Almería: Trabajadores migrantes de los invernaderos protestan por la muerte por envenenamiento de un compañero en Nijar

Un trabajador migrante de un invernadero de Níjar (Almería), Mohammed El Bouhaled, de 27 años, falleció el pasado viernes 18 de enero tras una jornada laboral sulfatando en el invernadero. Habría fallecido a causa de un envenenamiento que desde el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) relacionan con la falta de elementos de protección para el uso de productos químicos.

“Nos dan mascarillas de mala calidad y guantes para fregar”, ha criticado Hakim, uno de los compañeros de trabajo del fallecido y que se encontraban con él durante su última jornada laboral en la que resultó envenenado.

El SAT de Almería viene denunciando desde hace años “que no se cumplen las medidas de higiene laborales. Y que incluso se le obligan a muchos trabajadores, como en este caso, a trabajar tras acabar de sulfatar o comer el bocadillo dentro del mismo invernadero”.

Mohammed llevaba toda la semana con dolores de estómago, según explica su mujer, por lo que acudio al Centro de Salud donde le recetaron varios medicamentos. Pero el viernes comenzó a empeorar, por lo que lo llevaron de urgencia al Hospital del Toyo, donde murió a los 10 minutos, según consta en autopsia, “por envenenamiento”.

Fue el martes, según declaró su esposa, Nadia Sahel, cuando este varón de 25 años comenzó a manifestar “que le dolía el estómago mucho” por lo que acudió al centro de salud donde le “mandaron medicamentos pero no le dieron la baja” por lo que continuó trabajando hasta el viernes. Fue ese día a las 13.09 horas, recuerda su mujer, cuando llegó a casa.

“No se duchó como hace siempre y se metió en la cama. Al rato, dijo que estaba malo” por lo que llamó a su hermana -ambas familias residen en El Barranquete de Níjar- y lo llevaron al Hospital de El Toyo. Allí, “diez minutos después de llegar nos dijeron que había muerto”, ha narrado su esposa, embarazada de siete meses. “La autopsia decía que había muerto envenenado”, ha asegurado el hermano de esta, Yousef Sahel.

Ante estas circunstancias, el colectivo de trabajadores migrantes ha decidido alzar la voz para reclamar “más seguridad” a la hora de desempeñar su trabajo. “No tenemos zonas para comer fuera de los invernaderos y nos obligan a entrar después de sulfatar para seguir trabajando”, ha lamentado Hakim quien, junto a decenas de compañeros en la misma situación, pretenden continuar luchando para reivindicar sus derechos laborales.

Más de un centenar de personas; su familia, compañeros y otros trabajadores, la mayoría trabajadores también de invernaderos de origen magrebí y subsahariano, han protagonizado sendas protestas en la mañana del lunes, una a las puertas de la Subdelegación del Gobierno y otra en la de la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía en Almería. Una movilización convocada por el SAT para exigir justicia y que se cumplan las medidas de seguridad, bajo el lema de  “justicia para Mohammed”.

(Fuentes: Ideal – Almería / Noticias de Almería)

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