Vox logra infiltrarse con un sindicato amarillo en el Ayuntamiento de Granada con promesas demagógicas a los trabajadores interinos

La formación de ultraderecha no tiene, al menos de momento, representación política en la capital, pero uno de sus hasta ahora referentes en Granada, Pablo García de Movellán (a la izquierda en la foto adjunta), ha impulsado el sindicato que ha irrumpido con fuerza en la institución municipal con sus promesas para el colectivo de interinos.

Las ideas de la formación de ultraderecha de Vox ya se han hecho un hueco, y no es pequeño, en el Ayuntamiento de Granada. Uno de sus referentes en los últimos años en Granada, que llegó a ser vicepresidente del partido y cerró las listas autonómicas en 2015, Pablo García de Movellán, es el líder del Sindicato Independiente de Trabajadores del Ayuntamiento de Granada (Sitag), que ha conseguido 4 de los 9 delegados del comité de empresa, el órgano de repesentación de la plantilla de laborales.

La irrupción del sindicato de García de Movellán, de la mano de la Unión de Sindicatos de Policía Local y Bomberos de España (USPLBE), tiene un marcado carácter político en el contexto actual. Su estrategia estará ya presente en las negociaciones, de carácter laboral, del Ayuntamiento.

Antes de enrolarse en las filas de Vox, García de Movellán probó suerte en el Partido de los Populares en Libertad (PPL), del que llegó a ser presidente. La formación en la que estuvo el exalcalde de Otura Ignacio Fernández-Sanz, se presentaba como un partido de centro, liberal y reformado. «El único partido asambleario que existe», figuraba en su cuenta oficial de twitter.

En Vox llegó a ser vicepresidente en Granada. Tuvo una participación activa en la elaboración del programa nacional de su formación en las municipales de 2015 en el que, según él mismo detalló en una convención en Valladolid, se apostaba por cerrar las empresas municipales «deficitarias o que compiten deslealmente con pymes»; «borrar del mapa servicios impropios como las televisiones locales»; publicar «hasta el último céntimo» que reciban los cargos públicos del partido, incluidos los gastos de representación; o que los cargos públicos no percibieran dietas por acudir a consejos de administración u otros órganos.

En la antesala de esos comicios municipales fue la voz de su partido criticando el Reglamento Orgánico Municipal en ruedas de prensa celebradas en el propio Consistorio junto a los representantes de otras formaciones. Hizo públicas sus aspiraciones para convertirse en el candidato a la Alcaldía, por Vox, lo que finalmente no logró. El cabeza de lista fue el entonces presidente, Ignacio Nogueras.

La formación de ultraderecha, con un parlamentario por Granada, tiene ahora como presidente a Julio F. Vao.

Su sindicato obtuvo el 42 por ciento de los votos al comité de empresa del Ayuntamiento en las elecciones celebradas el pasado noviembre. Es uno de los dos órganos de representación de la plantilla municipal. En este caso del personal laboral, donde además de Sitag obtuvieron delegados CGT, CSIF y CCOO. El otro órgano es la Junta de Personal, elegida por el funcionariado y en la que tienen representación CCOO, CGT, CSIF, SIPLG y UGT. Las próximas elecciones serán en junio.

Meses antes de que se celebraran los comicios sindicales de noviembre, Sitag comenzó una campaña dirigida al personal interino. Todo ello tras un pronunciamiento del TJUE considerando en fraude de ley la situación de los empleados públicos de carácter temporal de larga duración. Se oponen al acuerdo firmado en su momento por el Gobierno central y sindicatos -ante ese pronunciamiento del tribunal europeo- para ir reduciendo al máximo el número de interinos con oposiciones.

Los interinos denuncian que se trata de «un ERE encubierto» y ese fue el lema de las protestas de Sitag. Reclaman, y así se lo plantearon a los grupos políticos, que la estabilidad del colectivo se haga mediante concurso, consistente únicamente en la valoración de méritos, como recogen en una iniciativa legislativa popular.

En las pasadas elecciones andaluzas celebradas el 2 de diciembre, Vox obtuvo en la provincia de Granada 46.952 votos, el 11,38 por ciento del total, que se tradujo en un parlamentario. En las de 2015, fueron solo 1.876 votos (0.41%). En las elecciones municipales de 2015, Vox logró en la capital granadina 989 votos, el 0.90 por ciento del total. Fue la séptima fuerza en número de sufragios para gobernar el Ayuntamiento de Granada.

(Fuente: El Independiente de Granada)

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