Los Estados Unidos construye en África, al sur del territorio de Azawad bajo ocupación de Niger, la mayor base mundial de drones

A las afueras de Agadez (ciudad del sur de Azawad, país sahariano ocupado por Níger), en pleno Sahara, la Fuerza Aérea de Estados Unidos está construyendo una base de aviones teledirigidos de 2.200 acres a un costo de 110 millones de dólares, lo que la convierte en el proyecto de construcción de tropas más grande de la historia de Estados Unidos, según Associated Press.

La construcción se ha retrasado un año, aunque está previsto que se termine en los próximos meses. La excusa es la misma de siempre: la “lucha” contra el yihadismo en el Sahel, una zona muy difícil de patrullar. La base de vehículos aéreos no tripulados garantizará una mayor presencia militar de Estados Unidos en la región.

En 2013 Obama ordenó la construcción de una base de drones en Niamey, la capital de Níger, pero incluso los oficiales del Pentágono indicaron que lo ideal sería otgro emplazamiento.

El New York Times informó que trasladar la base de drones a Agadez tenía dos ventajas principales. En primer lugar, está mejor situada para lanzar aviones teledirigidos por las regiones meridionales del Sáhara, que se están convirtiendo en el centro del yihadismo.

En segundo lugar, las operaciones de los drones están mejor protegidas de las miradas indiscretas en Agadez que en Niamey. Una tercera razón, no mencionada por el New York Times, es que con el asesinado de Gadafi, Agadez se convirtió en la capital africana del contrabando.

En el New York Times, un artículo de P.W. Singer comentaba:

“La base y los vuelos más frecuentes nos permitirán conocer mejor la situación y la inteligencia de una región que ha sido centro de actividades ilícitas y extremistas, pero también nos involucrará más en operaciones y combates en los que pocos estadounidenses saben siquiera que nuestro ejército está comprometido”.

La cita subraya la naturaleza oculta de las operaciones de los drones. Muchas bases de drones se encuentran en zonas remotas con autoridades cuestionables y muy poca vigilancia, como en Yemen, Somalia y ahora el Níger.

La construcción de la base ha sido un reto considerable. Las tormentas de polvo dificultan el trabajo y las temperaturas a menudo llegan a más de 100 grados Fahrenheit, lo que requiere que gran parte del trabajo se haga por la noche.

La base tiene una pista de aterrizaje de dos kilómetros de largo y 45 metros de ancho porque tiene que acomodar no sólo drones, como el MQ-9 Reaper, sino también el avión de carga C-17, mucho más pesado.

El MQ-9 Reaper es uno de los drones más avanzados de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El dispositivo está construido por General Atomics y tiene un alcance de 350 metros. Es capaz de reunir inteligencia y proporcionar apoyo de ataque con una impresionante gama de armas, como la bomba guiada por láser GBU-12 Paveway II, hasta cuatro misiles Hellfire aire-tierra, el Sidewinder AIM-9, entre otros. Los portavoces militares se han negado a decir cuántos drones estarán estacionados en la base.

Algunos se preguntan sobre la eficacia de los drones en el continente africano. Por ejemplo, E.J. Hogendoorn, subdirector del programa para África del International Crisis Group en Washington, dijo que “el despliegue de vehículos aéreos no tripulados armados no hará ninguna diferencia estratégica y podría incluso aumentar la hostilidad local contra Estados Unidos y el gobierno central en la remota ciudad de Niamey”.

(Fuente: Diario Octubre)

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