CC.OO. – Andalucía destruyó documentos tras saltar el escándalo de UGT

“Nunca hay nada que esconder, hasta que la Policía llega y mira algo. ¿Que no hay nada que esconder cuando la Policía se pone a mirar un listado de un curso, un pago de no sé qué o un ingreso de no sé cuánto? ¿O no os enteráis de la que se está montando?”. “Esos cursos están en entredicho y no son legales del todo. Cómo se han pagado o cómo se han cobrado. Es que no os enteráis”.

Quien así habla es Juana Mancilla Caro (en la foto adjunta en el centro de la imagen durante una rueda de prensa) secretaria general de la Federación de Construcción y Servicios de CCOO-A, en un audio de una conversación grabada en Almería, en el sindicato, en el que también dice: “¡Si nosotros hemos destruido papeles, si llevamos seis meses destruyendo papeles, cuando salió lo de la UGT, cuando se llevaron todos los papeles y todos los ordenadores, se destruyeron papeles…!”.

La conversación, tensa, es con una dirigente del sindicato en Almería, que ha acudido a la Policía a denunciar a otra trabajadora, y la dirigente regional le está abroncando por haberlo hecho y no haberse limitado a ponerlo en conocimiento por la vía interna.

Y por la vía interna es por donde están denunciando varios sindicalistas el audio al que ha tenido acceso este periódico y que también se ha hecho llegar a manos de Francisco Carbonero, secretario general de CCOO-A y que aparece también en la conversación.

Hay mucho malestar en el sindicato con esta dirigente al considerar que las afirmaciones que recoge la grabación «pueden ser constitutivas de un presunto delito», ya que se implica al sindicato”en la destrucción de documentos relacionados con los cursos de formación ante posibles investigaciones de la Policía”.

Precisamente Juana Mancilla fue llamada a declarar ante la Policía para que explicara cómo cobraba su nómina de la Fundación para la Formación y el Empleo (Forem) en Andalucía, junto con otros altos cargos del sindicato, después de que EL MUNDO destapara esa modalidad de contratación. El Juzgado de Instrucción 2 de Sevilla acabó archivando las pesquisas que había realizado la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental.

Hace un par de meses, la Consejería de Empleo ha reiniciado las subvenciones a Forem-A en Almería, con 123.000 euros para orientación laboral a cargo del programa «32L Empleabilidad, Intermediación y Fomento de Empleo».

También quiso averiguar más de Juana Mancilla la juez Alaya en el caso de los ERE porque fue esta sindicalista la que, según un auto de la anterior instructora, gestionó en 2006 con Javier Guerrero, entonces director general de Trabajo y Seguridad Social, un pago de la partida del fondo de reptiles a las concesionarias de la empresa de basura de Granada para acabar con una huelga. Mancilla está imputada en esta causa.

La reunión se mantuvo en un hotel en Málaga, según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que señala a CCOO como el sindicato que más presionó para que se acabara la huelga a cambio de unas contraprestaciones económicas que la juez Alaya quiso investigar si partieron del fondo de reptiles y bajo qué conceptos.

¿Qué pasó en CCOO-A cuando saltó el escándalo de la formación que salpicó a UGT? En principio, las sospechas sobre la gestión de las ayudas de formación no salpicaron tanto a CCOO como a UGT, sindicato del que se supo que había pagado con ese dinero caramelos de cabalgatas de Reyes, de comidas en la feria de Sevilla o maletines con ruedas de un congreso, gracias a las filtraciones de trabajadores que fueron despedidos.

Según el audio en el que se escucha a Juana Mancilla, cuando estalló aquello en el sindicato que compartía los propósitos de garantizar la paz social en Andalucía, también con la patronal y con la Junta de Andalucía, en CCOO se pusieron a destruir documentación.

En la conversación de Almería, todo el enfado de la sindicalista es porque la otra responsable ha hecho una denuncia que puede provocar que la Policía registre los ordenadores, en vez de haber formulado la queja por los cauces internos.

Sin embargo, según fuentes del sindicato, las quejas a las que se ha dado cauce por esta vía no han servido de nada y, en ocasiones, han acabado con los denunciantes cautelosos en la calle. De hecho, en la conversación se le echa en cara a Mancilla que amenace a la otra “por haber denunciado un delito”. Mancilla le llega a decir que se lo contará a “Paco Carbonero” y “que vas a acabar en la calle”.

En un momento dado, la sindicalista a la que se enfrenta Juana Mancilla dice que le han “hackeado” el ordenador, el correo electrónico, y que la Policía le ha dicho que la IP es de CCOO, algo a lo que no da importancia la responsable regional porque dice que habrán sido “los servicios informáticos”.

Según las fuentes consultadas, los que están molestos con cómo se están llevando las quejas internas en el sindicato están a la espera de ver cómo reacciona Francisco Carbonero con esta grabación. EL MUNDO de Andalucía ha intentado conocer la versión tanto de Juana Mancilla como de la dirección de CCOO-A, pero no ha recibido explicaciones.

Un juez investigó si cobraba su sueldo con los cursos

EL MUNDO de Andalucía informó el 4 de noviembre de 2013 de que CCOO-A había desviado ayudas que la Junta le había concedido para la formación de parados y autónomos al dedicarlas a financiar gastos de estructura de la organización. Esto incluía el pago de sueldos de sindicalistas y empleados de alto nivel que desarrollaban funciones sin ninguna relación aparente con los programas formativos subvencionados por la Administración autonómica.

Este periódico tuvo acceso a varios listados de previsiones de costes elaborados por el departamento de Personal en los que se detalla cómo CCOO planificaba la imputación de determinados salarios a programas concretos subvencionados a la Fundación para la Formación y el Empleo de Andalucía (Forem-A), la entidad filial a través de la que el sindicato realiza todos sus cursos.

En uno de ellos, correspondiente a diciembre de 2010, se pormenorizan los costes totales que tuvieron ese mes las contrataciones de 25 personas a través de Forem-A y que ascendieron a 62.218,80 euros.  Según las fuentes consultadas, se trata de altos cargos sindicales y personal laboral que trabajan para CCOO-A, no para la fundación dedicada a la formación. Entre los sindicalistas que figuraban en ese listado se encontraba Juana Mancilla, secretaria general de CCOO-A de Construcción y Servicios.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional inició una investigación a instancias del Juzgado de Instrucción 2 de Sevilla para determinar si CCOO-A desvió durante años ayudas de la Junta para formación a pagar sueldos de sindicalistas y empleados de alto nivel sin relación alguna con los programas formativos tras denunciar los hechos Manos Limpias. El juez archivó aquellas diligencias.

(Fuente: El Mundo – Andalucía / Autora: Berta González de Vega)

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