El Consejero de Empleo de la Junta de Andalucía propone la emigración como medida contra el paro en Andalucía

Vivir para ver. El consejero de Empleo Rogelio Velasco (nombrado por Ciudadanos), en un país que sufre una emigración endémica fruto de la división internacional del trabajo y el modo de producción capitalista, ha propuesto en la televisión pública andaluza «pequeñas migraciones dentro de Andalucía a las zonas de más pujanza económica». Se trataría, ha dicho, de «desplazamientos de no muchos kilómetros de sus domicilios para ayudar a muchos parados a encontrar empleo en zonas como la Costa del Sol, Almería o Huelva, las que más dinamismo económico presentan actualmente en Andalucía».

Rogelio Velasco ya fue polémico hace unos días al negar la promesa de crear 600.000 empleos y de llevar acabo una bajada masiva de impuestos: «Como tiremos de hemeroteca y pongamos con letras mayúsculas lo que todos los líderes o futuros ministros de Economía han prometido durante campaña electoral, le aseguro que no quedaría ni uno sano, ni uno solo», dijo Velasco, que ha agregado lo siguiente: «Eso es un lenguaje, una forma de expresarse durante una campaña electoral».

La emigración del Pueblo Trabajador Andaluz, que no para de crecer en el presente tal y como revelaba el diario El Salto hace unos meses ha provocado un saldo migratorio prácticamente nulo en pleno siglo XXI. Las migraciones andaluzas en el siglo XIX y XX son harto conocidas y estudiadas.

El consejero, en un alarde neoliberal, propone al Pueblo Andaluz la emigración a zonas como la Costa del Sol, Almería o Huelva» en una clara alusión a las zonas de agricultura bajo plástico y freseras. No parece que la cosa sea tan sencilla. En una nota reciente el Sindicato Unitario y Nación Andaluza a propósito de las contrataciones en origen para el campo onubense revelaban como la clase trabajadora andaluza es rechazada para trabajar en estas zonas para no tener que aplicar unas condiciones de trabajo digna: 

Si en Andalucía hay 898000 desempleadas y sufrimos unas tasas de paro estructural que doblan o triplican las de otras naciones del Estado o de la UE es porque a aquellas trabajadoras que se encuentran en situación de desempleo las rechazan para trabajar en el campo. Las condiciones de trabajo dignas o la subida de salarios no están en la agenda de la patronal. Por eso se sigue importando mano de obra barata, sumisa y sin posibilidad de estrechar lazos de solidaridad con el entorno social, tan necesario para entablar cualquier tipo de reivindicación obrera. Este modelo conviene enormemente a la burguesía agraria que mantiene sus tasas de ganancia con las contrataciones en origen, mientras la clase trabajadora andaluza primigenia puede continuar malviviendo con trabajos improvisados y/o el Subsidio Agrario.

Fuente: www.huffingtonpost.es / www.canalsur.es / www.elsaltodiario.com / www.nacionandaluza.net

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *