Palestina, éxito BDS: la multinacional de alojamientos Airbnb saca de sus ofertas los de colonias sionistas en territorios ocupados

El portal de alquiler de alojamiemntos en casas y habitaciones entre particulares Airbnb sacará de su listado de ofertas los alojamientos que estén en colonias israelíes en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, según ha informado la empresa en un comunicado.  “Hay opiniones encontradas sobre si las compañías deberían hacer negocios en territorios ocupados que son sujetos de disputas históricas entre israelíes y palestinos”, ha afirmado la empresa en su explicación sobre este cambio de política.

La compañía con sede en San Francisco anunció que retiraría de su lista unos 200 alojamientos turísticos en colonias, después de escuchar las críticas de gente que “cree que las empresas no se deberían beneficiar de las tierras cuyos propietarios han sido desplazados”. No obstante, la compañía no ha especificado cuándo entrará en vigor la decisión.

La legislación estadounidense permite a empresas como Airbnb hacer negocios en estos territorios, indica la empresa en el comunicado. Pero tras recabar diversas opiniones, Airbnb ha llegado “a la conclusión” de que debía “eliminar los listados de los asentamientos israelíes en Cisjordania que están en el centro de la disputa entre israelíes y palestinos”, informa la nota.

Hace dos años se abrió el debate sobre las ofertas en colonias, que provocaron fuertes protestas de movimientos propalestinos y defensores de los derechos humanos. Éstos denunciaron que los turistas, en ocasiones, desconocían que su destino estaba en territorio ocupado porque la página lo registraba como Israel y que, además, de este modo se ayudaba al crecimiento económico de los asentamientos, uno de los principales escollos para lograr la paz entre israelíes y palestinos.

La decisión de Airbnb de eliminar de su página cualquier propiedad situada en los asentamientos ilegales fue anunciada justo un día antes de que Human Rights Watch (HRW) publicase un informe sobre la complicidad de la empresa con la ocupación de territorios palestinos. El informe, titulado “Bed and Breakfast sobre Tierras Robadas: Alojamientos Turísticos en los Asentamientos en Cisjordania” criticaba las políticas de plataformas como Airbnb y Booking.com.

“Las actividades comerciales de Airbnb y Booking.com ayudan a los asentamientos en Cisjordania a obtener beneficios, lo que los hace más sostenibles, facilitando así la transferencia ilegal de ciudadanos israelíes a los asentamientos. En muchos casos, las compañías describen estos alojamientos como si estuvieran situados en Israel, confundiendo así a los huéspedes sobre el lugar en el que se alojarán y ocultando el hecho de que su dinero beneficiará a los colonos”.

Para la elaboración del informe, HRW investigó 139 ofertas situadas en asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada (sin incluir Jerusalén Este), y descubrió que 17 inmuebles habían sido “construidos sobre territorios que las autoridades israelíes reconocían como propiedad privada de palestinos, pero que había sido ocupado para el uso exclusivo de colonos israelíes”. “Otros 65 inmuebles están situados sobre terrenos que según Israel son públicos, a través de un mecanismo que con frecuencia incluye lo que en realidad son terrenos de propiedad palestina,” añadió HRW.

La fecha de publicación del informe parece indicar que Airbnb, con su decisión, trataba de limitar los daños a su imagen y a sus beneficios. En un comunicado publicado ayer en su página web, Airbnb afirma: “Hemos decidido que deberíamos eliminar los alojamientos situados en los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, que están en el núcleo de la disputa entre israelíes y palestinos”.

Tanto la administración palestina como la Organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) celebraron la medida anunciada, mientras el régimen de Israel la llamó “vergonzosa” y “discriminatoria” y amenazó con adoptar acciones “legales” contra Airbnb.

Reacción sionista

Las autoridades israelíes reaccionaron casi de inmediato a la decisión, restringiendo las operaciones de Airbnb a lo largo del país y tachando a la compañía de racista. El ministro de Seguridad Gilad Erdan afirmó que “los conflictos nacionales existen por todo el mundo, y Airbnb tendrá que explicar por qué eligió una postura política racista contra algunos ciudadanos israelíes”.

