Los periodistas egipcios contra el acoso policial

Desde hace una semana, se pueden ver publicados en las páginas de algunos periódicos egipcios los negativos de algunas fotografías. No se trata de un error de impresión, sino de una campaña lanzada por el influyente Sindicato de Periodistas contra el ministro del Interior, Magdy Abdel Ghaffar, que consiste en adulterar su imagen y omitir su nombre. El Sindicato exige la dimisión del “innombrable” a causa del asalto a la sede de la organización el pasado 1 de mayo por parte de decenas de agentes de policía con el fin de arrestar a dos reporteros procesados por criticar al Gobierno. La rebelión de los periodistas supone uno de los desafíos más sólidos de la sociedad civil al régimen del mariscal Abdelfatá al Sisi, que gobierna Egipto con puño de hierro desde hace más de dos años.

El asalto al Sindicato, un imponente edificio situado a unos a unos 200 metros de la icónica plaza Tahrir, ha sido el detonante de un conflicto cuya raíz se halla en una feroz represión de la libertad de prensa por parte del régimen, que ha llevado al Comité para la Protección de los Periodistas a situar Egipto como uno de los países más peligrosos del mundo parar ejercer esta profesión. “Para empezar, hemos documentado 782 casos de violaciones contra periodistas en 2015 … y más del 50% son cometidas por el ministerio del Interior”, declaró recientemente Jaled al Balshy, uno de los líderes del Sindicato.

La más grave forma de acoso a los reporteros es el arresto temporal o encarcelamiento -se cuentan más de 25 entre rejas-, así como las agresiones físicas. Sin embargo, no es la única. Durante el año pasado, las autoridades secuestraron la publicación de diversas publicaciones. Uno de los mecanismos más habituales de la censura es la prohibición de publicar cualquier información sobre algún hecho o un proceso judicial. Por ejemplo, el Gobierno prohibió a la prensa publicar cualquier tipo de información sobre el asalto al Sindicato.

Precisamente, una llamada a violar esa orden fue una de la serie decisiones que adoptó el pasado miércoles la Asamblea General de la asociación de periodistas, que registró un auténtico récord de asistencia, con más de 2.000 participantes. El seguimiento de la campaña ha sido dispar. “La mayoría de periodistas apoya estas medidas de presión, como se demostró en la votación de la Asamblea. Ahora bien, han sido solo los medios privados los que las aplicado. En los medios públicos es imposible”, explica por teléfono Jaled Dawud, un conocido periodista del sector crítico de Al Ahram, principal diario oficialista.

Entre las demandas del Sindicato, figura la aprobación de una ley que prohíba el encarcelamiento de cualquier periodista por delitos de opinión, de acuerdo con la protección que otorga la Constitución a la libertad de prensa. Además, también exigen que el presidente al Sisi pida perdón públicamente por el asalto. “Este punto es el más polémico, y el régimen ya está movilizando a sus fieles en el sector para relevar a la dirección del Sindicato”, comenta Dawud. Aunque diversos diputados están intentando mediar entre ambas partes, se augura una escalada de la tensión para los próximos días.

Pena de muerte para tres periodistas

El conflicto coincide con la más brutal sentencia dictada por la justicia egipcia contra la prensa durante la actual fase de represión: la condena a la pena de muerte de tres periodistas. Uno de ellos es de nacionalidad jordana y dos trabajan para la cadena de televisión catarí Al Yazira. Puesto que los tres fueron juzgados in absentia, según la ley del país tienen derecho a una repetición del proceso en caso de ser arrestados. Además, otras tres personas fueron condenadas a la pena capital en el mismo juicio acusadas también de espionaje y de entregar secretos de estado a Catar.

El ex presidente islamista Mohamed Morsi, derrocado en un golpe de Estado por el mariscal al Sisi en 2013, también se encuentra procesado en el mismo caso. Sin embargo, todavía no ha recibido una condena. El juez se pronunciará el próximo 18 de junio, cuando habrá ya recibido la opinión del muftí de la república, una de las máximas autoridades religiosas del país, sobre las penas de muerte dictadas, y deberá confirmarlas o conmutarlas.

“La sentencia no tiene precedentes en la historia del periodismo en el mundo. Representa una puñalada en la espalda a la profesión y a la libertad de expresión”, declaró en un comunicado la emisora, que niega las acusaciones y acusa al Gobierno egipcio de violar la independencia de la judicatura. Al Yazira y el régimen de al Sisi mantienen una largo conflicto que llevó a la cárcel durante más de un año a tres reporteros de la cadena de televisión. El Cairo le acusa de manipular la información para favorecer los intereses de los Hermanos Musulmanes, el movimiento de Morsi.

(Fuente: El País / Autor: Ricard González)

Asalto a la sede del Sindicato de Prensa de Egipto

Las fuerzas de seguridad egipcias allanaron la sede del Sindicato de Prensa de Egipto, en un incidente sin precedentes, en la noche del domingo día 1 de mayo, donde detuvieron a dos periodistas críticos con el Gobierno. Interior confirmó la detención de los dos periodistas aunque niega el uso de la fuerza sosteniendo que acudieron ocho miembros de los cuerpos de seguridad.

