Este domingo XXXIII Marcha a Rota: “no basta con indignarnos y decir lo que pensamos en las redes, es necesario salir a gritarlo”

La plataforma andaluza contra las bases militares y la guerra ha convocado para este domingo 7 de octubre, bajo el lema ‘Andalucía tierra de paz y de acogida’, la XXXIII Marcha a Rota. “Seguiremos diciendo ‘no a la OTAN y bases fuera’, y denunciando los intereses de las grandes potencias y sus negocios armamentistas, responsables de tantos conflictos convertidos en guerras”, apuntan los convocantes animando a la participación.

La plataforma andaluza contra las bases militares y la guerra convoca para este domingo 7 de octubre, bajo el lema ‘Andalucía tierra de paz y de acogida’, una nueva Marcha a Rota, la trigesimotercera edición. La marcha saldrá a mediodía del parque Calderón en El Puerto y finalizará en la puerta de la Base Naval de Fuentebravía.

Los convocantes, que han presentado la convocatoria este jueves a las puertas del Ayuntamiento de Cádiz, animan a la participación en esta movilización pacifista, porque “no basta con indignarnos y compartir en las redes cuando vemos las victimas de las políticas belicistas e insolidarias, hay que decirlo alto y claro hasta conseguir que nos escuchen los responsables de las mismas”.

Más allá de exigir la desaparición de las bases militares, de tropas extranjeras de la región y todo lo que representan, como cada año, en esta ocasión se incide en denunciar que la presencia de las bases de Rota y Morón en territorio andaluz “nos convierten en cómplices de guerras que se alargan en el tiempo por los intereses del negocio de las armas de las grandes potencias”.

“Estas instalaciones generan más inquietud que seguridad debido al secretismo de las actuaciones en las mismas”, entienden desde la plataforma andaluza contra las bases. Sobre la instalación gaditana apostillan que “al riesgo de atentados, de vertidos peligrosos o accidentes nucleares (seguimos sin saber qué se almacena en sus arsenales) se suma la preocupación por accidentes de los drones espías, como el ocurrido en junio y que nos hemos enterado tres meses después, o el efecto de la erosión y corrientes subterráneas marinas sobre el tanque de combustible que intentan frenar con un proyecto de contención en nuestro litoral del que no tenemos información”.

Igualmente, se lamenta a la pertenencia a la OTAN, “brazo armado del sistema económico occidental, que nos obliga a emplear más recursos en armamento hasta llegar a aumentar en pocos años un 60% el presupuesto de Defensa, y a continuar con la política de austeridad en gastos sociales como educación, sanidad, empleo, pensiones, atención a personas dependientes y atención a personas refugiadas e inmigrantes”.

Finalmente, con esta protesta se quiere poner el foco en la “militarización de las fronteras para cerrar a cal y canto la entrada de personas que huyen de las guerras o de la falta de recursos y derechos básicos en sus países”, y “la venta ilegal de armas de nuestro gobierno a países, como Arabia Saudí, que las están empleando contra civiles en Yemen”.

No más de 1.000 personas están secundando en los últimos años esta protesta anual, ya casi una tradición, pero ha llegado a alcanzar los 15.000 asistentes, como el año de la Guerra de Irak.

Desde 1984 se lleva a cabo esta manifestación, un proyecto-reivindicación de los movimientos pacifistas, sindical, feminista, político de la izquierda de Andalucía que tuvo su eclosión en 1986 coincidiendo con el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN. Otros momentos claves fueron 1991, durante la primera Guerra del Golfo (con el envío de unidades españolas a la zona y el momento álgido de la campaña de insumisión); 1997, cuando el primer gobierno del inefable Aznar decide que el Estado español ingrese en la Estructura Militar Integrada de la Alianza Atlántica, violando así el resultado del referéndum de 1986; y 2003, con el inicio de la invasión militar de Irak por parte de EEUU y Reino Unido.

El convenio de Defensa y ayuda Económica Mutua fue firmado por los gobiernos de España (en plena dictadura franquista) y los EEUU el 26 de septiembre de 1953 con una vigencia inicial de 10 años, que sería sucesivamente prorrogado hasta ahora, que se prolonga anualmente. Uno de los puntos de este primer acuerdo es el establecimiento en el territorio español de un sistema de bases permanentes de uso conjunto pero bajo mando español. Sin embargo, en el mismo texto se reconoce la existencia de zonas de uso exclusivo de EEUU que, en la práctica, se han convertido en zonas secretas cuya utilización es desconocida para los mandos españoles de las bases.

La Base Naval roteña, de uso compartido, comienza a construirse en abril de 1955, sobre 2.400 hectáreas en una zona de costa entre los términos municipales de Rota y El Puerto, frente a la Bahía, a 90 kilómetros del estrecho de Gibraltar. Está rodeada valla metálica y una carretera de circunvalación de 26 kilómetros de perímetro.

(Fuente: Diario Bahía de Cádiz)

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