Situación social en Almería: Hay más pobres hoy que hace 30 años. Más de la mitad de los pueblos con saldo migratorio negativo

Los pobres almerienses de hace treinta años siguen siendo los mismos. Ni la inversión millonaria en políticas sociales de la Junta de Andalucía y de la Unión Europea, ni los planes municipales, han conseguido erradicar los puntos calientes del paisaje provincial de la decrepitud y como paradigmas: El Puche  o La Chanca-Pescadería, en la capital, y la carretera de La Mojonera, en Roquetas.

La pobreza ha aumentado en tres décadas en Andalucía en general y en Almería en particular un 33%, según el último informe regional de Zonas Desfavorecidas en Andalucía, de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. En el listado aparecen los mismos barrios, con los mismos problemas que cuando se hizo el primer informe en 1989, donde el paro sigue superando la tasa del 40% y tres de cada diez vecinos son analfabetos o no tienen estudios.

En ese primer Decreto de 1989 de la Junta de Andalucía, para luchar contra la pobreza en las diez barriadas más desfavorecidas de la región, aparecía El Puche, que hoy permanece inamovible en ese mismo bucle de miseria.

La Junta, con este último análisis, prevé activar el enésimo plan de rescate: la Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inclusión Social, una línea de ayudas financiada por la Unión Europea, que cuenta con 170 millones de euros hasta 2022. La Junta ha identificado además otras 90 zonas y barriadas donde por paro, infravivienda, analfabetismo o presencia de población inmigrante, sufren las mayores  tasas de desigualdad.

En el caso de la provincia de Almería son once estas zonas desfavorecidas: Araceli-Piedra Redondas-Los Almendros, con una tasa de paro del 44%; El Puche, que concentra la mayor tasa de inmigrantes de Andalucía (34%); Fuentecica-Quemadero, con un paro del 44,5%; La Chanca-Pescadería, con una tasa de  paro del 61%, la mayor de la provincia; El Ejido Centro, 42% de paro; Las Norias-San Agustín (37%); Pampanico (29%); Venta del Viso (31%); El Barranquete (31%); Carretera de La Mojonera, en Roquetas, con la mayor tasa de analfabetismo y sin estudios (23%); y La Gangosa-Vistasol, con una tasa de desempleo del 35%.

Hay una Almería pujante, la que vive en los residenciales del centro y a Levante de la ciudad, la que cuenta con prósperos negocios vinculados al agro, al turismo o al comercio,  la que disfruta de una vida -más o menos- confortable; y hay otra Almería raquítica, muy lejos del espíritu de la Puerta Purchena, que se ve menos, como si no existiera, aunque está ahí, como un pedigüeño rumano en Oxford Street. La conclusión del informe es que los pobres urcitanos siguen pobres 30 años después y que, al contrario que en otras zonas andaluzas, viven pegados a los barrios ricos.

Por otro lado, más de la mitad de los municipios almerienses se encuentra en peligro de “extinción” debido a la despoblación. En concreto, hemos hecho hincapié en la baja natalidad combinada con una edad media cada vez más elevada, y hoy nos centramos en cómo afectan las migraciones a los saldos poblacionales de los 103 pueblos de la provincia.

En total, hay 39 pueblos donde vienen más de los que se van. Aquí se incluyen algunos como Albox, Alhama, Cantoria, Huércal de Almería, Carboneras, Mojácar, Roquetas, Vélez-Rubio, Vícar o Zurgena, entre otros. Asimismo, hay 64 municipios donde ocurre lo contrario, algunos de los cuales son El Ejido, Adra, Berja, Benahadux, Huércal-Overa, Macael, Cuevas, Níjar o Vélez-Blanco.

(Fuentes: La Voz de Almería / Almería Hoy)

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