Córdoba: Posible ampliación del cementerio nuclear de El Cabril. Alcaldesa de Hornachuelos lo niega

El Cabril, en la provincia de Córdoba, vuelve a estar en el debate político debido a los planes que hablan de una posible ampliación de estas instalaciones que albergan residuos radiactivos. La alcaldesa de Hornachuelos, María del Pilar Hinojosa (Grupo Independiente de Hornachuelos+PP), rechaza que haya ninguna intención formal de ampliación de estas instalaciones. Los hechos apuntan en sentido contrario.

Vista aérea del único cementerio núclear del Estado situado en Andalucía, El Cabril.

El Cementerio Nuclear de El Cabril situado en la Sierra de Albarrana, junto al río Bembézar, afluente del Guadalquivir, territorio limitante con el Parque Natural de Hornachuelos y perteneciente al municipio del mismo nombre, Córdoba, es el único almacenamiento de basura radiactiva en nuestro país y en el Estado español. La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, ENRESA, proyecta la creación de las actuales instalaciones en el I Plan de Residuos Radiactivos, I PGRR, aprobado en noviembre de 1987. La memoria del proyecto recogía que la instalación estaba concebida para almacenar bultos de residuos radiactivos de media y baja actividad y vida corta: es decir, peligrosos para las personas y medio ambiente durante unos trescientos años. 

Este cementerio nuclear se construyó en ese emplazamiento siguiendo una política de hechos consumados, basándose en un cementerio previo que recibió de forma ilegal residuos nucleares. Estos comenzaron a ser depositados inicialmente en 1961 en secreto y bajo autoridad militar, en una mina de uranio abandonada y posteriormente en tres módulos en superficie construidos por la Junta de Energía Nuclear, hasta octubre de 1992. En diciembre de 1988, la asociación ecologista Aedenat, en la actualidad Ecologistas en Acción, iniciaría una larga lucha legal que fructificó el 5 de junio de 1996, al conseguir la sentencia favorable de la sala novena de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, donde se recoge la obligación del desmantelamiento de El Cabril. El Ministerio de Industria y Energía recurriría la sentencia pero Aedenat consiguió la sentencia firme del Tribunal Supremo en contra de ENRESA en 2002, declarando ilegal el cementerio nuclear. Mientras tanto, en pleno proceso legal, se ejecuta la construcción de nuevas instalaciones que ocupan 20 hectáreas. 

Ecologistas en Acción y el Movimiento Ibérico Antinuclear han denunciado que el almacenamiento de residuos radiactivos de media y baja actividad de El Cabril, en Córdoba, “ha recibido óxidos de uranio que no está autorizado para almacenar”. Francisco Castejón, portavoz de Ecologistas en Acción y experto en energía nuclear, asegura que esto multiplica los riesgos. Así, los colectivos antinucleares critican que la agencia de la energía no ha llevado a cabo ningún tipo de sanción y, aclaran, que si la administración no actúa ellos serán los que denuncien estos incumplimientos. Desde Ecologistas en Acción advierten de que con este almacenamiento no autorizado se puede pretender justificar en el futuro una ampliación del cementerio. Recuerdan que, cuando quedan todavía por desmantelar ocho de las diez centrales nucleares que se construyeron en el Estado español, el cementerio nuclear de residuos de media, baja y muy baja actividad de El Cabril se encuentra ya al 70 por ciento de su capacidad.  

Fuente: www.emartv.es / www.elsaltodiario.com

 

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