Estalla la rebelión política de otro ex comandante en el seno del FARC, el partido de la ex guerrilla colombiana de las FARC-EP

El ex comandante guerrillero de las FARC colombianas Joaquín Gómez, que  dirigiera durante años  el Frente del Bloque Sur de esa organización militar, envió una dura misiva al pleno del Partido FARC,  como se denomina la nueva organización política resultante de los llamados “Acuerdos de Paz”, en la que formula un demoledor cuestionamiento en contra del ahora presidente de ese Partido, el ex jefe guerrillero conocido por el nombre de “Timochenko”.

El ex comandante  Gómez es un  histórico de esa organización guerrillera, por lo que el  durísimo contenido de su carta a la dirección del Partido FARC ha tenido un fuerte impacto en amplios ámbitos próximos a la izquierda colombiana (en la foto adjunta, a la derecha de la imagen, junto al histórico guerrillero Manuel Marulanda, Tirofijo).

En su extensa misiva Gómez acusa a “Timochenko” de “defender el orden burgués  y mantiene en su alegato que:

“como Dirección hemos cometido una serie de desaciertos, muchas incoherencias entre lo que decimos que somos, y lo que hacemos en la práctica, algunas de dichas actuaciones totalmente divorciadas de los principios revolucionarios que siempre hemos defendido y por los cuales nos hemos guiado dentro de la compleja maraña de los hechos sociales” .

Y agrega  además que:

“La sujeción a la Constitución y a las Leyes no significa en absoluto que nosotros  debamos defender a capa y espada el orden y la legalidad burguesas. Sin embargo,  algunos de nuestros jefes como Timochenko, por ejemplo, se han dedicado a defender el orden burgués con un inesperado y sorprendente celo” .

A lo largo de la carta que Gómez dirige a la dirección del Partido FARC, éste pone de relieve las graves “incoherencias” políticas que  se observan  en la trayectoria actual de la dirigencia de la organización, como cuando su presidente Timochenko hizo una solicitud pública de que se respetara “el principio de inocencia para el “honorable” senador Uribe”, el antiguo y siniestro  presidente de  Colombia, un auténtico psicópata que apadrinó  durante su mandato  a los sangrientos grupos paramilitares que acabaron  – y acaban aún hoy – con la vida de miles de colombianos.

Asimismo, el ex  comandante Gómez  crítica en sus valoraciones políticas la actitud que la organización ha tenido en relación con la persecución por parte del gobierno colombiano en contra del veterano  y prestigioso guerrillero invidente Santrich, de quien Timochenko  llegó a manifestar que debía ser “el propio Santrich quien demostrara su inocencia”.

Pero en sus valoraciones críticas Gómez va aún más lejos.  El jefe guerrillero se pregunta cúal fue la razón por la que para la campaña electoral se les hizo firmar a algunos camaradas, – “otros más despiertos se negaron a hacerlo”, apostilló, –  una constancia donde se afirmaba haber recibido una cantidad de dinero muy superior a la que efectivamente se les había entregado.

Desde un punto de vista político, Gómez estima que fue un error considerar que la “inflexión histórica” iba significar por sí misma el hecho de la conversión de la FARC en partido político legal, y no la elevación de la lucha de clases en la sociedad colombiana. Gómez cree que  el movimiento en el que él mismo  se encuentra también inserto ha terminado institucionalizándose e integrándose en el establishment, así como calcando las formas y contenidos de la práctica engañosa de la “democracia participativa” del régimen político y económico colombiano. Se ha llegado a pensar  – dice – que es suficiente con que unos ” elegidos” logren colocarse en los espacios institucionales y gubernamentales para que la “democracia” resulte aceptable.

En relación con el funcionamiento interno del Partido FARC, el líder ex guerrillero denuncia que se ha dejado al Partido sin  medios para distinguir entre quienes forman parte de la organización y quienes se hallan vinculados a ella. El resultado ha sido una suerte de tótum revolutum, de “una masa de militantes pasivos, desconocedores de la teoría marxista y revolucionaria”. “Es decir, pocos militantes y sí, una masa de adherentes sin decisión” .

Finalmente, el ex comandante guerrillero destaca que, en su opinión:

“gran parte de los errores, inconsistencias y desviaciones tanto en lo teórico como en lo práctico parecen derivarse de postulados tan absurdos no solo bajo la lupa de la teoría revolucionaria sino desde la perspectiva científica misma, como el que aparece en los primeros párrafos del llamado programa estratégico que asegura sin ningún remordimiento: “Hemos optado por luchar dentro de ese orden, no para preservarlo, sino para mejorarlo y sobre todo para superarlo”.

(Fuente: Canarias Semanal)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *