Arrecia la agresión imperialista contra Nicaragua: El Congreso de los EE.UU aprueba imponerle el embargo económico al país

En este mes de diciembre, las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos acaban de aprobar por unanimidad – con igual apoyo de demócratas y republicanos – la conocida como ley NICA (Nicaraguan Investment and Conditionality Act), que da luz verde a la imposición de sanciones económicas a Nicaragua. Esta medida es un paso más en la estrategia de los Estados Unidos de acabar con el gobierno del Frente Sandinista, cuyo líder, Daniel Ortega, fue reelegido en 2011, en unas elecciones limpias y con amplio apoyo, como reconocieron los observadores internacionales e incluso un medio profundamente anti-sandinista como el New York Times.

Las violentas revueltas que estallaron en el país centroamericano en abril pasado, presentadas por los medios corporativos como surgidas de la base social, fueron, en realidad, dirigidas desde Washington. Este fue un intento fallido de golpe de estado que, no obstante, se cobró numerosas víctimas mortales y ha dejado gravemente dañada la economía nicaragüense, cuyo crecimiento ha descendido de un estable cinco por ciento a casi cero, llevándose por el camino decenas de miles de puestos de trabajo. Con las medidas sancionadoras recientemente aprobadas, los EEUU pretenden estrangular aún más la economía de este pequeño país y, con ello, erosionar el apoyo popular a su presidente electo.

La NICA ha sido promovida por el lobby de exiliados latinoamericanos de tendencia ultraderechista radicados en Miami; pero la campaña ha estado sobre todo dirigida por la representante neo-conservadora de Florida, Ileana Ros-Lehtinen, con la ayuda de los senadores Marco Rubio y Ted Cruz, precisamente los tres políticos cubano-americanos que el pasado mes de junio se reunieron con los líderes estudiantiles de la oposición nicaragüense en Washington DC, como ya informo este medio. Para Ros-Lehtinen, el pequeño país centroamericano supone “una amenaza para la seguridad nacional de los EEUU”, ya que “Rusia, Cuba, Venezuela, China e Irán continúan ayudando a Ortega con equipo militar, de vigilancia y otros soportes tecnológicos”. Con las nuevas sanciones económicas, se espera “ayudar a los nicaragüenses a liberarse del poder despótico de Ortega”.

Según informa el medio Greyzoneproject, una vez ratificada por el presidente Trump, la norma otorga a este la potestad de imponer sanciones a funcionarios y ex-funcionarios del gobierno nicaragüense o personas que supuestamente “actúen de parte de” Managua. Se pretende, además, según reza el texto de la norma, impedir que las instituciones financieras internacionales otorguen “cualquier préstamo o asistencia técnica o financiera” al gobierno de Ortega; e incrementar la ayuda a “la sociedad civil de Nicaragua, incluidos medios independientes y organizaciones de derechos humanos y anti-corrupción”. Otro extremo contemplado en la norma es que las negociaciones políticas deben estar “mediadas por la Iglesia Católica de Nicaragua”, que, durante décadas, ha apoyado a fuerzas derechistas violentas en la región.

Precisamente, un audio filtrado este octubre pasado deja patente la connivencia del obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, con la trama golpista, ya que, según sus propias declaraciones: “la unidad que necesitamos en este momento debe incluir a todo aquel que se oponga al gobierno, incluso si se sospecha que son oportunistas, abortistas, homosexuales, narcotraficantes…”. El obispo urge, además, a la oposición a seguir con los bloqueos de carreteras, que, según él, son “un invento extraordinario”. Poco después, en noviembre, el director de la USAID (United States Agency for International Development), Mark Green, anunciaba una inyección de 4 millones de dólares a la sociedad civil y los grupos mediáticos opuestos al Frente Sandinista.

La aprobación unánime del embargo económico contra Nicaragua ha recibido poca atención de los medios de habla inglesa y bastante más de los medios derechistas americanos de habla hispana. Aquí, en el estado español, los medios corporativos sólo han informado de que la policía nicaragüense entró en la redacción del semanario Confidencial y confiscó el material informático, presentando el hecho como un ejemplo más de que “Ortega preside un estado delincuente”.

El País califica al director del Confidencial, Carlos F. Chamorro, como “una de las voces más respetadas de la prensa centroamericana” y al semanario como “órgano independiente”, cuando se sabe que este medio está financiado por la agencia norteamericana NED (National Endowment for Democracy), que lleva gastados millones de dólares en la desestabilización del gobierno nicaragüense.

La política imperialista norteamericana sigue empeñada en limpiar su “patio trasero” de gobiernos democráticamente elegidos que no se plieguen enteramente a sus intereses, aun a costa de sumir en la pobreza, el hambre y la desesperación a la mayoría de sus poblaciones.

Notas y referencias bibilofráficas:

  1. Como este medio informó en su día: http://canarias-semanal.org/art/23162/las-fuentes-financieras-de-la-protesta-nicaragense
  2. Ben Norton, “Every single member of US Congress approved crushing sanctions on Nicaragua”: https://grayzoneproject.com/
  3. https://elpais.com/internacional/2018/12/15/actualidad/1544899360_670238.html

(Fuente: Canarias Semanal)

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