Miembros de más de 100 colectivos viajarán a Sicilia para denunciar la vulneración de los derechos humanos en las fronteras europeas

Más de 100 organizaciones sociales del Estado Español volverán este año a conducir la ‘Caravana Abriendo Fronteras’, una iniciativa que se estrenó hace tres años para denunciar la vulneración de los derechos humanos en las fronteras de Europa.

Este año la Caravana iniciará su nueva ruta el día 13 de julio en Salt, un municipio de Girona de casi treinta mil habitantes, de los que el 37% no dispone de nacionalidad española. Los autobuses, procedentes de diferentes territorios del Estado, partirán hacia territorio francés desde este municipio que, como explica Mónica Hidalgo, una de las portavoces de la iniciativa, tiene un fuerte valor simbólico, pues “una de cada tres personas carece de derecho para votar y enfrentar las políticas xenófobas de otras opciones políticas sobrerrepresentadas por esta anomalía democrática

A partir de ahí la ruta se orienta hacia la frontera franco-italiana, entre Ventimiglia y Briançon, donde se han sucedido algunos de los hechos que desvelan “lo peor de las actuaciones represivas contra las personas migrantes y refugiadas: muertes sin investigar, enjuiciamiento de las personas solidarias que les ayudan y controles de tránsito dirigidos por grupos de extrema derecha”, según enumera Darío Unai, otro de los portavoces de la iniciativa.

La situación en esta zona se ha ido complicando cada vez más tras el cierre de fronteras en el este de Europa, donde las políticas xenófobas, en países como Hungría y Serbia, implican una salvaje violación de los derechos humanos. Las personas migrantes y refugiadas se han visto obligadas a recurrir a la ruta que une Libia con Italia para desde ahí intentar llegar a otros países como Francia. Entre agosto de 2017 y abril de 2018 al menos 12 personas perdieron la vida al intentar cruzar la frontera franco-italiana en tren o a través de un peligroso camino montañoso conocido como el ‘pasaje de la muerte’.

Un ferry trasladará a la Caravana hasta Sicilia, el principal punto de entrada de las casi catorce mil personas migrantes que han llegado a Italia por vía marítima en lo que va de año. “Italia está jugando en estos momentos un papel clave en el diseño de acuerdos de externalización de fronteras con países como Libia, que violan sistemáticamente los derechos humanos. De hecho, Italia es el primer receptor de ayudas de Bruselas al respecto. Por eso hemos elegido poner el foco en Italia, y más ahora con la formación del nuevo gobierno que se ha convertido en referente de las políticas criminales y xenófobas en el seno de la UE”, asegura la activista Francesca Ricciardi, que también participa en la Caravana.

En el municipio de Mineo, la Caravana se detendrá en el mayor centro de internamiento de solicitantes de asilo de la UE, donde se han llegado a hacinar hasta 4.000 personas, con tiempos de espera de hasta dos años. Los y las activistas también visitarán los puertos donde han llegado centenares de miles de personas en los últimos años y donde operan los barcos de rescate y las ONGs que están siendo hostigadas y criminalizadas.

La iniciativa también pone el acento en la militarización de las fronteras y en la presencia de la sede central de Frontex en la zona. Además, denunciará en Catania la presencia de bases militares norteamericanas que usan la isla como portaviones para intervenir militarmente en Oriente Medio y en África.

“Entre las cuestiones que queremos visibilizar y denunciar -continua Francisca Ricciardi, también portavoz de la Caravana- está el negocio de la trata de mujeres nigerianas con fines de explotación sexual”, que en Italia se estima en 338 millones de euros al año. También denunciarán la explotación laboral en el campo, especialmente de las mujeres, que además se enfrentan a abusos sexuales. “La Caravana –prosigue la portavoz- defiende el derecho de todas las mujeres a migrar y lo hace con un enfoque feminista, pues las mujeres son sujetos políticos y los desplazamientos en muchas ocasiones son una estrategia de resistencia ante la pobreza, la exclusión social o la violencia que padecen en sus países de origen. Además, Caravana pone el foco en las causas por las que tantas personas se ven obligadas a exiliarse: la explotación, expolio de recursos, violencia, guerras, la expulsión de sus territorios o incluso el cambio climático, consecuencias todas de un sistema económico patriarcal, racista y neocolonial”.

Para este viaje, la Caravana lleva meses trabajando con numerosos activistas y colectivos que promueven la solidaridad con las personas migrantes y refugiadas. Estas organizaciones denuncian el actual clima de violencia y rechazo hacia estas. El pasado 16 de junio fue asesinado a tiros Soumalia Sacko, un sindicalista de tan solo 29 años y de origen maliense. Otras dos personas, que le acompañaban en la recogida de placas de metal para reconstruir sus barracas, resultaron heridas. Este brutal asesinato se ha producido cuando más arrecian las declaraciones racistas y xenófobas de representantes políticos de la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, los dos partidos que conforman gobierno en Italia.

Frente a esto, la Caravana pretende también estrechar lazos de solidaridad y articular redes con iniciativas de acogida tan extraordinarias como la del Ayuntamiento de Riace, un municipio de Calabria donde conviven hasta 22 nacionalidades, a pesar de que apenas cuenta con 1.800 habitantes.

(Fuente: Nueva Tribuna)

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