Cs castiga a AA excluyéndola de la Mesa del Parlamento por mantenerse firme en negarse a prestarse a blanquear el apoyo de Vox

Sin sorpresas, pero con mucha tensión en las horas previas, el líder ultraderechista de Vox, Santiago Abascal, logró ayer romper el impostado “cordón sanitario” del candidato de Ciudadanos, Juan Marín, y forzó una negociación entre los dos partidos para la constitución de la Mesa del Parlamento Andaluz en la Legislatura que ha arrancado este jueves. Fruto del acuerdo, cerrado bien entrada la noche del miércoles, la diputada de la formación naranja por Almería Marta Bosquets es ya la nueva Presidenta de la Cámara Andaluza.

Hasta ayer mismo, Ciudadanos intentó evitar por todos los medios tener que negociar con la extrema derecha andaluza para situar a su candidata al frente de la Mesa, pero una amenaza poco velada de Santiago Abascal, lanzada a través de Twitter, forzó una reunión in extremis entre Marín y y el líder de Vox en Andalucía, Francisco Serrano, momento que quedó recogido en la fotografía difundida ayer en redes sociales y que algunos internautas han bautizado como la del “pacto del visillo”, aludiendo a la cortina de tela fina y semitransparente que impedía ver el interior de la sala en la que se desarrolló el encuentro, pero que permitía reconocer a los participantes.

Para evitar el embarazoso pacto ente Ciudadanos y los diputados de Vox, Marín intentó el día de Navidad alcanzar un entendimiento con los diputados de Adelante Andalucía, formación que entendió que se trataba de una maniobra para “blanquear” el acuerdo entre PP, Cs y la ultraderecha parlamentaria andaluza, y no accedió a ningún tipo de pacto.

En esa tesitura, y ante la negativa –también- de los socialistas a negociar con la derecha la composición de la Mesa del Parlamento, la dirección de Ciudadanos no tuvo más remedio que romper su compromiso de no pactar con Vox, ceder a las pretensiones de Abacal y los suyos, y reconocer el papel determinante que los diputados de la extrema derecha tendrán en la Legislatura iniciada este jueves, sin cuyos votos difícilmente podrá el previsible gobierno de coalición presidido por el popular Juanma Moreno impulsar el programa pactado -inicialmente- en solitario con los diputados de Ciudadanos.

Tanto la reunión como el acuerdo arrancado a Marín fueron confirmados, cuatro horas después del “tweet de la advertencia”, por el propio Santiago Abascal, quien en un segundo mensaje en la misma red social, hizo gala de su exitosa estrategia de fuerza, confirmada en las votaciones efectuadas este jueves en el antiguo Hospital de Las Cinco LLagas.

Así, la diputada de la formación naranja Marta Bosquet es ya la nueva presidenta de la Mesa del Parlamento andaluz gracias a los 21 votos de su partido, los 26 del PP y los 12 de Vox. Las vicepresidencias serán ocupadas por la popular Esperanza Oña, la socialista María Teresa Jiménez Vilchez y Julio Díaz Robledo de Ciudadanos. Las tres secretarías serán ocupadas por la socialista Verónica Pérez, el popular Manuel Andrés Pérez y el diputado de Vox. Manuel Gavira.

Adelante Andalucía se mantienen en el No

A últimas horas del miércoles, el reparto de los sillones de la Mesa del Parlamento andaluz que habían pactado PP y Ciudadanos se rompió. Cs contaba con ceder una vicepresidencia a Adelante Andalucía (AA) a la par que dejaba entrar a Vox en el máximo órgano de decisión parlamentario con una secretaría, para así camuflarlo como reflejo de “pluralidad”, en lugar de como consecuencia de un pacto con la ultraderecha.

No obstante La coalición reiteró, tras una reunión de urgencia de las direcciones de IU y Podemos en Andalucía, que no se retrataría «con un frente de derechas y extrema derecha», aunque eso le supusiera quedarse fuera de la Mesa. «Nuestra coherencia está por encima de cualquier otra consideración», indicaba Maillo antes de la votación, además de exigir a Cs que no pretenda limpiarse su «vergüenza de pacto con la extrema derecha a costa de Adelante Andalucía». Y así sucedió, Cs no sólo les excluyó de una vicepresidencia a AA sino de la propia composición de la Mesa del Parlamento, ocupando, además de la presidencia, una de las secretarías.

El rechazo de Adelante a aceptar un puesto en la Mesa cedido por Cs trastocó los planes del grupo naranja, que ya preside la Cámara gracias a los votos ultras. PP y Ciudadanos no podían desairar a Vox y no lo han hecho. El partido ultraderechista ha obtenido, como quería, uno de los siete puestos de la Mesa del Parlamento y a cambio ha hecho posible con sus 12 votos que la diputada naranja Marta Bosquet sea desde este jueves presidenta del Parlamento andaluz.

La estrategia narrativa de Cs ha sufrido en la sesión plenaria de ayer un percance serio aunque no irreparable. La temida foto con Vox está más cerca después de que la aritmética haya visibilizado la alianza de hecho entre ambas formaciones. El poder cuesta y los de Albert Rivera ya han empezado a pagar.

Toda la sesión se ha desarrollado bajo la atenta mirada de los secretarios generales a nivel estatal del PP, Ciudadanos y Vox, Teodoro García Egea, José Manuel Villegas y Javier Ortega Smith, sentados en la tribuna de invitados tras haber jugado días atrás un papel protagonista en la negociación.
Para los tres partidos Andalucía es solo una pieza del puzle nacional que intentan completar con las elecciones generales, europeas, autonómicas y locales. Las tres últimas son en mayo; las primeras, no se sabe. Lo que PP, Cs y Vox hagan -o dejen de hacer- de aquí a mayo en Andalucía puede influir decisivamente en sus electores.

A mediados de enero está prevista la sesión de investidura que hará presidente al popular Juanma Moreno, desahuciado políticamente por su partido antes del 2-D pero resucitado súbitamente la noche electoral al no haber logrado Cs el ansiado sorpasso sobre el PP y sumar la derecha -Vox incluido- más escaños que la izquierda.

PP, Cs y Vox sumaban 59 diputados frente a los 50 del PSOE y Adelante Andalucía (AA). Aunque no ha habido entendimiento entre los dos partidos de la izquierda institucional, el PSOE no presentó candidato a la Presidencia del Parlamento y optó por sumar sus 33 escaños a los 17 de AA que apoyaban a la candidata de la confluencia, Inmaculada Nieto. Los socialistas lograban así visibilizar aritméticamente los dos bloques políticos de la Cámara.

La pequeña diferencia de 9 diputados entre un bloque y otro no se ha trasladado, sin embargo, a la composición de la Mesa, 5 de cuyos miembros son de la derecha (2 PP, 2 Cs y 1 Vox). Los dos restantes son socialistas.

AA se queda fuera al haber rechazado el puesto que le cedía Cs, sin duda con el propósito de blanquear su alianza estratégica aunque no explícita con Vox. Si AA hubiera aceptado el regalo envenenado, Cs habría podido urdir con cierta verosimilitud el relato de haber sido el garante de la pluralidad de la Mesa con la presencia en ella de los dos extremos del arco parlamentario.

La exclusión –en realidad, autoexclusión- de Adelante Andalucía de la Mesa llevó a su número dos Antonio Maíllo (foto adjunta) a formular una protesta algo sobreactuada que no fue atendida, pues aunque el Reglamento de la Cámara otorga a todos los grupos el derecho a estar en la Mesa, una sentencia de 2016 del Tribunal Constitucional estableció el criterio de que los votos mandan sobre el Reglamento.

Maíllo recordó que 600.000 votos de andaluces “se quedan fuera de la Mesa”, mientras que “un grupo con muchos menos votos”, en referencia a Vox forma parte de la misma “porque lo ha apoyado el PP y Ciudadanos”. El grupo socialista ha pedido que este mismo jueves se reúna la Mesa elegida para solventar lo que entienden que es una formación contraria a la normativa de la Cámara andaluza.

La solución provisional más probable, pues ya aplicada tras la sentencia del TC, es que la Mesa habilite un nuevo puesto con voz pero sin voto para AA. La solución definitiva solo podrá venir mediante una reforma del Reglamento que tendría que contar con la mayoría parlamentaria dl bloque de la derecha.

(Fuentes: andaluces diario / La Mar de Onuba / diarios Grupo Joly / el diario.es)

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1 respuesta

  1. Martín dice:

    Postureo. No renuncian a nada sino que lo van a reclamar por vía judicial para hacerse la foto. AA tiene dercho a estar en la mesa del parlamento y lo sabe. Trata de acallar las críticas tras la aparición de esta noticia:
    https://www.elespanol.com/espana/politica/20181211/podemos-pide-vox-representado-mesa-parlamento/359965114_0.html

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