Por su parte, el sindicato sostuvo que las puertas estaban cerradas y que estaban celebrando la festividad del 1 de mayo, cuando vieron que estaban intentando forzar las puertas, entonces es cuando abrieron, un personal de la seguridad sindical recibió un puñetazo en el ojo y detuvieron a los dos periodistas. El sindicato señaló que el asalto fue obra de 40 policías y no 8 como afirma Interior.

El dirigente del sindicato Jalid al-Balshy, además de solicitar la dimisión y unas disculpas del ministro del Interior, Magdi Abdel Gaffar, hizo un llamamiento al presidente Abdelfatah Al Sisi para que intervenga personalmente ante lo ocurrido señalando que esta violación de la sede de los periodistas no tiene justificación ni en la Constitución egipcia ni en ninguna norma nacional o internacional y no tiene precedentes en los 75 años de historia del sindicato. En su carta fundacional prohíbe el acceso de la policía al edificio sin la presencia de un miembro del sindicato.

Tras una reunión de emergencia del comité ejecutivo del sindicato decidió realizar una asamblea de urgencia el miércoles día 3 que coincide con el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Varios periodistas ya han iniciado protestas con una sentada ante la sede y se insta a una huelga indefinida, así como que los diarios salgan con su portada en negro.

Los detenidos son el jefe de redacción del diario digital crítico con el Gobierno, Yanair.net, Amr Mansur Badri, y Mahmud al Saqa, que trabaja en el mismo medio, contra los que la fiscalía emitió una orden de arresto por infringir la ley de protestas e intentar desestabilizar el país, según Interior. Ambos denunciaron que habían registrado su domicilio por lo que realizaron una sentada frente al sindicato de prensa, para protestar contra las actuaciones “arbitrarias de las fuerzas de Seguridad y los registros policiales”.

Los incidentes con los periodistas no son nuevos. El pasado día 26 y tras una manifestación para protestar contra la situación económica y las violaciones de los derechos humanos, unida a la impopular decisión del Gobierno de ceder dos islas, pequeñas pero supuestamente estratégicas, del mar Rojo a Arabia Saudí, se detuvo a más de 1.200 personas, de ellas 43 periodistas. Las protestas coincidieron con un festivo nacional que celebra la devolución la península del Sinaí a Egipto en 1982. Fuentes oficiales saudíes y egipcias señalan que las islas pertenecían a la monarquía saudí y que únicamente se encontraban bajo control de Egipto debido a que Riad pidió en 1950 a El Cairo que las protegiese.

El Sindicato de Prensa egipcio ya había presentado una denuncia urgente ante el fiscal general contra el ministro del Interior, Magdi Abdel Gaffar y el director de Seguridad, Jáled Abdelali por los excesos cometidos contra los periodistas y la tentativa de asaltar la sede del Sindicato de Prensa el pasado 25 de abril. Entonces se condenaban “las tentativas de acoso al sindicato que duraron todo el día, y que protagonizó un grupo de partidarios del régimen”.

El comunicado informaba que el pasado día 25 de abril, personas con uniforme de la Seguridad Central y manifestantes que llegaron transportados en varios coches, intentaron asaltar el sindicato en varias ocasiones. A esos asaltantes se les permitió atravesar las barreras de seguridad, algo que no les estaba permitido a los periodistas que no podían acceder al edificio del sindicato.

La relación entre las autoridades y el Sindicato de Periodistas atraviesa su peor momento desde la llegada al poder del presidente Abdelfatah al Sisi, Actualmente se calcula que hay unos 23 periodistas en la cárcel.

La responsable de la oficina de Oriente Medio y Magreb de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Alexandra El Khazen, entonces ya manifestó: “Condenamos las detenciones de periodistas que cubrían las manifestaciones. El Gobierno demuestra claramente no distinguir entre periodistas y manifestantes y ataca a los medios de comunicación para evitar testigos incómodos. Pedimos a las autoridades egipcias que pongan fin a la violencia policial contra los periodistas y garanticen que los responsables de estos abusos sean llevados ante la justicia”.

Precisamente, el martes día 3, RSF organiza un acto de 16:45 a 19:00 horas en la Casa de América de Madrid en la que está previsto tratar el caso del fotorreportero egipcio Mahmoud Abu Zied, alias Shawkan, encarcelado desde 2013 y a la espera de juicio, a través de su abogado, el reconocido defensor de los Derechos Humanos egipcio Karim Abdelrady, y de sus padrinos españoles que son Macu de la Cruz (vicepresidenta de RSF España), Rafael Ruiz (El Asombrario), José Antonio Guardiola (RTVE), Hilario Pino (laSexta Noche) y la periodista freelance en Oriente Medio, Nuria Tesón, que traerá al acto testimonios y documentos sobre el fotoperiodista preso que ha recogido personalmente en Egipto.

La Unión Europea calificó de “preocupante” la irrupción de las fuerzas de seguridad egipcias en la sede de los periodistas y pidió la liberación de todos los detenidos por haber expresado su opinión.

“La irrupción en la sede del Sindicato de Periodistas por parte de las fuerzas de seguridad egipcias el 1 de mayo es un incidente preocupante y supone proseguir la tendencia de restringir el espacio a la sociedad civil y la libertad de expresión, como refleja el elevado número de detenciones tras las protestas de abril”, señalaron los portavoces del Servicio de Acción Exterior.

(Fuente: blog periodistas en español.com / Autor: Jesús Cabaleiro Larrán)

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