Alemania: La CSU pierde su mayoría absoluta en Baviera. Suben los verdes, se hunde el SPD y la utraderechista AfD se estanca

La Unión Social Cristiana (CSU), el partido aliado de la canciller Angela Merkel, ha perdido la mayoría absoluta en las elecciones locales de Baviera, según las primeras estimaciones a pie de urna que recoge Europa Press. La CSU del actual primer ministro Markus Soeder (foto adjunta) solo ha logrado un 35,5 % en las elecciones regionales.

Soeder ha reconocido que este domingo “no es un día fácil para el partido” tras perder por segunda vez desde 1962 su histórica mayoría absoluta en las elecciones locales, en beneficio de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que consigue representación por vez primera en el Parlamento bávaro. “No hemos conseguido un buen resultado, y aceptamos lo ocurrido con humildad”, ha declarado Soeder, cuyo partido, de todas formas, se mantiene como primera fuerza política, aunque tendrá que gobernar en coalición.

Tal y como se esperaba, Alternativa para Alemania ha conseguido representación en el Parlamento bávaro con un 11 % de los votos, de acuerdo con las mismas estimaciones recogidas por la cadena ADR y la agencia DPA. La AfD cuenta ahora con representación en todos los parlamentos estatales menos en el de Hesse, donde probablemente lo consiga de todas maneras en las elecciones que tendrán lugar dentro de dos semanas. “Es un muy buen resultado”, comentó satisfecho Alexander Gauland, copresidente de AfD, en la cadena pública alemana, a pesar de que este resultado es inferior al 12,4 por ciento que obtuvo la agrupación en Baviera en las elecciones generales de 2017. “La gente cree que la CSU hace muy poco y por eso nos han votado”, agregó.

Los Verdes se convierten no obstante en la segunda fuerza política del estado, con un 18 % de los votos. La asociación de votantes libres no afiliados Freie Wähler ha obtenido un 11,5 % de los votos. El partido Socialdemócrata (SPD) se ha hecho con un 10 % de las papeletas y el Partido Democrático Liberal (FPD) con un 5 %.

El secretario general del SPD, Lars Klingbeil, calificó este resultado como “una amarga derrota para el SPD bávaro”. Pero el resultado fue también una “señal clara desde Baviera a Berlín”, dijo Klingbeil, que espera que todos en la capital la entiendan. Al mismo tiempo felicitó a los Verdes, que fueron los “ganadores inequívocos de las elecciones”.

¿Cambio político en Alemania?

El estado alemán de Baviera, uno de los más ricos de todo el país y sede de empresas como Siemmens, Allianz y BMW, protagoniza este domingo unas elecciones regionales que podrían desencadenar un cambio político en todo el país y el fin de la era de la canciller alemana, Angela Merkel. Los comicios, para los que estaban registrados 9,5 millones de electores, llegaban en un momento de gran inestabilidad a nivel nacional a causa de la CSU de Baviera y su líder, Horst Seehofer, que convirtió el partido en el principal quebradero de cabeza de Merkel.

Seehofer, actual ministro de Interior de Alemania, no ha dudado en desencadenar una crisis tras otra, como cuando a finales de junio dio un ultimátum para imponer sus exigencias en política migratoria, que fueron vistas por muchos como una campaña electoral en un contexto de polarización tras la llegada de 1,5 millones de refugiados desde 2015.

Durante más de 70 años, la CSU ha sido la encargada de velar por las tradiciones bávaras, pero la sociedad ha cambiado. La población del mayor estado alemán superó este año los 13 millones de personas, con un 12,6% de extranjeros. A ellos se suman los numerosos alemanes que acuden en busca de trabajo y bienestar a la región, que tiene la tasa de desempleo más baja de Alemania (2,8%) y algunos de los salarios más altos del país.

Así, y tras conocerse los resultados, los analistas apuntan que son humillantes para la CSU y podría poner en duda el futuro de Seehofer, que ha perdido apoyos en la cúpula de su partido. Un cambio en el liderazgo de la CSU podría proporcionar una excusa más al Partido Socialdemócrata (SPD) para poner fin a la coalición que tiene con los conservadores haciendo uso de la cláusula de revisión a los dos años. “Si las cosas se ponen feas el domingo, afectará primero a Seehofer”, según fuentes internas de la CSU. “Sin embargo, una cosa es cierta: no dejará sus cargos sin pelear, ni el de presidente del partido ni el de ministro de Interior alemán”, escribió la publicación alemana Der Spiegel. “La política es su vida, es su existencia la que está en juego”, agregan.

(Fuente: InfoLibre)

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