El Gobierno italiano ultraderechista de La Liga y el M5S aprueba un decreto que endurece la concesión de asilo a inmigrantes

El Gobierno italiano ha aprobado este lunes el llamado ‘decreto Salvini’, por el nombre del ministro del Interior, Matteo Salvini, que endurece las condiciones para la concesión de asilo y duplica el tiempo que los inmigrantes irregulares pueden permanecer detenidos.

El decreto promovido por Salvini, líder de la Liga, se produce en un momento en que las llegadas de migrantes a Italia por mar están en mínimos tras la negativa del ministro del Interior de permitir a los barcos de rescate de las ONG atracar en los puertos del país.

“Este es un paso adelante para hacer a Italia más segura”, ha sostenido Salvini. Su partido, que gobierna en coalición con el Movimiento 5 Estrellas, ha prometido deportar a cientos de miles de inmigrantes sin papeles.

El decreto busca limitar el uso de una forma de protección internacional que ha sido ampliamente empleada en los últimos años pero que no está estrictamente vinculada con la persecución política o la guerra. Esta protección se da a los migrantes que se considera que tienen “razones serias” para huir de su país natal, como por ejemplo los y las homosexuales.

El nuevo decreto limita la protección humanitaria a las víctimas de violencia doméstica, tráfico de personas, explotación laboral y desastres naturales, a aquellos que requieren atención médica urgente, y a personas que realizan “actos cívicos particularmente valiosos”, ha explicado Salvini.

“La protección humanitaria se supone que debía usarse de vez en cuando. En Italia, ha habido una recepción indiscriminada y las normas han ayudado a apoyar esto”, ha subrayado el primer ministro, Giuseppe Conte.

Otras medidas frente a la inmigración incluyen ampliar a 180 días desde los 90 actuales el tiempo que un inmigrante puede permanecer detenido antes de ser liberado, para dar al Estado más tiempo para completar el procedimiento de deportación.

El decreto también ampliará el abanico de delitos que desencadenarán la supresión de los derechos de asilo solicitados o ya concedidos. Este paso es contrario a la Convención de los Refugiados de la ONU de 1951, que busca proteger a todos los refugiados, ya sean reconocidos formalmente o no, de ser devueltos a la fuerza, excepto cuando sean un peligro para la seguridad pública o la seguridad nacional.

Antes de conocerse el decreto, una fuente de la oficina del presidente de la República, Sergio Mattarella, había dicho que partes del mismo podrían ser inconstitucionales, lo que podría abrir el camino a que el jefe de Estado lo bloquee.

Las nuevas directrices sobre inmigración se han adoptado junto con nuevas normas de seguridad en un decreto de emergencia, que debe ser refrendado en un plazo de 60 días por el Parlamento. Salvini ha reconocido que es probable que los diputados introduzcan cambios.

(Fuente: naiz info)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *