Los gobiernos lacayos de los EE.UU. del Grupo de Lima aprueban una declaración pro imperialista de injerencia en Venezuela

Una declaración contra el gobierno de Venezuela (*) (verla al final de la noticia), reiterativa y carente de consenso, sobre todo por la negativa de México a firmarla, aprobó el pasado viernes el llamado Grupo de Lima reunido en Lima (Perú), con la participación de Estados Unidos a la distancia.

A la cita de cancilleres asistieron solo seis de los 15 países convocados, más el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, mediante teleconferencia desde Washington y quien con seguridad insistió en su prédica de aislar y acabar con el gobierno bolivariano.

México se opuso a la declaración en sus alcances injerencistas, retomando su histórica política exterior de no intervención y respeto a la soberanía y los asuntos internos de otros países. Al parecer, la idea del canciller anfitrión, Néstor Popolizio, de romper relaciones con Venezuela y cerrar el ingreso a funcionarios venezolanos, no logró consenso.

La declaración solo consigna el acuerdo de ‘reevaluar el estado o nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela’ y, en la medida que lo permitan las legislaciones nacionales, ‘impedir a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima’.

Otras represalias consisten en ‘elaborar listas de personas naturales y jurídicas con las que entidades financieras y bancarias de sus países no deberán operar o deberán tener una especial debida diligencia, prevenir su acceso al sistema financiero y, de ser necesario, congelar sus fondos y otros activos o recursos económicos’.

También ‘evaluar con criterio restrictivo el otorgamiento de préstamos’ a Venezuela en los organismos financieros internacionales y regionales de los que los países firmantes son parte y suspender la cooperación militar con el país bolivariano.

La declaración final de los representantes gubernamentales de diverso rango, insiste en desconocer las elecciones venezolanas de mayo de 2018 y al reelecto presidente Maduro, a quien instan a no asumir otra vez el cargo el 10 de enero próximo. También reiteran su apoyo a la asamblea nacional elegida en 2015, controlada por la oposición, en la misma línea de Washington.

Si bien el texto señala que la crisis venezolana deben resolverla los venezolanos, insiste en apoyar iniciativas que conduzcan al restablecimiento de lo que consideran orden constitucional mediante un nuevo proceso electoral.

La declaración del Grupo de Lima condena cualquier provocación o despliegue militar que amenace la paz y la seguridad en la región, pero obvia mencionar las amenazas de intervención de Estados Unidos en Venezuela.

Responsabilizan al gobierno venezolano de la llamada ‘crisis humanitaria’ y la emigración propiciada por la crisis económica, que la administración de Maduro atribuye a acciones de bloqueo económico de Estados Unidos, entre otras causas.

 

Venezuela rechaza injerencia del autodenominado Grupo de Lima

El Gobierno de Venezuela rechazó hoy las recientes declaraciones injerencistas emitidas por los países del autodenominado Grupo de Lima, quienes aupados por las autoridades de Estados Unidos acordaron alentar un Golpe de Estado en el país sudamericano.

Mediante un comunicado el canciller de la República, Jorge Arreaza, denunció ‘el hecho sin parangón en la historia de la región, al intentar desconocer tanto al Ejecutivo como a las instituciones legítimamente constituidas, al extremo de pretender modificar los límites territoriales de la nación’, reseña el texto.

Ante el escenario de desestabilización que pretenden imponer algunos gobiernos de la región, las autoridades venezolanas informaron que el próximo 10 de enero, bajo cualquier circunstancia el jefe de Estado, Nicolás Maduro, tomará posesión legítima y constitucional de la Presidencia de la República para el período 2019-2025.

‘El mundo es testigo de cómo el pasado 20 de mayo de 2018, en Venezuela se celebraron elecciones presidenciales, con una amplia participación popular, donde resultó vencedora la candidatura de Nicolás Maduro, con un margen superior al 67 por ciento de los votos válidos emitidos’, enfatizó el documento.

Igualmente, Arreaza expresó en el comunicado que el proceso comicial contó con la presencia de más de 200 acompañantes nacionales y extranjeros, y fue objeto de 16 auditorías sin impugnaciones de ninguna naturaleza por parte de los participantes que no resultaron favorecidos por el voto popular.

En ese sentido, y en consecuencia a los preceptos de la comunidad internacional, la inmensa mayoría de los países del mundo expresaron su reconocimiento a la decisión democrática de los venezolanos.

El Gobierno bolivariano recalcó que más allá de las pretensiones intervencionistas del autodenominado Grupo de Lima, ‘Venezuela sabrá responder, a la luz del principio de reciprocidad, a las acciones que individualmente decida tomar cada país, en la proporción correspondiente y en el terreno que cada uno escoja.