La ministra de Justicia israelí, Ayeley Shaked, solicitó al fiscal general que analice la posibilidad de demandar a la empresa estadounidense. Poco antes, el ministro de Turismo, Yariv Levin, había solicitado al Ministerio de Finanzas que aumentara los impuestos contra Airbnb, como reacción a la medida de sacar de su listado a Cisjordania, con el argumento de que esa región ocupada se halla “en el corazón de la disputa entre israelíes y palestinos”. La compañía aseguró que tomó la decisión tras “haber pasado considerable tiempo” consultando con expertos.

Para el ministro Shaked, del partido nacionalista Habait Hayeudi (Hogar Judío), lo que está haciendo Airbnb va en contra de la ley de Prohibición de Discriminación de Productos, Servicios y Entrada a Lugares Públicos y de Entretenimiento. Dicha normativa, que es en realidad una enmienda de 2017 a una ley existente introducida por el partido de Shaked, estipula que cualquiera que provea un servicio público o un producto no puede discriminar por razón de su localización.

Por otro lado, un grupo de abogados israelíes ha presentado una demanda colectiva contra Airbnb en nombre de un israelí perjudicado por la decisión. Acusan a la compañía de una “discriminación indignante” y piden una compensación económica después de que la empresa retirase de su página los alojamientos turísticos situados en los asentamientos ilegales de la Cisjordania ocupada.

A través de sus abogados, Ma’anit Rabinovich, que alquila habitaciones a turistas en el asentamiento cisjordano de Kida, ha manifestado que la decisión supone “una discriminación particularmente grave, ofensiva e indignante”. Rabinovich afirma haber pedido 15.000 shekels (unos 2.573 dólares) en daños y perjuicios. La demanda colectiva exigirá una cantidad aún sin especificar en nombre de otras personas en la misma situación, según los documentos presentados en el Tribunal de Distrito de Jerusalén.

“La decisión de la empresa se dirige solamente contra los ciudadanos israelíes que viven en los asentamientos,” arguye la demandante, “lo que constituye una discriminación grave y particularmente severa”. “Es parte de una guerra iniciada por una serie de organizaciones contra el estado de Israel en su conjunto, y contra los israelíes que viven en los asentamientos en particular,” continúa el comunicado presentado por los abogados de Rabinovich.

Reacción palestina

Quienes defienden un estado palestino que incluya también Cisjordania han celebrado la decisión de Airbnb. La mayor parte de las potencias mundiales consideran que los asentamientos ilegales en terrenos palestinos ocupados violan el derecho internacional.

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, por su parte, consideró “crucial” la medida de Airbnb que, tal como el derecho internacional, reconoce que Israel es un ente ocupador y sus asentamientos en Cisjordania y Al-Quds (Jerusalén) son “ilegales” y catalogados “crímenes de guerra”.

“Airbnb tomó una decisión que va en la dirección correcta, dejando de tratar con los asentamientos israelíes, de acuerdo con la legitimidad internacional”añadió. “Si bien creemos esto, habría sido crucial para Airbnb seguir la posición del derecho internacional que señala que Israel es la potencia ocupante y sus asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este son ilegales”, declaró el dirigente palestino.

Erekat pidió al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas liberar la base de datos de empresas que se benefician de la ocupación colonial israelí. También hizo hincapié en que los asentamientos israelíes no son solo un obstáculo para la paz, sino que de por sí constituyen crímenes de guerra.

Es “¡Otro triunfo de BDS (el movimiento de Boicot, Sanciones y Desinversión)!”, reclamaron por su parte  varios grupos pro palestinos en las redes sociales.

Todos los asentamientos construidos a lo largo de Jerusalén Este y Cisjordania son ilegales en virtud del derecho internacional, en particular el artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, que establece que la potencia ocupante no deportará ni transferirá partes de su propia población civil al territorio que ocupa.

(Fuentes: Monitor de Oriente / Hispan TV / Prensa Latina)

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