Las “Kellys” del Ayuntamiento de Cádiz se concentran para exigir la equiparación de sus sueldos con los de las limpiadoras de colegios

Casi al mismo tiempo que la cabeza de lista de Adelante Andalucía por Cádiz, Ángela Aguilera, exigía a la Junta que acabe con “la precariedad laboral de las “kellys” de la administración, como las monitoras de educación especial, las de comedor o las limpiadoras», las propias “kellys” del Ayuntamiento de Cádiz le exigían lo mismo al alcalde José María González “Kichi”.

En efecto, convocadas por el sindicato Autonomía Obrera (AO), las limpiadoras de las dependencias municipales se concentraban este martes frente al Ayuntamiento para exigir su equiparación salarial con las limpiadoras los colegios de la ciudad, que según las primeras ganan 200 euros más al mes haciendo el mismo trabajo.

Y por si al alcalde de Podemos no le doliera lo bastante la cabeza con una reivindicación que resta brío a la exigencia programática de su partido, una de las concejales del equipo de gobierno, Ana Camelo, se sumaba a la concentración en solidaridad con quienes fueron compañeras de profesión antes de ocupar cargo en el gobierno de la ciudad. Limpiadora antes que concejala.

Las manifestantes exhibieron pancartas muy críticas con el alcalde, con leyendas como «Lo prometiste hace tres años. Kichi cumple» o «Kichi los pliegos pa cuándo» y gritos como «A igual trabajo, igual salario». La portavoz del colectivo, Antonia Guisado, recordó que su reivindicación viene de lejos, de la etapa de la alcaldesa del PP Teófila Martínez, aunque confiaban que el nuevo alcalde pusiera fin a lo que consideran una flagrante injusticia.

Es conocido el historial reivindicativo de las “kellys” municipales de Cádiz. Hace cinco años, 45 limpiadoras de colegios y dependencias municipales fueron condenadas a dos días de arresto domiciliario por una protesta que habían hecho en 2011 ante el pleno del Ayuntamiento para reclamar el pago de su nómina y de su paga extra de Navidad.

«Somos peleonas porque pedimos lo nuestro, con educación pero lo pedimos porque necesitamos nuestras nóminas y cada vez que se retrasa un día vamos a la puerta del Ayuntamiento a protestar», explicaba entonces Toñi Guardada, una de las limpiadoras.

Los hechos sucedieron el 26 de diciembre de 2011 cuando las limpiadoras decidieron ir al pleno municipal para mostrar su enfado porque no habían cobrado. El caso es que la alcaldesa, Teófila Martínez, ordenó su desalojo del pleno y la Policía Local cumplió la orden: «Vinieron en tropel y nos echaron como si fuéramos vacas «, denunciaron. Los agentes denunciaron a las limpiadoras por lesiones (arañazos) y alteración del orden público y las limpiadoras a las agentes también por lesiones, pero las condenadas fueron ellas.

(Fuente: andaluces diario)

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