Por último, el ministro de Relaciones Exteriores remarcó que ‘a lo largo de su gloriosa historia como nación, ningún país o coalición de países ha logrado, ni logrará, intimidar al heroico pueblo venezolano, heredero de la más grande estirpe libertaria del continente americano’.

A la reunión efectuada en Lima, Perú, asistieron solo seis de los 15 cancilleres de los países convocados, más el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, mediante videoconferencia desde Washington, y quien con seguridad insistió en su prédica de aislar y acabar con el gobierno bolivariano.

Por su parte, México se opuso a la declaración por sus alcances injerencistas, y retomó su histórica política exterior de no intervención y respeto a la soberanía y los asuntos internos de otras naciones.

 

Venezuela denuncia en un comunicado oficial el intento de golpe de Estado promovido por EE.UU.

El Gobierno venezolano denunció el pasado sábado las acciones desestabilizadoras de Estados Unidos para promover el desconocimiento de las instituciones legítimas y democráticas del país en un intento de golpe de Estado.

Voceros de Washington despliegan desde hace días una serie de acciones hostiles a partir de supuestos que procuran manipular la verdad, con el propósito de quebrantar la estabilidad institucional y la paz de la nación sudamericana, reconoce un comunicado oficial de la cancillería bolivariana.

“No conforme con pretender otorgar validez selectiva a las instituciones del Poder Público venezolano, también recurren al tutelaje de gobiernos subordinados de la región y les dicta órdenes para profundizar su asedio y bloqueo contra el pueblo”, señala el texto.

Esta conducta no es nueva en lo absoluto, agrega, pues desde 2002 las administraciones estadounidenses se dedican a promover, apoyar y financiar acciones violentas al margen de la Constitución y las leyes del país, con el objetivo de generar un cambio de régimen por la fuerza.

Documentos desclasificados, testimonios de funcionarios e investigaciones periodísticas confirman el interés de la nación norteña recuperar el control sobre los recursos energéticos y minerales que pertenecen exclusivamente al pueblo, manifiesta.

Venezuela expresa su repudio y reitera su denuncia sobre esta nueva fase del plan intervencionista, a la vez que recuerda a la élite supremacista del Gobierno de Estados Unidos que no hay acción imperialista que valga, ante la voluntad libertaria de una sociedad soberana e independiente, concluye el texto.

El pronunciamiento oficial ocurre pocas jornadas después de que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, amenazara con actuar contra Venezuela, Cuba y Nicaragua, en una reunión bilateral con el nuevo canciller de Brasil, Ernesto Araújo.

Asimismo, durante su participación por vía telefónica en un encuentro con los representantes del autodenominado Grupo de Lima, el funcionario estadounidense llamó a desconocer el nuevo período presidencial de Nicolás Maduro, por comenzar el venidero 10 de enero.

En la reunión, celebrada este viernes en la capital peruana, los gobiernos firmantes de la declaración final instaron de forma injerencista a la Asamblea Nacional -Parlamento en desacato- a convocar a elecciones.

El Partido Comunista de Venezuela llama a la rebelión mundial de los pueblos

El Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), repudia y condena el pronunciamiento pro-imperialista y anti-democrático emitido por el denominado “Grupo de Lima”.

Esa intolerable declaración, contraviniendo los más elementales principios y reglas del derecho internacional, violando básicas y civilizadas normas de convivencia entre naciones y Estados, acentúa la política injerencista, irrespeta la autodeterminación de los pueblos, profundiza la agresión multifacética del imperialismo e intenta agudizar la presión y el Criminal bloqueo internacional contra el pueblo venezolano.

Asimismo busca promover escenarios de renovadas provocaciones fronterizas, violencia interna y fractura de la institucionalidad, con el propósito de imponer el desconocimiento al legítimo y soberano derecho del pueblo venezolano a elegir democráticamente, como lo hizo el pasado 20 de mayo del 2018, al compatriota Nicolás Maduro Moros, como Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.

La posición de 13 de los 14 miembros del referido grupo de Lina – con la honrosa excepción del gobierno de la República de México -, se corresponde con el plan de recomposición de la dominación imperialista, adelantada en América Latina y el Caribe por los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados europeos, en el marco de la agudización de las contradicciones inter-capitalistas e inter-imperialistas por un nuevo reparto del mundo, de sus riquezas naturales y fuentes de energía, por la monopolización de los avances científico-técnicos y por el control de mercados, mano de obra calificada y barata, rutas de comercialización y posiciones geoestratégicas.

