Jóvenes aragoneses participan en Qandil, kurdistan bajo control iraquí, en la celebración del 14 de julio y la campaña de escudos humanos

La Brigada 19 de Julio, compuesta por activistas de distintos territorios del Estado español (Catalunya, Madrid y Aragón), participa en la campaña de escudos humanos llamada “Serhildan”, promovida por el movimiento juvenil de Bashur “Gancany Wellatparez” (Juventud Patriótica), realizando varias acciones civiles para denunciar los bombardeos de Turquía sobre las montañas de Qandil (en el territorio de Kurdistán bajo control Iraquí), el corazón político/militar del movimiento de liberación kurdo.

La Brigada 19 de Julio recoge su nombre del día del inicio de la Revolución Social de Rojava, en el norte de Siria, lo que para este grupo viene siendo un ejemplo actual de un pueblo decidido a construir una nueva sociedad basada en la democracia, la multiculturalidad, el laicismo, el socialismo, el feminismo y la ecología

Desde el pasado 11 de julio, tres jóvenes de Zaragoza y Teruel, están participando en las distintas actividades de solidaridad político-civiles, como respuesta a los constantes ataques aéreos del ejército de Turquía sobre las montañas de Qnadil, así como la entrada del ejército de tierra hasta 30 km dentro de la frontera de Kurdistán del Sur. El objetivo de esta campaña es ejercer de barrera para disuadir a la aviación turca de bombardear sobre la población.

Desde la Brigada 19 de Julio “exigimos una zona de exclusión aérea para todo el Kurdistán del Sur, así como el cumplimiento de la legislación internacional y con ella la completa retirada del ejército turco de todo el territorio más allá de sus fronteras”.

Con esta presencia española en la zona de Defensa Medya (las montañas que ejercen de frontera natural entre Turquía, Irán e Irak), esperan contribuir a la sensibilización a escala internacional de este conflicto, y a un proceso de reducción de la tensión y la guerra que ayude a las fuerzas democráticas a profundizar en su proyecto de autonomía democrática que permita una solución de paz a 40 años de conflicto armado.  En esta campaña también participan delegaciones de otros estados europeos como Suiza o Francia.

Entre las actividades realizadas durante la campaña cabe destacar la participación en los actos del 14 de julio, día en que se conmemora la acción de protesta de 5 presos kurdos en las cárceles de Bakur (Turquía), tras una huelga de hambre en 1982. Durante todo el día se acercaron a Qandil personas de distintos puntos del Kurdistán para participar en el acto.

(Fuente: AraInfo)

El espíritu Kurdo del 14 de julio resiste a los ataques turcos a las montañas de Qandil

Qandil es una de las áreas montañosas del territorio de Kurdistán ocupado por Irak, base de la resistencia civil y revolucionaria del movimiento de liberación kurda y cuna ideológica del confederalismo democrático. Un año más, Qandil ha sido escenario de las celebraciones populares con motivo del icónico 14 de julio de 1982. Desde entonces, en todas las partes del Kurdistán dónde es presente el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) se llevan a cabo celebraciones en memoria de la lucha a la prisión de Amed (Diyarbakir, en turco), con marchas, visitas a cementerios de mártires, seminarios, debates… Además, este año se ha estrenado un documental sobre esta fecha histórica en la cual cuatro personas pertenecientes al movimiento por la liberación del Kurdistán fueron encarceladas y torturadas en Amed.

Ya hace 26 años desde que el ejército turco ejecutó una operación de detenciones masivas contra guerrilleras, militantes y personas afines al movimiento. Como respuesta, se inició una oleada de protestas dentro de la prisión, donde una persona decidió quemarse en protesta contra la represión a las luchadoras Kurdas. No permitió que nadie lo ayudara y antes de hacerlo escribió a la pared “Berxwedan jiyane” (Resistencia es vida). Posteriormente, cuatro personas más se dieron la mano para quemarse juntos en apoyo al compañero y a la lucha.

El mensaje era “quien apague nuestro fuego, apagará el fuego del Curdistán”, explica Heval Sirwan a Qandil. Asegura que “esta acción de resistencia nos ha dado fuerzas para seguir luchando por la libertad durante casi 40 años”. Añade “No sólo luchamos por la libertad del pueblo curdo, sino por la de todos los pueblos del mundo, así como por el fin de regímenes fascistas como el de Erdogan en Turquía y por la construcción de una verdadera sociedad democrática, basada en los derechos de las mujeres y la protección de la natura”.

Este paradigma político es una propuesta para el Curdistán y por todo Oriente Medio –con proyección mundial– de convivencia multiètnica respetuosa con las diferentes identidades, con un sistema democrático basado en las decisiones comunales, una economía cooperativa no-capitalista y ecológica, y la superación del patriarcado, con las mujeres como sujeto político principal, consideradas como la primera nación oprimida. Actualmente, hay más de 10.000 presos políticos a las prisiones de Turquía, militantes y combatientes por esta ideología.

Enésima ofensiva turca a Qandil

Este año, la celebración del 14 de julio también ha representado un acto de resistencia ante los ataques del ejército turco, que desde el pasado mes de marzo ha intensificado los bombardeos y las incursiones terrestres a Qandil. El objetivo declarado es acabar con los combatientes del PKK que viven en estas montañas, pero según explican los militantes la intención real es continuar expandiéndose sobre el Curdistán. Buena parte de la población local ha tenido que abandonar sus casas y medios de vida debido a los ataques turcos que se venden produciendo desde hace años, pero otras muchas han decidido quedarse y defender su tierra, sumándose al movimiento. “Muchas familias hemos marchado, sobre todo las que tienen hijos e hijas pequeños, y hemos tenido que empezar de cero a otros lugares, pero continuamos yendo a nuestras casas de Qandil, no las queremos abandonar”, explica una chica joven que ahora vive a Qaladez, un pueblo cercano a Qandil.

Sirwan asegura que, todo y las amenazas de Erdogan, “estamos más fuertes que nunca, hemos resistido en las montañas durante años a los ataques de gobiernos tan fuertes como el de Turquía, el de Irán, el del PDK de Barzani [líder en el Curdistán iraquí y aliado del gobierno turco] y lo seguiremos haciendo; Erdogan marchará y nosotros no”. Por todo esto, consideran que “es muy importante reivindicar este día de lucha y de denuncia del fascismo del estado turco, para poder seguir trabajando por la libertad”, continúa el guerrillero.

Esta celebración tiene como objetivo difundir la ideología del PKK a la región, animar a la juventud a continuar la lucha y contagiar el espíritu de no rendirse nunca. Sobre todo quieren que los jóvenes conozcan el que está pasando en Kurdistán, tomen conciencia y participen de las luchas. Por eso se inició la campaña Sehilde campaign (revuelta, en kurdo) que ha adoptado diferentes objetivos en cada lugar: Sehilde Rojava o Sehilde Afrin, región norteña de Siria mayoritariamente curda la cual ha sufrido la limpieza étnica de Erdogan realizada a principios del 2018; o a Bakur por la dimisión de Erdogan y para denunciar fraude en las elecciones realizadas el 24 de junio. Aun así, a Qandil toma un matiz diferente, puesto que es el centro de operaciones de la guerrilla del PKK y ahora se ve ahora amenazado.

Un grupo de internacionales se ha sumado a la campaña de escudos humanos contra los bombardeos turcos en este territorio, que están tolerados por los EE.UU. y el gobierno autónomo del Kurdistán iraquí (KRG). “Se han implicado muchos jóvenes curdos e internacionales a la campaña, con la que hemos hecho manifestaciones, encuentros y muchas actividades de protesta a las montañas de Qandil“, explica la Eras, del movimiento de jóvenes. “Los jóvenes somos la fuerza del movimiento y lo tenemos que encabezar”, añade.

La Brigada 19 de julio, formada por 12 personas de diferentes colectivos y territorios del Estado español junto con otras personas procedentes de Suiza y el Estado francés, ha participado en la campaña Serhilde a Qandil, compartiendo las actividades cotidianas del campamento base y el encuentro del 14 de julio. “Venimos a apoyar al movimiento de liberación curda y a denunciar los ataques del gobierno fascista de Erdogan, pero también a aprender de la resistencia y organización de la población de Qandil“, explica una de las miembros de la Brigada.

