El ejército israelí asesina a un palestino y hiere a otros 37 en una nueva protesta de la Marcha del Retorno en la Franja de Gaza

Un palestino fue asesinado y otros 37 resultaron heridos por disparos de soldados israelíes, entre ellos seis niños, en la valla de separación entre la Franja de Gaza e Israel, informó el portavoz del Ministerio de Sanidad en Gaza, Ashraf al Qedra durante durante las protestas de la 32º Marcha del Retorno .

El Ministerio palestino de Salud informó que los efectivos militares dispararon munición real y balas de acero recubiertas de goma contra los manifestantes, además de lanzar gases lacrimógenos. Ashraf al-Qidra, dijo que los equipos médicos del hospital Europeo en el enclave costero estaban tratando a un palestino llevado al centro con una lesión grave en el cuello.

Según las informaciones recogidas por la agencia palestina de noticias WAFA, la víctima mortal ha sido identificada como Rami Qahman, un hombre de 28 años tiroteado al este de la localidad de Jan Yunis (sur).

Por su parte, el Ejército de Israel ha anunciado la detención de un palestino que cruzó la valla fronteriza y “llegó a una comunidad israelí”. “Estamos examinando un incendio en un invernadero cercano que el terrorista parece haber iniciado”, ha señalado en su cuenta en la red social Twitter.

Alrededor de 220 palestinos han muerto desde el inicio de las protestas en Gaza en el marco de la “Gran Marcha del Retorno” el 30 de marzo. Las protestas por la ‘Gran Marcha del Retorno’ arrancaron para reclamar el derecho de las personas refugiadas palestinos a regresar a las viviendas en las que residían antes de la creación del Estado de Israel en 1948.

La mayoría de esas víctimas se reportaron el 14 de mayo, cuando las tropas de Tel Aviv atacaron a los manifestantes palestinos que conmemoraban el aniversario 70 de la ocupación israelí en territorio original de Palestina. Esa invasión, ocurrida en 1967, conllevó a la subsiguiente limpieza étnica de medio millón de refugiados palestinos.

Desde mayo se han producido seis escaladas de violencia con el lanzamiento de cohetes desde el enclave y bombardeos de represalia del Ejército israelí contra objetivos militares de Hamás, a quien responsabiliza de la inestabilidad, y de la Yihad Islámica.

Durante los últimos meses, Egipto, con el apoyo de la ONU, ha intentado a través de conversaciones indirectas que Israel y las facciones palestinas acuerden un alto al fuego de larga duración.

El pasado martes, fuentes de Hamás anunciaron que tras negociaciones con oficiales egipcios, de Catar y la ONU, se había logrado un entendimiento para la calma en Gaza según las condiciones del acuerdo de alto al fuego con Israel de 2014, aunque las autoridades israelíes no confirmaron que se hubiera alcanzado ningún pacto.

No obstante, el líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, ha negado durante la jornada la existencia de un acuerdo con Israel para lograr un alto el fuego, si bien ha apuntado a “entendimientos” con Egipto, Qatar y Naciones Unidas “para acabar con el bloqueo”, según el diario israelí ‘Yedioth Ahronoth’.

(Fuentes: Prensa Latina / Al Manar / Palestina Libre)

Fuerzas israelíes hieren al icónico ‘manifestante por la libertad’ de Gaza

Aed Abu Amro, de veinte años, es el propietario de un pequeño kiosco de cigarrillos en el barrio de al-Zeitun, al sur de la ciudad de Gaza.

Aed Abu Amro, de veinte años, es el propietario de un pequeño kiosco de cigarrillos en el barrio de al-Zeitun, al sur de la ciudad de Gaza. El pasado 22 de octubre, este joven alcanzó fama internacional tras ser fotografiado descamisado, con una bandera palestina firmemente sujeta en una mano y una honda en la otra, en las protestas frente a la valla que separa la Franja de Gaza e Israel. El autor de la foto fue Mustafa Hassuna, que trabaja para la Agencia Anadolu. Desde entonces, ha sido compartida más de 50.000 veces en las redes sociales.

Cuando la imagen se hizo viral, se la comparó con el famoso cuadro de Eugène Delacroix “La Libertad guiando al Pueblo”, en el que una libertad encarnada en mujer dirige a la multitud levantada en armas para expulsar al rey Carlos X durante la segunda Revolución Francesa, al tiempo que agarra con firmeza la que posteriormente sería la bandera de Francia.