En este contexto, Latinoamérica es concebida por el aparato financiero-energético-militar-industrial norteamericano y europeo, a cuyo servicio están los gobiernos de las potencias imperialistas, como su retaguardia estratégica que debe ser sometida, dominada, subordinada y recolonizada para poder disponer de sus ingentes recursos sin resistencias de los pueblos.

Ese es el gran sueño de los sempiternos explotadores. La clase obrera y los pueblos latinoamericanos no lo permitiremos: es el momento de la rebelión mundial de los pueblos contra el capital y de profundizar la solidaridad internacional con base al internacionalismo proletario que sustenta la acción consecuente de los partidos comunistas y obreros del mundo.

Venezuela, por las inmensas riquezas que posee y su estratégica localización geográfica, es un territorio históricamente ambicionado por el gran capital transnacional.

Su control por parte del imperialismo estadounidense y europeo, les colocaría en posición estratégicamente favorable en la disputa mundial frente a China y Rusia.

Para lograr tal cometido, se proponen sepultar las conquistas sociales, políticas, culturales del proceso bolivariano y los avances alcanzados por la correcta política patriótica y antiimperialista, lideradas por el Presidente Hugo Chávez Frías, dirigidas a romper la dependencia y construir soberanía, estableciendo necesarias y nuevas alianzas que sirvieran al desarrollo nacional independiente, al impulso de la multipolaridad y al cambio en la correlación de fuerzas a nivel continental y mundial, que le abriese cauce a la derrota histórica del imperialismo.

Retroceder en el camino andado, pese a las inconsecuencias, errores y omisiones presentes en la dirección del proceso bolivariano, las cuales debemos confrontar crítica y autocríticamente al unísono con la acción antiimperialista, sería perder el rumbo trazado de luchar sin desmayo por la liberación nacional y por abrirle verdaderas perspectivas al socialismo-comunismo.

No comprender el momento histórico y perder de vista al enemigo principal: el imperialismo estadounidense y sus aliados europeos, desfalleciendo en la justa senda de luchar por los derechos del pueblo y patria soberana, significa tributar a los intereses de las grandes corporaciones transnacionales que históricamente han ejercido la dominación continental.

Es por ello que el PCV, ante la coyuntura presente de sostenida agresión multifacética y desarrollo de los escenarios de “guerra no convencional” promovida por el imperialismo estadounidense, sus aliados europeos y las cipayas oligarquías latinoamericanas, proclama que nuestra Patria es libre y soberana.

Junto a nuestro pueblo, en unidad y resistencia revolucionaria obrera, campesina, comunera y popular antiimperialista y en alianza con las corrientes militares patrióticas, el Partido Comunista de Venezuela se movilizará con el conjunto del pueblo trabajador de la ciudad y el campo el próximo 10 de enero y en todos los momentos que fuesen necesario, para acompañar y estar presente, en amplia unidad revolucionaria y disposición combativa, en el acto de toma de posesión legítima y constitucional de Nicolás Maduro Moros como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2019-2025, en perfecta sintonía, en tiempo, contenido y forma con lo establecido en la Constitución Bolivariana.

¡A SEGUIR LUCHANDO Y A SEGUIR VENCIENDO POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO Y LA PATRIA SOBERANA!

Buró Político del Comité Central

Partido Comunista de Venezuela (PCV)

(*) Texto de la Declaración del Grupo de Lima

Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, frente al inicio el 10 de enero de 2019 del ilegítimo periodo presidencial del régimen de Nicolás Maduro (2019-2025) en Venezuela, expresan lo siguiente:

1.-  Reiteran que el proceso electoral llevado a cabo en Venezuela el 20 de mayo de 2018 carece de legitimidad por no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos, ni con la presencia de observadores internacionales independientes, ni con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso libre, justo y transparente. En consecuencia, no reconocen la legitimidad del  nuevo periodo presidencial del régimen de Nicolás Maduro, que se iniciará el 10 de enero de 2019.

2.- Ratifican su pleno respaldo y reconocimiento a la Asamblea Nacional, elegida legítimamente el 06 de diciembre de 2015, como órgano constitucional democráticamente electo en Venezuela.

3.- Instan a Nicolás Maduro a no asumir la presidencia el 10 de enero de 2019 y a que respete las atribuciones de la Asamblea Nacional y le transfiera, en forma provisional, el  poder ejecutivo hasta que se realicen nuevas elecciones presidenciales democráticas.

4.- Subrayan la importancia del respeto a la integridad, la autonomía y la independencia del Tribunal Supremo de Justicia legítimamente conformado, de acuerdo con la Constitución venezolana, para la plena vigencia del Estado de derecho en ese país.

