Libia: Se reanudan los combates entre facciones en Tripoli. Khalifa Haftar niega tener relación con alguna de las partes enfrentadas

Los combates han estallado de nuevo en la capital libia de Trípoli desde este fin de semana, interrumpiendo el alto el fuego que había sido negociado con la ayuda de la ONU este mismo mes, de acuerdo con el diario Libya Observer.

Además, Consejo Militar de Misrata ha anunciado este sábado su rechazo a la presencia de milicias en Trípoli y la movilización total de sus tropas para sumarse a la batalla en la capital, según recoge igualmente The Libya Observer’. Esta decisión complica aún más la situación en la ciudad, donde desde finales de agosto se enfrentan la Séptima Brigada (Kaniyat), originaria de Tarhuna, a unos 80 kilómetros al sureste de Trípoli, por un lado, y las Brigadas Revolucionarias de Trípoli y Nawasi, dos de las milicias más potentes de Trípoli, por otro.

Los suburbios del sudeste de Trípoli se encuentran desde el pasado 26 de agosto en medio de violentos enfrentamientos entre diversas milicias y las fuerzas afiliadas al Consejo Presidencial de Libia. Los combates de las últimas semanas ya han dejado un balance de al menos 115 muertos, 565 heridos, miles de desplazados y afectado a los servicios básicos,según ha declarado la La coordinadora humanitaria de la ONU para Libia, Maria Ribeiro.

Los enfrentamientos comenzaron en la Carretera del Aeropuerto y se intensificaron en el transcurso de las últimas 48 horas en el sur de Trípoli. Las fuerzas de Liwaa Al-Summod, lideradas por el antiguo líder de Amanecer Libio Salah Badi, y las fuerzas del Departamento Central de Seguridad dirigidas por Abdelghani Al-Kikli se han acusado mutuamente del reanudamiento de los combates. En el curso de los enfrentamientos fueron dañados varios generadores eléctricos en Hadba Sur, lo que ocasionó apagones desde Trípoli hasta Ras Ajdair.

Los estudiantes de la Universidad de Trípoli que debían examinarse ese día también se vieron afectados, puesto que muchos de ellos no pudieron llegar al lugar del examen. El ministro de Educación Othman Abdeljalil prometió que los exámenes se celebrarían a partir de ahora en zonas más seguras, y añadió que las ausencias de los estudiantes que no consiguieron llegar a tiempo se considerarán justificadas.

Inicialmente, los enfrentamientos habían estallado a finales de agosto. La Séptima Brigada de la ciudad de Tarhuna comenzó a guerrear contra dos milicias de la capital, las Brigadas de los Revolucionarios de Trípoli y los Nawasi, con motivo de la distribución de recursos. 63 personas perdieron la vida en los combates y cientos resultaron heridos. Además, un ataque contra el único aeropuerto funcional de la ciudad obligó a suspender todos los vuelos.

La Misión de la ONU en Libia consiguió mediar en la negociación de un alto el fuego, aunque las tensiones entre las diversas milicias en la capital no cesaron. Desde la revuelta contra el régimen del dictador Muammar Ghaddafi en 2011, el país se ha hundido en una espiral de inestabilidad y violencia.

Las posibilidades de celebración de elecciones se alejan

El jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian, reclamó el lunes una mayor firmeza de la comunidad internacional y nuevas sanciones contra los que bloquean el proceso político en Libia. La situación actual “nos obliga a mostrarnos más duros con aquellos que quieren imponer el statu quo en su beneficio”, dijo el canciller en una conferencia de prensa al margen de la Asamblea General de la ONU.

Tomando nota de las dificultades en el campo, Francia parece haber cesado en su impulso por la organización de elecciones en diciembre en Libia, como preveía un calendario aprobado en mayo en París que parece cada vez más insostenible.

Países como Italia y Estados Unidos se oponen a esa idea. “La imposición de plazos límite se volverá contra” los libios, advirtió Jonathan Cohen, representante adjunto de Washington ante la ONU. “No se trata tanto de una cuestión de fecha, cuanto antes mejor”, sino que se deben cumplir varias condiciones, incluida la adopción de un “marco constitucional claro”, agregó por su parte la jefa de diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, después de una segunda reunión ministerial sobre Libia celebrada el lunes.

La lucha eque enfrenta a las milicias de las ciudades Tarhouna y Misrata contra los grupos armados de Trípoli, en el fondo de una guerra para dominar la capital y controlar las instituciones y las riquezas de la nación, prolongando el caos que se inició desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011.

Khalifa Haftar niega tener relación alguna con los enfrentamientos

El jefe militar del gobierno que controla los territorios del oriente de Libia, el Mariscal Khalifa Haftar, ha negado cualquier vínculo de su ejército con lo que está sucediendo en esta capital; sin embargo, advirtió que analiza de cerca esos acontecimientos.

No obstante advirtió que “la situación en Trípoli no se mantendrá como está y no me quedaré al margen de lo que le está sucediendo a la gente en la ciudad: violaciones y asesinatos”, afirmó Haftar a través de su oficina de información. Las declaraciones de Haftar se produjeron durante una reunión con una delegación de varios dirigentes de las regiones occidental y meridional del país norafricano. El mariscal de campo apuntó que su ejército se movilizará a su debido tiempo para ayudar a la gente en Trípoli a deshacerse de la rivalidad entre las milicias armadas.

Libia se encuentra inmersa en el caos y la guerra civil desde la caída del gobierno de Muamar Gadafi en 2011; en la actualidad ese territorio está dividido ‘de facto’ entre tres administraciones y con presencia de varias milicias armadas.

En la actualidad el país norafricano cuenta con un poder reconocido por Naciones Unidas, con sede en Trípoli; otro desde el Parlamento en la ciudad costera oriental de Tobruk, dominado por Haftar; y un tercero a raíz de la importante alianza que suponen las ciudades-estado de Misrata y Zintan, en el noroeste libio.

Miles de huidos y refugiados

De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones, el número de desplazados desde el comienzo de los combates en Trípoli el mes pasado se estima en tres mil 845 familias. La entidad de Naciones Unidas detalló que las hostilidades causaron el desplazamiento de unas 19 mil personas, en su mayoría de las zonas afectadas al sur de la capital.

El Fondo de Emergencia para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF) ha anunciado que con motivo de la escalada de violencia en la capital libia de Trípoli el número de desplazados desde el pasado agosto ha ascendido a más de 25.000. Por lo menos la mitad son mujeres y niños.

Los datos proceden de un comunicado publicado por la rama libia de la organización en su página de Facebook. Las declaraciones están atribuidas a Khairat Kabalari, el director regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África.

“Con la escalada de los enfrentamientos en el sur de Trípoli, más de 1.200 familias se han visto desplazadas tan sólo en las últimas 48 horas,” señala el comunicado. Con el desplazamiento de estas familias, agrega, “el número total de desplazados supera los 25.000, y UNICEF estima que la mitad de este colectivo son niños”.

El comunicado advierte también que medio millón de niños en Trípoli “se encuentran en riesgo inmediato, mientras que más de 2,6 millones de niños necesitan ayuda”. “Más niños se están viendo reclutados para combatir, lo que los sitúa en un riesgo inmediato. Por lo menos un niño ha muerto a consecuencia de esto, según los informes.”

Además, UNICEF apunta que Libia se enfrenta a una epidemia de sarampión, con más de 500 casos declarados, sobre todo en niños. El inicio del curso escolar, el 3 de octubre, podría verse retrasado, dado que muchos colegios están siendo empleados para albergar a las familias desplazadas.

(Fuentes: Monitor de Oriente / Prensa Latina / agencia AFP)

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