el lado venezolano del puente Tienditas.

Por otro lado, los reportes indican que los manifestantes de oposición se encuentran con banderas venezolanas para lo que seguro será la escenificación de una operación informativa, donde se jerarquice el supuesto “carácter pacífico” del intento de invadir por la fuerza a Venezuela. En primeras horas de la mañana, desde Ureña, Venezuela, los partidarios de oposición han buscado, en ese sentido, sobreexponer una “represión desmedida” de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) cuando intentaban romper el cierre de la frontera en el Puente Simón Bolívar, paso desahilitado por razones de seguridad. Todo eso prefigura, nuevamente, la narrativa que buscarán proyectar a nivel internacional cuando intenten enfrentarse con efectivos de seguridad de Venezuela.

Empieza la violencia con una convocatoria hacia los cuarteles militares (12:20): Desde Caracas, el diputado Miguel Pizarro de Primero Justicia anunció que por orden de Guaidó se convoca a los seguidores de oposición a protestar fuera de los cuarteles militares e iniciar el ingreso de la “ayuda humanitaria” a través de las fronteras. Nuevamente, como es el tono del día, la embajadora paralela de Guaidó en Brasil, María Teresa Belandria, anunció como una victoria la supuesta entrada del primer camión con “ayuda humanitaria” proveniente del estado brasileño de Roraima, información que no ha sido confirmada por ninguna fuente independiente. Belandria actúa desde Brasil solamente con el respaldo del canciller Ernesto Araujo, pero sin visibilidad de los militares brasileños, opuestos a la “operación humanitaria”. Tanto Belandria, ex profesora de una universidad del Departamento de Defensa de Estados Unidos, como Ernesto Araujo, representan los aliados más cercanos a Trump en Brasil.

Mientras eso sucede, en el puente Simón Bolívar, fronterizo con Colombia, se registran hechos de violencia desde el costado de Venezuela por parte de opositores, al tiempo que del lado colombiano un grupo busca romper con un cordón de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).  El diputado Juan Manuel Olivares, por su parte, anuncia desde el puente Simón Bolívar el avance de un grupo de voluntariado escudando los camiones con “ayuda humanitaria” para presionar por su ingreso.

Sobre expectativa, desinformación e intento de presión contra fuerzas de seguridad (12:55): La “operación humanitaria” es proyectada a través de las vocerías de Juan Manuel Olivares y la diputada Gabriela Arellano. El primero se encuentra ubicado en el lado colombiano en el Puente Simón Bolívar hablando a través de un altavoz para que los uniformados de la PNB permita el “ingreso” de la “ayuda humanitaria”. Arellano hace lo mismo desde el lado venezolano en el puente de Ureña donde se registraron hechos de violencia hace unos minutos. Tanto Arellano como Olivares proyectan en su vocería el ingreso de un camión desde Brasil como un intento de persuadir a los uniformados para que dejen pasarlos dada la condición de “irreversible” de los hechos. Sin embargo, la periodista del medio financiero Bloomberg, Patricia Laya, reporta que el camión no pasó por los controles de aduana de Venezuela, mientras que la cadena CNN desmintió que los puntos fronterizos de Venezuela hayan sido abiertos para recibir  la “ayuda humanitaria”.

“Periodista del medio estadounidense Bloomberg, asegura que ningún camión de los que intentan cruzar en la frontera de Venezuela con Brasil, han podido pasar por los controles de seguridad o aduana. CNN también genera la misma información”.

Primeras provocaciones contra uniformados de la Policía Nacional Bolivariana (13:20): El grupo de “voluntarios humanitarios” ubicados en el lado colombiano del puente Simón Bolívar intentaron cruzar el cerco policial, bajo el mando del diputado Juan Manuel Olivares. Con manos en alto, banderines de Venezuela y cantando el himno, el grupo rápidamente retrocedió luego de que se lanzaran bombas lacrimógenas. De nuevo, reagrupados, el medio Venezolanos por la Información, financiado por el Departamento de Estado, reportó la supuesta entrega de un uniformado de las Fuerzas de Acciones Especiales de la PNB, unidad agredida constantemente por los medios de información por su rol de contención de células violentas desde el 23 de enero. Otra vez: se intenta proyectar, como a horas de la mañana, la disidencia de uniformados en función de presionar para quebrar la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Pese a eso, como con el camión humanitario de Brasil, es difícil comprobar la veracidad de esta defección que sería mínima si se entiende que en Venezuela no ha habido importantes pronunciamientos militares contra el orden constitucional.

Intentan lanzar camiones contra cercos policiales (14:10): Luego del primer intento de cruzar en el Puente Simón Bolívar, en el de Ureña el grupo de “voluntarios humanitarios” se lanzaron contra el cerco policial del lado venezolano con cuatro camiones repletos de civiles. En una de las fotos publicadas por el periodista de New York Times, Nick Casey, muestra una clara búsqueda de utilizar civiles, como mujeres y niños, de escudos humanos para proyectar hechos de represión en contra de lo que han llamado como una “avalancha humanitaria”.  Mientras eso sucede, en las redes sociales se proyecta la reunión de Guaidó con los cuatro militares venezolanos que cruzaron por la mañana a Colombia, y la periodista Madeleine García reporta el sobrevuelo de drones colombianos en el lado venezolano en una clara provocación. Ya llegando a las 2 pm, al tiempo que esto sucede, en Caracas una marcha realizada por el chavismo se encuentra en la avenida Urdaneta cerca del Palacio Miraflores, donde se espera que dé un discurso el presidente Nicolás Maduro.