El pasado lunes , 5 de noviembre, Abu Amro recibió el disparo de una bala de goma en la pierna, cuando la armada israelí actuaba enérgicamente contra las protestas en el mar que tenían lugar cerca de la ciudad septentrional de Beit Lahia, limítrofe con la playa israelí de Zikim, al sur de Ashkelon. Yo estaba presente cuando los paramédicos lo evacuaron de la orilla de la playa. Abu Amro fue herido cuando las fuerzas israelíes abrieron fuego contra una marcha de 15 barcas palestinas que habían zarpado del puerto de la Ciudad de Gaza rumbo a aguas israelíes. La situación era dramática, ya que el fuego atravesaba la cortina de gases lacrimógenos que también se lanzaban hacia la flotilla.

Las protestas de la flota de pesca coinciden con las manifestaciones de la Gran Marcha del Retorno, lo que quiere decir que los palestinos se enfrentan cada semana al ejército israelí tanto a través de la valla terrestre como desde la costa.

Cuando hablé con Abu Amro hace dos semanas, mencionó la posibilidad de ser herido. Entonces me dijo que “ansiaba sentir el agradable dolor de recibir un disparo de los francotiradores israelíes”, porque “debemos luchar mientras se mantenga la injusticia y la humillación que sufre el pueblo de Gaza”.

Me contó también que no había faltado a ninguna de las protestas que se celebran en Gaza cada viernes desde el 30 de marzo de 2018. Desde el inicio del bloqueo a Gaza hace once años, Abu Amro no ha podido abandonar el enclave. Insistió en que continuaría protestando “fuera cual fuera el precio a pagar”.

Abu Amro se mostraba complacido de que su imagen recordara al cuadro francés. Ese día estuvo manifestándose un total de tres horas, sin camisa. “Es estupendo comparar mi imagen descamisado con la de esta mujer mostrando el pecho. Creo que me servirá de inspiración”, dijo tímidamente mientras mostraba en el teléfono móvil el cuadro francés a los compañeros que le rodeaban.

Delacroix pintó esa imagen icónica en 1830, para conmemorar a quienes se levantaron en armas bajo el lema de libertad, igualdad y fraternidad. “Me sentí orgulloso cuando vi la imagen enviada por un amigo en mi bandeja de Facebook”, dijo. “Cuando nos manifestamos, no pensamos en los periodistas que nos hacen fotos, pero esa me ha dado energía para seguir protestando”.

Al ser preguntado por el día de la fotografía, Abu Amro explica que él se encontraba con algunos amigos siguiendo la marcha desde lejos cuando el humo procedente de los neumáticos quemados por los manifestantes y el gas lacrimógeno disparado por los israelíes crearon una densa cortina de humo.

“El caos resultante me animó”, dijo Abu Amro, que acto seguido se lanzó hacia la valla fronteriza. Algunos han escrito que había actuado movido por la desesperación, pero él no está de acuerdo: “Nunca falto a ninguna de mis clases en el gimnasio y practico entrenamiento callejero [Street Workout]. Mi gente, mis amigos y yo mismo amamos la vida tanto como cualquiera”.

Hassuna, el autor de la fotografía, declaró a Mondoweiss que Abu Amro tenía el aspecto de “un rebelde que lucha por la justa causa de su pueblo”. “Al carecer de armas, Abu Amro y todos los de su generación utilizan piedras, un elemento heredado de la cultura de resistencia a la ocupación palestina”. “Me siento muy orgulloso de ofrecer esta imagen a todos aquellos que apoyan a Gaza y a todos los amantes de la humanidad y la libertad”.

Abu Amro procede de un entorno humilde. Vive con su familia en una casa de 90 metros cuadrados abarrotada de familiares. Aunque las protestas semanales se producen a menos de 5 kilómetros de su casa, llegar hasta allí no es tarea fácil. Abu Amro gana en su kiosco de cigarrillos alrededor de 2,70 dólares al día. “A pesar de mis dificultades, entrego la mitad a mi familia y con el resto pago el taxi para llegar hasta aquí”, dice en relación con sus viajes para llegar a las manifestaciones. Eso me lleva a preguntarle por qué no viene en autobús, como otros miles de manifestantes. Su respuesta me sorprende: “Los autobuses están contratados por los partidos políticos y yo soy independiente. De este modo, nadie puede acusarme de apoyar a determinada facción política. Vengo únicamente por mi propia voluntad”.

(Fuente: Palestina Libre / Autor: Ahmad Kabariti)

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