Una jornada de lucha, memoria y moral

Muchas personas se desplazaron el 14 de julio a Qandil desde diferentes lugares de Basur (territorio curdo ocupado por Irak) y del resto de partes del Kurdistán. Desde Makhmur (campamento de refugiadas), pasando por Duhok, Kirkuk, Sulemaniya hasta Rojhelat (territorio ocupado por el Irán) o Bakur (Kurdistán turco), personas refugiadas, familiares, periodistas, militantes, miembros del movimiento juvenil e internacionalistas, sumaron un total de 200 personas a la celebración, a pesar de ser conscientes de la situación de peligrosidad existente a Qandil. El gobierno autónomo del Kurdistán iraquí, aliado de Turquía, no dejó pasar de los checkpoints próximos a algunas personas que se dirigían a Qandil, como por ejemplo las hijas del periodista Aziz Oruç, represaliat por el régimen turco y refugiado político a Basur.

Durante la mañana se compartieron vivencias, experiencias y juegos, y medianos curdos como Roj News hicieron entrevistas a las personas internacionales sobre sus motivaciones para acudir y su opinión sobre el confederalismo democrático. Las periodistas internacionales también tuvieron oportunidad de recoger testigos directos sobre la represión turca a la población y a los periodistas curdos. Después de una comida tradicional curdo, vòlei y mucho té, la gente se dirigió en manifestación hacia el cementerio de Qandil, donde descansan más de 300 mártires del movimiento por la liberación del Curdistán, la mayoría de la guerrilla del PKK.

El nombre del cementerio, Mehmet Karasungur, fue puesto en honor a uno de los mártires caídos en la batalla entre el PDK (Partido Democrático del Curdistán, liderado por el clan Barzani) y el PUK (Unión Patriótica del Curdistán, liderado por la familia Talabani) contra el PKK el 1997. La puerta de este está decorada con las fotografías de los mártires de la huelga de hambre del 1982 a las prisiones de Turquía y con banderas del PKK, las HPG (Hêzên Parastina Hielo, Fuerzas de protección del pueblo) y el KCK (Koma Komalên Curdistán, Unión de Comunidades del Curdistán). Hay 300 tumbas, pero son décimas de miles los shehids (mártires) que suma el PKK desde su fundación. El 80% de las personas que se encuentran en este cementerio fueron asesinadas a Qandil, y el resto pidieron expresamente en su testamento ser enterradas aquí; en caso de no haberlo hecho, lo decidió su familia. La mayoría son de la guerrilla de las HPG, aunque también hay combatientes de las YPG, las milicias curdas mixtas que combaten a la ISIS en Siria. Muchas combatientes se mueven, de hecho, a diferentes lugares del Curdistán para luchar por la liberación de los quatres territorios, y en un futuro, del Oriente Medio.

Cómo en cada manifestación del movimiento curdo, las mujeres ocupaban las primeras filas detrás de la pancarta. Diferentes cánticos resonaban en las montañas, como por ejemplo “Sehid Namirin‘‘ (Los mártires nunca mueren). Antes de entrar al cementerio, todas las asistentes guardaron un minuto de silencio. Posteriormente, se leyó un discurso en lo referente al motivo de la celebración del 14 de julio, y la gente recorrió los pasillos rememorando sus mártires. Algunas personas serían sus familiares, otras compañeras, y otros, simplemente, un ejemplo a seguir. La manifestación acabó y volvió al lugar del acto, donde las mujeres y personas venidas desde el campamento de refugiadas de Mahkmur leyeron un manifiesto. Después de los parlamentos, vino el momento de las canciones y la danza curda, donde miembros de la Brigada 19 de julio compartieron algunas canciones revolucionarias españolas. Para las que luchan día a día en las montañas la música representa una forma de hacer crecer la moral y de sentirse unidas.

La misma tarde, las guerrilleras se enfrentaban con el ejército turco en la frontera y cinco días después se produjeron bombardeos en la zona cercana al campamento internacional, en el pueblo de Enze y en la montaña de Karox. Según Sirwan “estamos siempre preparados por los ataques”. Para los miembros del movimiento, es también muy importante que desde Occidente, especialmente desde la Unión Europea, se denuncien las atrocidades del régimen de Erdogan: “tenéis mucho que hacer denunciando, haciendo boicots al turismo y a los productos made in Turquía y manifestaciones ante los consulados y embajadas turcas”.

(Fuente: Directa.cat / Autoras: Laura Solbes y Gemma Parera)

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