Sevilla: Grupo feminista ocupa una casa como espacio de la mujer

Un grupo feminista ocupa una casa en San Luis como espacio “no mixto”. El colectivo, que hace un año ocupó un inmueble en la Puerta del Osario, destaca que “por fin hemos abierto un nuevo espacio de resistencia feminista en la ciudad”.

La vivienda unifamiliar que ocupa el 12 de la sevillana calle San Luis tiene, según el Registro de la Propiedad, tiene 144 metros cuadrados. Son datos conocidos porque allí vivió durante años con su familia Antonio Pulido, actual presidente de la Fundación Cajasol y que antes ocupó la presidencia de la entidad bancaria. En 2010 se trasladó y puso la vivienda en venta. Permanecía desocupada desde entonces.

Un colectivo feminista ha ocupado la casa del número 12 de la calle San Luis para crear un “espacio de resistencia feminista en la ciudad”. El grupo, que se autodenomina Casa Revolucioná de Mujeres, “La Revo”, se dio a conocer el año pasado cuando, el 1 de mayo, ocupó una vivienda en la Puerta del Osario, enclave que rebautizaron entonces como “Puerta del Ovario”.

Su nuevo hogar se inauguró ayer con una jornada de puertas abiertas. En la fachada se podía leer desde días antes un mensaje de bienvenida: “Esperamos que la curiosidad, las ganas de trabajar en común y la calidad y novedad de las actividades os anime a visitarnos; asimismo, también esperamos que todas las mujeres y vecinas que acudan a La Revo se encuentren como en su propia casa y la vayáis haciendo vuestra también”.

En su blog recuerdan la experiencia que vivieron en su primera ocupación, la del local que durante años ocupó el bar El Punto, que según explican abandonaron “porque las condiciones de la casa no se ajustaban a nuestras necesidades”. Ahora, “después de un año de trabajo interno (…) volvemos para anunciaros que por fin hemos abierto un nuevo espacio de resistencia feminista en la ciudad”.

Destaca el colectivo de activistas su emplazamiento: el norte del casco histórico. Es, aclaran, “un barrio con una importante historia de lucha y resistencia social y donde en las últimas décadas se han desarrollado salvajes y dramáticos procesos especulativos y de gentrificación, así como de privatización de los espacios públicos, cada vez más escasos en nuestros barrios”.

Asumen también en el blog que “quizás algunas personas sigan sin entender el porqué de un espacio no mixto. Lo único que podemos decir es que nosotrxs lo necesitamos: necesitamos construirnos a nosotrxs mismxs, a nuestra historia y a nuestro propio lugar; necesitamos hacer llegar el feminismo más lejos; necesitamos espacios de comunicación crítica y de producción de pensamiento colectivo; necesitamos un espacio físico, liberado y libre de actitudes opresoras, donde fortalecernos, conocernos, cuidarnos y hacer que esta lucha se visibilice, se multiplique y se propague”.

(Fuente: El Correo de Andalucía / Autor: F. García Paños)

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