5.- Reafirman su inequívoca y firme condena a la ruptura del orden constitucional y del Estado de Derecho en Venezuela, resaltando que sólo a través del pleno restablecimiento, lo más pronto posible, de la democracia y el respeto de los derechos humanos, se podrán atender las causas de la crisis política, económica, social y humanitaria que atraviesa ese país.

6.- Manifiestan su convicción de que la solución a la crisis política en Venezuela corresponde a los venezolanos  y, por lo tanto, reiteran su permanente determinación para apoyar las iniciativas políticas y diplomáticas que conduzcan al restablecimiento del orden constitucional, de la democracia y el Estado de derecho en ese país, a través de la celebración de un nuevo proceso electoral  con garantías democráticas.

7.- Expresan su determinación de continuar impulsando iniciativas en foros multilaterales, en particular en la Organización de los Estados Americanos y el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, para coadyuvar al restablecimiento del orden democrático y el respeto de los derechos humanos en Venezuela.

8.- Hacen un llamado a todos los países miembros de la OEA a reafirmar su apoyo a la Carta de la OEA y a la Carta Democrática Interamericana, a fin de contribuir al restablecimiento del orden democrático en Venezuela.

9.- Condenan cualquier provocación o despliegue militar que amenace la paz y la seguridad en la región. Hacen un llamado al régimen de Nicolás Maduro y a las Fuerzas Armadas de Venezuela para que desistan de acciones que violen los derechos soberanos de sus vecinos. En ese sentido, manifiestan su profunda preocupación por la interceptación realizada el día 22 de diciembre de 2018 de una nave de investigación sísmica, por parte de la marina venezolana dentro de la zona económica exclusiva de la República Cooperativa de Guyana.

10.-Reiteran su profunda preocupación por la grave crisis política y humanitaria en Venezuela, que ha generado el éxodo masivo de migrantes y solicitantes de refugio provenientes de ese país, producto de los actos y políticas antidemocráticas, opresoras y dictatoriales practicados por el régimen de Nicolás Maduro, la que sólo podrá resolverse mediante el pleno restablecimiento del orden democrático y el respeto de los derechos humanos. Igualmente, renuevan su compromiso, en la medida de sus posibilidades, de continuar brindando asistencia a los migrantes procedentes de Venezuela, así como de promover y desarrollar iniciativas de coordinación regional en respuesta a esta crisis. En este sentido, saludan la inclusión por primera vez de la crisis de migrantes y refugiados procedentes de Venezuela en el Llamamiento Humanitario Global de la ONU para 2019, así como la designación del representante conjunto de la OIM y ACNUR.

11.- Expresan su preocupación por el impacto causado en la economía y en la seguridad de  países de la región por la crisis política en Venezuela

12.- Exhortan al régimen venezolano a permitir el inmediato ingreso de asistencia humanitaria para el pueblo de Venezuela, a fin de prevenir el agravamiento de la crisis humanitaria y de salud pública en ese país y de sus efectos transnacionales.

13.- Acuerdan las siguientes medidas:

A.- Reevaluar el estado o nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela, en función del restablecimiento de la democracia y el orden constitucional en ese país, y la necesidad de proteger a sus nacionales e intereses.

B.- Según lo permitan sus legislaciones internas, impedir a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima; elaborar listas de personas naturales y jurídicas con las que entidades financieras y bancarias de sus países no deberán operar o deberán tener una especial debida diligencia,  prevenir su acceso al sistema financiero y, de ser necesario, congelar sus fondos y otros activos o recursos económicos.

C.- Evaluar con criterio restrictivo el otorgamiento de préstamos al régimen de Nicolás Maduro en los organismos financieros internacionales y regionales de los que son parte.

D.- Suspender la cooperación militar con el régimen de Nicolás Maduro, incluyendo la transferencia de armas a la luz de los artículos 6 y 7 del Tratado sobre el Comercio de Armas, así como evaluar los permisos de sobrevuelo de aviones militares venezolanos en casos de asistencia humanitaria.

E.- Intensificar contactos con países no miembros del Grupo de Lima a fin de mantenerlos informados de las acciones del Grupo, de la gravedad de la situación en Venezuela y de la necesidad de trabajar unidos para el restablecimiento de la democracia en dicho país.

F.- En relación con la solicitud presentada por Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y el Perú a la Corte Penal Internacional para que se investigue la comisión de posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela, instar a otros países a apoyarla y a la Oficina de la Fiscal de la Corte Penal Internacional a avanzar con celeridad en los procedimientos correspondientes.

G.- Urgir a otros miembros de la comunidad internacional a que adopten medidas semejantes a las acordadas por el Grupo de Lima contra el régimen de Nicolás Maduro en pro del restablecimiento de la democracia.

(Fuentes: Prensa LatinaTribuna Popular / Infobae)

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