El “cambio progresista”: El Gobierno se ampara en un decreto de Aznar para mantener Las Bardenas Reales como campo militar

El fuego seguirá cayendo sobre el paraíso. Más de 67 años después de que la dictadura de Franco ordenase utilizar el Parque Natural de Las Bardenas –situado en el sureste de Navarra- como campo de entrenamiento militar, el Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado que esa reserva de la biosfera seguirá siendo escenario de maniobras bélicas. El Ejecutivo del PSOE desoye así las peticiones de un amplio número de organizaciones sociales, sindicatos y partidos políticos que reclaman el desmantelamiento de esas instalaciones.

En una respuesta escrita cursada a la senadora de Unidos Podemos Idoia Villanueva –designada por el Parlamento de Navarra para ocupar ese escaño en la Cámara Alta-, el Gobierno socialista señala que “no está prevista” la derogación del decreto 1943/2000, utilizado por el Ejecutivo de José María Aznar para declarar el campo de entrenamiento de las Fuerzas Armadas en las Bardenas como “Zona de Interés para la Defensa Nacional”. Aquella resolución, firmada por el entonces ministro Federico Trillo, buscaba “preservar la instalación militar de cualquier actuación que pudiera afectarla”.

Casi dos décadas más tarde, el Gobierno del PSOE utiliza los mismos argumentos para justificar que ese decreto se quedará como está. “Ponderados los distintos intereses que pueden incidir en la zona declarada, sigue siendo prioritario disponer sin perturbaciones de un campo de entrenamiento para el Ejército del Aire para poder alcanzar con la máxima garantía las misiones que le son asignadas en el artículo 31 de la Ley Orgánica 6/1980, de 1 de julio, de criterios básicos de la defensa nacional y la organización militar”, dice la respuesta oficial de La Moncloa

El anuncio del Ejecutivo de Sánchez llega en un momento clave: a lo largo de este año debía revisarse el convenio suscrito entre el ministerio de Defensa y la Comunidad de Bardenas Reales, la entidad pública compuesta por los 22 ayuntamientos de la zona que ostenta –formalmente hablando- la titularidad histórica de ese espacio natural. Precisamente por eso, distintos colectivos sociales, grupos ecologistas, sindicatos y partidos políticos habían hecho un frente común para tratar de lograr el fin de la utilización de Las Bardenas como campo militar. Sin embargo, la respuesta del Gobierno a la senadora de Unidos Podemos sirve para confirmar que nada, absolutamente nada, cambiará.

Tampoco han sido escuchados los reclamos del Parlamento de Navarra, que este mismo año dejó clara su postura ante este asunto: en una declaración institucional aprobada el pasado 7 de mayo, la Junta de Portavoces –con los votos a favor de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra y los rechazos de UPN, PSN y PP- exigió el desmantelamiento del polígono de tiro y reclamó la suspensión de las maniobras militar con fuego real que se llevarían a cabo esos mismos días en el marco de las operaciones “Tormenta 2018” del Ejército del Aire.

Este campo militar también es utilizado frecuentemente por la OTAN. De hecho, Las Bardenas ha sido escenario de las prácticas militares que han precedido a las distintas intervenciones en las que se ha involucrado la Alianza Atlántica durante las últimas décadas. La ecuación no fallaba nunca: cada vez que sonaban tambores de guerra, en esta reserva de la biosfera empezaba a oler a pólvora. El polígono navarro también fue utilizado por el Ejército de EEUU con idénticos fines: prepararse para matar.

En ese contexto, los colectivos que se oponen al uso militar de Las Bardenas han denunciado en reiteradas ocasiones que existen serias sospechas sobre el uso de uranio empobrecido en los entrenamientos militares de la OTAN. Por tales motivos, la plataforma Bardenas Libres 2018 ha advertido que la desmilitarización de la zona debería estar acompañada de una limpieza de esas tierras. Sin embargo, el Ejecutivo del PSOE ha descartado cualquiera de esas opciones. De momento, este parque natural de Navarra seguirá siendo lo que Franco ordenó.

(Fuente: Público: Autor: Danilo Albin)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *