Líbano: El Ejército en estado de alerta por las acciones israelíes en la frontera y el espacio aéreo. Continúan las protestas sociales

El Ejército libanés desplegó su fuerza en el Sur del Líbano el viernes 11 de diciembre, un día después de que el Ejército israelí llevara a cabo diversas obras en puntos en litigio de la frontera entre el país y el Estado sionista.

El Ejército libanés reaccionó así a la colocación de bloques de cemento el jueves 10 de diciembre por parte del Ejército de ocupación israelí en una zona fronteriza entre la ciudad libanesa de Adayssé y la colonia israelí de Meskfam. Esto tuvo lugar en el contexto de la operación llevada a cabo por los israelíes desde hace más de dos semanas, bajo el pretexto de destruir túneles transfronterizos excavados supuestamente por Hezbolá.

El pasado jueves, los militares israelíes plantaron 25 bloques de cemento cerca del asentamiento de Miskaf Aam, frente a la ciudad libanesa de Adaisseh, seis de los cuales se ubican en zonas en disputa, y en respuesta, el ejército libanés adoptó posiciones combativas.

La nota señala que el viernes se escucharon a maquinarias israelíes trabajar en esas áreas, aunque después se retiraron, pese a lo cual el nivel de tensión llegó a una posibilidad de enfrentamiento. A ambos lados de la frontera hubo despliegues de armamento con un tanque por Israel y el sobrevuelo de un dron, mientras que tropas libanesas ocuparon puntos clave de defensa y las Fuerzas de Paz de la ONU en El Líbano (FPNUL) estacionaron vehículos y soldados.

El ejército libanés acudió a un equipo topográfico para marcar los puntos exactos donde el proyecto israelí violó la frontera. Según el vocero del contingente de la ONU, Andrea Tenenti, las operaciones israelíes no acarrearon violación de la soberanía libanesa. Señaló que los cascos azules mantienen contacto con todas las partes para asegurar que no ocurra un enfrentamiento armado.

“Hemos registrado las medidas exactas de las brechas hasta los centímetros” y hay lugares donde el ejército de Tel Aviv colocó bloques de cemento en territorio libanés, precisaron medios digitales.

Al mismo tiempo, el Alto Consejo de Defensa se reunió por la noche en el Palacio Presidencial de Baabda bajo los auspicios del jefe de estado, Michel Aoun, y decidió presentar una queja contra Israel en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En la reunión, que incluyó al presidente Aoun, el primer ministro designado Saad Hariri, y al saliente ministro de Defensa Yaacoub Sarraf, el Consejo Superior de Defensa revisó “el trabajo realizado por las fuerzas israelíes para construir un muro de separación en puntos disputados de la Línea Azul”, entre la localidad de Adayssé y la colonia de Meskafam.

Por lo tanto, el Consejo consideró que este trabajo estaba “en flagrante violación de la soberanía territorial libanesa y la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU” y decidió presentar una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU, intensificar los contactos internacionales para explicar la posición del Líbano sobre las violaciones israelíes, solicitar una reunión urgente del comité tripartito (Líbano -Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano e Israel) para estudiar los últimos desarrollos, dar las instrucciones necesarias al Ejército libanés para enfrentar estas acciones, insistir en el compromiso del Líbano con la integridad de su territorio y sus aguas y su deseo persistente de resolver las disputas fronterizas a través de la negociación y, finalmente, pedir al Consejo de Seguridad de la ONU y a la FPNUL que asuman sus responsabilidades en la implementación de la Resolución 1701”.

El Alto Consejo de Defensa normalmente mantiene sus decisiones secretas, pero hizo una excepción el viernes al emitir una declaración en la que detalla sus decisiones. El Consejo de Defensa del Líbano ha declarado que las actividades de Israel a lo largo de sus fronteras pueden ser consideradas una “clara violación” de la Resolución 1701, cuyo objetivo fue la resolución de la guerra entre Israel y Líbano de 2006.

El Líbano anunció el pasado jueves que ha decidido presentar una queja contra Israel ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Según informa el portal informativo Al-Resalah, dicha queja se refiere a las actividades militares que el ejército de Israel está desarrollando en el sur del Líbano tras la campaña militar que lanzó en la frontera el mes pasado.

Mientras tanto, Israel afirma que su campaña tiene como objetivo destruir supuestos túneles de Hezbollah y construir un muro a lo largo de ciertas áreas de la llamada “Línea Azul”, la zona de demarcación de la ONU que se impuso para completar la retirada de Israel del sur del Líbano en el año 2000.

El Consejo ha reiterado además que el Líbano está siempre dispuesto a reanudar el diálogo para reducir la tensión en la zona fronteriza. Y ha revelado que ha intensificado sus contactos internacionales con el objetivo de explicar la postura del Líbano respecto a las infracciones israelíes. No obstante, el Consejo ha incidido igualmente en que el Líbano no negociará la cesión de “ni una pulgada” de sus tierras.

Israel admite su campaña de bombardeos diarios en Siria y el Líbano

Por otro lado, el gobierno libanés ha protestado también  por la violación israelí de su espacio aéreo desde el cual atacó a posiciones de Siria, reportó Prensa Latina. Horas después que el canciller libanés, Gebran Bassil, ordenó la presentación de una queja ante la ONU por una transgresión anterior del régimen de Tel Aviv, naves de la entidad sionista sobrevolaron casi todo el país de los cedros para bombardear a la vecina Siria.

En este sentido, el jefe de personal saliente de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el teniente general Gadi Eisenkot (foto superior adjunta), ha reconocido que su país lleva a cabo desde hace años una campaña no declarada de bombardeos «casi diarios» contra Irán y sus representantes en los territorios de Siria y el Líbano, según lo admitió en una entrevista concedida a The New York Times, publicada este viernes.

«Alcanzamos miles de objetivos sin reclamar la responsabilidad ni pedir el reconocimiento», dijo Eisenkot, que se retirará del cargo la semana que viene. Asimismo, el militar israelí reveló que solo en 2018 Israel ha lanzado alrededor de 2.000 bombas sobre presuntos objetivos vinculados con el país persa.

Pese a las reiteradas quejas de Damasco, que acusa al país hebreo de violar sistemáticamente su soberanía y de ayudar a los terroristas en sus incursiones aéreas, que se suman a las de Beirut y Teherán, los ataques no han cesado.

«Tenemos una superioridad de inteligencia completa en esta área. Disfrutamos de una la superioridad aérea completa. Tenemos fuertes medios de disuasión, así como justificación para actuar», aseveró el jefe de personal de las FDI sobre la relación de Israel respecto a sus vecinos del norte.

Por otro lado, Eisenkot asegura que las FDI han atacado «más de 1.000 objetivos iraníes» bajo la estrategia denominada «la campaña entre guerras», que él mismo desarrolló y fue aprobada en enero de 2017. Por su parte, Siria afirma que la mayoría de misiles y bombas israelíes están siendo interceptados de manera rutinaria por sus fuerzas aéreas.

El pasado 17 de septiembre un avión ruso Il-20 fue derribado por un misil antiaéreo de sistema S-200 sirio, muriendo los 15 militares rusos que iban a bordo. Según la versión de Moscú, los pilotos israelíes utilizaron el Il-20 como escudo, provocando su derribo.

El pasado 26 de diciembre el Líbano anunció que denunciaría a Israel ante la ONU por violar su espacio aéreo después de que dos aviones civiles «evitaran por poco un desastre humanitario» cuando varios cazas israelíes entraron en el espacio aéreo del Líbano para llevar a cabo ataques contra Siria.

Continúan las protestan contra deterioro de la calidad de vida

Mientras tanto continúan las protestas sociales en el país. El movimiento civil y las fuerzas libanesas de izquierda organizaron una manifestación en Beirut este sábado, que se concentró frente al Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Salud, en protesta por el empeoramiento de la crisis económica, las malas condiciones de vida y ambientales  y contra el desempleo.

La manifestación forma parte de una serie de movimientos que comenzaron en El Líbano el mes pasado y continuarán a través de protestas y sentadas en varias regiones del país. Para el 20 de enero fue convocada una gran protesta en la capital.

Los manifestantes subrayaron que «todas las partes en la Autoridad son responsables de la crisis económica, las malas condiciones de vida y ambientales  y del desempleo rampante». También indicaron que esta acciónes «un paso en un largo camino para conseguir los derechos».

En las pancartas que portaban los participantes en la jornada pedían «juzgar a  los corruptos y la aprobar la tarjeta sanitaria  gratuita, así como asegurar oportunidades de empleo y proteger a los trabajadores y usuarios del despido arbitrario».

Además, reclamaron reformas económicas, sociales y fiscales, así como el aumento del salario mínimo, que en El Líbano es de 450 $.

También exigieron la adopción de un sistema impositivo justo y progresivo para garantizar la exención de los pobres y duplicar los gravámenes sobre las ganancias de los ricos, como en muchos países del mundo.

(Fuentes: Al Manar / Al Mayadeen / Monitor de Oriente / Prensa Latina / Russia Today – RT)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *