Cantabria: La Delegación del Gobierno permite un acto de enaltecimiento al fascista Carrero Blanco en su monumento de Santoña

Este domingo 16 de diciembre el Movimiento Falangista de Santoña (Cantabria) organizó, un año más, un homenaje al Almirante Luis Carrero Blanco, mano derecha de Franco y ex Presidente del Gobierno durante los últimos años de la dictadura, entre junio y diciembre de 1973, cuando murió en un atentado de ETA, el 20 de diciembre de 1973.

Cerca de medio centenar de personas, alrededor de 100 según los organizadores, participaron en este acto franquista en el que se exhibieron banderas españolas de la dictadura y símbolos de la Falange, que comenzó con una misa a las 12:30 horas en la iglesia de Santa María del Puerto y continuó con un acto-homenaje a los pies del monumento en honor a Carrero Blanco. Todo ello con el visto bueno de la Delegación del Gobierno del PSOE y una presunta vulneración de la Ley de Memoria Histórica.

El homenaje, encabezado por Valeriano Pérez, presidente del autodenominado Movimiento Falangista de Santoña, concluyó con el lanzamiento de una corona de laurel al mar a los acordes de la Salve Marinera, con salvas de honor a los caídos y la interpretación del himno español, y contó también con la presencia de miembros de las también ultraderechistas Asociación Cultural José Saez Carrasco y Asociación Almirante Bonifaz de Santander.

Pero este tradicional aniversario, en el que un puñado de nostálgicos suele recorrer las principales calles de Santoña con cánticos del ‘cara al sol’ y otras alabanzas al franquismo, cuenta con la oposición del propio alcalde de la localidad. El acto, incluía una misa en la parroquia de Nuestra Señora del Puerto, y una ofrenda de coronas ante el monumento al almirante, en el Pasaje de Santoña, donde finalmente han acudido unas pocos nostálgicos del franquismo.

El alcalde santoñés, Sergio Abascal (PSOE), intentó en 2015 terminar con esta lamentable costumbre solicitando a la Delegación del Gobierno en Cantabria que lo prohibiera en base a la Ley de Memoria Histórica, al exhibirse públicamente “de forma constante y permanente de banderas y símbolos franquistas, así como de cánticos que lo enaltecen”. Sin embargo, el entonces delegado del Gobierno Samuel Ruiz Fuertes (PP) desestimó la solicitud.

Además, la mencionada Ley establece que  los “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura” deberán ser retiradas de los edificios y espacios públicos. La retirada “no será de aplicación cuando […] concurran razones artísticas, arquitectónicas, o artístico-religiosas protegidas por la ley”, lo cual es aplicable sólo a iglesias y templos de culto.

Ahora el actual Delegado del Gobierno, del PSOE, continúa permitiendo, como su antecesor, el acto de exaltación fascista en lugar de prohibirlo. Y al igual que en años anteriores, el acto ha contado con la autorización de la Delegación del Gobierno, ahora encabezada por el secretario general del PSOE de Cantabria Pablo Zuloaga. De hecho, este detalle fue mencionado durante el discurso para defender un acto que ensalza la figura de un presidente franquista con banderas anticonstitucionales y con símbolos falangistas.

45 años después de volar por los aires de Madrid, los falangistas también le recuerdan con una “ofrenda» de coronas en el monumento de 20 metros de altura que Carrero Blanco tiene en el paseo marítimo de la localidad. Ante los intentos de terminar también con esta escultura, Valeriano Pérez afirmaba que «no se puede cambiar el sentido del monumento dado que está dedicado a un hijo de la villa que hizo mucho por Santoña y por los santoñeses y que, la propia Ley de Memoria Histórica protege por ser un monumento de interés cultural». El acto contó también con la intervención de Salvador Sarabia de Alternativa Española.

El monumento a Carrero Blanco en Santoña es uno de los más obvios ejemplos del incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en Cantabria, además de mostrar la ambigüedad que el PSOE santoñés ha mostrado hacia el mismo y la propia figura del Almirante. De más de 20 metros de altura y realizado por Júan de Ávalos, el mismo escultor franquista del “Valle de los Caídos”, y ubicado en el Paseo Marítimo de la localidad, se acabó en mayo de 1976 pero no se inauguró hasta el 1996, en plena “democracia”. Y lo hizo un alcalde del PSOE, Maxi Valle, rindiéndole en el homenaje  a Carrero por ser «timón de la nave gobernada por el jefe del estado».

Hace sólo unos años, en 2011, la entonces alcaldesa de la población, Puerto Gallego, también del PSOE, ya declaró al Diario Montañés, recién aprobada Ley de la Memoria Histórica, que el futuro del monumento al almirante a Carrero Blanco “no pasa por el derribo”. Pero ha apostillado que, “quizá se le deba dar otro significado”.

Por su parte, el entonces concejal de Juventud e Interior de la localidad, Sergio Abascal, posteriormente tan fervoroso defensor de impedir el acto de homenaje, aseguró ese mismo año que el monumento “no se levantó como un símbolo franquista” por lo que no constituye un símbolo preconstitucional. “El monumento es un homenaje a un santoñés y no a un régimen ni ideología”, declaró al respecto entonces. Ahora es nada más y nada menos que el líder del PSOE cántabro, en su calidad de Delegado del Gobierno, el que sigue mostrando “compresión” con respecto al militar fascista y su monumento.

(Fuentes: Público / El Plural / Diario de Cantabria / Diario Montañés)

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