Operación psicológica y violencia armada en Santa Elena de Uairén (14:45): Tras choques promovidos por grupos violentos en la ciudad de Santa Elena de Uairén, con la excusa de dar ingreso a la “ayuda humanitaria”, los medios han reportado un asesinato. Desinformando sobre lo ocurrido y trasladando la responsabilidad absoluta del hecho a la FANB. El manejo de la situación apunta a generalizar la idea de que la FANB reprime a manifestantes pacíficos. Esto se une, en el marco de una operación tenaza, a lo ocurrido más temprano en Ureña, con el objetivo de presionar desde ambos lados de la frontera para inhibir la capacidad de acción de la FANB. Juan Guaidó desde Cúcuta intentó blindar el relato, aseverando que se está masacrando gente en Santa Elena, perfilando así el objetivo final de la jornada: sumar la mayor cantidad de deserciones militares para mostrar autoridad. Un objetivo que aún no logran consolidar.

El presidente Nicolás Maduro afirma que el “golpe está derrotado” y rompe relaciones diplomáticas con Colombia (15:22): En un masivo acto en la avenida Urdaneta (Caracas), cerca del palacio de Miraflores, el Presidente afirmó que el “golpe fue derrotado gracias a la unión cívico militar del chavismo”. Además, afirmó que en 30 días, Juan Guaidó no “ha hecho nada” y se preguntó por qué no convocó a elecciones si es que tiene el poder. También criticó que la oposición se preste para una intervención en Venezuela y sostuvo que difícilmente Trump quiera colaborar con el país con una “falsa ayuda humanitaria”, un pretexto para intervenir. Por último, anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con Colombia por prestar su territorio para agredir a Venezuela. En este contexto dio un plazo de 24 horas para que los cónsules colombianos salgan del país. La foto política en este momento refleja un chavismo movilizado en masa en Caracas en apoyo a Maduro, mientras la oposición se encuentra desperdigada en movilizaciones en Caracas y en Colombia para forzar el ingreso de la “ayuda humanitaria”.

Otro falso positivo y elementos insurreccionales (15:50): En el lado fronterizo de Colombia, dos camiones que supuestamente transportaban “ayuda humanitaria” fueron incendiados sin mayores precisiones salvo por la automática traslación de la culpa a las fuerzas de seguridad del Estado venezolano, en un intento por crear otro falso positivo debido a la inconsistencia de la especie. Del otro lado de la frontera no hay funcionarios ni militares de la FANB que pudieran haber hecho tal acción beligerante. Asimismo, en La Grita (estado Táchira), un grupo de insurreccional (“manifestantes pacíficos”) tomaron control de una tanqueta de la GNB, del cual podrían hacer uso para otros montajes de banderas falsas, como ocurrió en la ciudad de Caracas hace un par de semanas con el secuestro de un vehículo de las FAES, o para actos terroristas contra la población y los cuerpos de seguridad estatales.

Nuevas agresiones del lado colombiano (16:10): Por redes sociales ya corren imágenes de lo sucedido antes y después de los incendios a camiones “humanitarios”: un grupo de terroristas, con el dejo evidente de los funcionarios de Migración Colombia, lanzaron objetos contundentes y bombas molotov hacia el lado venezolano, custodiado por la FANB. La hipótesis de que algunas bombas pudieran haber caído sobre el transporte en cuestión toma terreno, así como el avance de la confrontación vía violencia irregular.

La oposición acusa  de crímenes de lesa humanidad al gobierno y asoma la “tesis” de los colectivos armados (16:42): El incendio de las góndolas en el puente de Ureña directamente ha sido homologado como un “crimen de lesa humanidad” y violación a la Convención de Ginebra, según las declaraciones de Juan Guaidó. La falta de imágenes sobre las razones del incendio, más el hecho de que seguidores de la oposición andaban con galones de gasolina cerca de ellos,  muestra lo que podría ser un falso positivo para engrosar el expediente de Estado fallido contra Venezuela. Además, las acusaciones lanzadas en una conferencia de prensa por parte del dirigente de Voluntad Popular, Juan Andrés Mejía, sobre que el incendio fue provocado por “colectivos armados” y efectivos de la PNB. Esta matriz de opinión sobre los focos de violencia también se proyecta sobre los enfrentamientos en Santa Elena de Uairén, donde uniformados chocaron con miembros de la guardia pemona que el viernes tuvieron otro episodio contra efectivos de la GNB.

Opositores atacan al diputado Juan Manuel Olivares por confundirlo con un “colectivo” (18:25): Casi cerrando la jornada en las calles de Colombia, manifestantes de oposición nuevamente intentaron ingresar a Venezuela con los camiones de “ayuda humanitaria”. La operación, sin embargo, fue abortada cuando supuestamente los opositores violentos de la denominada Resistencia comenzaron a golpear a un ciudadano por ser “colectivo”. En el medio de este tumulto, el diputado Juan Manuel Olivares, quien en el Puente Simón Bolívar se encargó de ordenar las ofensivas desde un altavoz, fue agredido por opositores luego de ser confundido con un “colectivo”.  El episodio no es más que una metáfora de un día como hoy donde la incapacidad de ingresar los camiones fue sustituida por un amplio ruido mediático, enfocado en la supuesta represión de grupos paramilitares del chavismo, como comúnmente dicen en este tipo de contextos, y la quema de los camiones con “ayuda humanitaria”. Incluso, el diputado Miguel Pizarro en su última alocución del día afirmó que les “hubiese gustado haber llegado al final del día anunciando la entrada de la mayoría de la ayuda humanitaria”.

(Fuente: Resumen Latinoamericano)

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