Grecia: La UE da por finalizado el período de rescates pero mantiene la intervención. Alemania gana 2.900 millones con su crisis

El largo período de rescates financieros a Grecia concluyó ayer oficialmente al salir a la palestra los más recientes informes de los acreedores sobre este asunto. Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) han cerrado este viernes la cuarta y última revisión del rescate de Grecia, que implica medidas para aliviar la deuda pública, un nuevo desembolso de 15.000 millones de euros y pone fin a ocho años de programas de asistencia a la economía helena.

Los acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) acordaron reestructurar la elevada deuda helena. Ello significa la salida griega de casi una década de rescates, aunque sus ojos continuarán puestos sobre Atenas para vigilar el cumplimiento de sus compromisos.

El comisario europeo de Asuntos Financieros, Pierre Moscovici, significó este viernes que para Grecia, ocho años de esfuerzos y sacrificios terminan y un nuevo capítulo se abre. Para la zona euro, la conclusión del programa pone un punto final simbólico a una crisis existencial para la moneda única, insistió Moscovici.

“Este ha sido un Eurogrupo para recordar”, ha dicho el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, en la rueda de prensa posterior a la reunión. “No es un momento banal, es un momento excepcional, es un momento histórico. La crisis griega se acaba esta noche en Luxemburgo”, ha celebrado Pierre Moscovici.

No obstante, Centeno ha añadido que “El final del rescate conlleva nuevas responsabilidades, que son completar las reformas y continuar adoptando más reformas con el objetivo de incrementar su potencial de crecimiento. Es clave para mantener la confianza de los inversores”.

Durante una reunión del Eurogrupo en Luxemburgo y unas seis horas de discusiones sobre Grecia, los 19 ministros de finanzas de la zona euro lograron ponerse de acuerdo. Tal arregló apunta a cómo aliviar la deuda griega (cerca del 180 por ciento del Producto Interno Bruto-PIB), de cara a su regreso a los mercados a partir del 20 de agosto. Los europeos querían mostrar para entonces la sostenibilidad de la economía helena tras años de duras reformas, durante los cuales Grecia respondió a las demandas de sus acreedores.

En 2010, Grecia, que estuvo a punto de salir del euro cinco años después, no pudo seguir financiándose en los mercados internacionales y tuvo que recurrir a la financiación de sus socios europeos. Este plan corrió de manos del Fondo Monetario Internacional (FMI), a cambio de un duro plan de austeridad.

Grecia saldrá oficialmente del rescate el próximo 20 de agosto, después de recibir casi 300.000 millones de euros desde 2010, año en que se firmó el primer rescate heleno. Sólo en el tercer programa se habrán inyectado a la economía griega un total de 61.900 millones de euros cuando se complete el último pago.

De los 15.000 millones de euros del último tramo del rescate, Grecia reservará 5.500 para el pago de servicios de deuda y utilizará los 9.500 restantes para construir una reserva de efectivo, que ascenderá en total a 24.100 millones de euros y servirá para cubrir necesidades financieras durante un periodo de 22 meses.

Así mismo, el Gobierno de Alexis Tsipras se ha comprometido a mantener un superávit primario (sin tener en cuenta el pago de los intereses de la deuda) del 3,5% del PIB hasta 2022 y de un 2,2% desde ese año hasta 2060.

A pesar de un crecimiento del 1,4 por ciento del PIB en 2017 y un 1,9 por ciento estimado para este año, Grecia mantiene el nivel de deuda más elevado de la Eurozona y de desempleo (20,8 por ciento, en febrero).

Atenas empezará a reembolsar una gran parte de su deuda a partir de 2032, tras obtener un período de gracia de 10 años por parte de sus acreedores que, desde 2010, desembolsaron más de 273 mil millones de euros. Ello ocurre mientras este país mediterráneo saneaba sus finanzas públicas y reformaba su mercado de trabajo, sus pensiones y otros temas de sensibilidad nacional.

El ministro heleno de finanzas, Euclides Tsakalotos, dijo estar feliz por el acuerdo, y por una deuda que ahora es viable. Aunque precisó que su gobierno liderado por Alexis Tsipras nunca olvidará lo que el pueblo griego tuvo que pasar durante esos ocho años de rescates y reformas.

(Fuente: Prensa Latina)

Alemania ha ganado 2.900 millones de euros con la crisis griega. Tras ocho años de rescates, las mejoras macroeconómicas no se sienten en la calle

Los presupuestos de Alemania han ganado cerca de 2.900 millones de euros como consecuencia indirecta de la crisis griega. Estas ganancias son en parte un resultado del programa de compra de títulos de deuda griega por parte del Banco Central Europeo (BCE), según se desprende de la respuesta del Gobierno a una pregunta formulada por el grupo parlamentario de Los Verdes, partidarios de una quita de la deuda griega.

Parte de los intereses le corresponden al Bundesbank (banco central de Alemania), que a su vez transfiere sus beneficios a los presupuestos alemanes. Hasta 2017, el Bundesbank tuvo ganancias por intereses de 3.400 millones de euros, de los que fueron transferidos al MEDE y a Grecia 527 millones en 2013 y 387 millones en 2014, con lo que queda un beneficio de 2.500 millones de euros. A ello se agregan 400 millones de intereses percibidos por un crédito del Banco para la Reconstrucción (KfW).

“En contra de las leyendas que circulan, Alemania ha sacado considerable beneficio de la crisis griega. No es de recibo que el Gobierno consolide los presupuestos alemanes con beneficios de la crisis griega”, dijo este jueves el portavoz de Finanzas del grupo parlamentario verde, Sven-Christian Kindler.

Berlín se ha beneficiado pero no los griegos. Pese a que la economía crece, y así lo celebran el Gobierno de Alexis Tsipras y los acreedores, en la calle el desempleo (que se mantiene en un 20%, 55% en el caso de los jóvenes) y la precariedad siguen siendo la norma. Mientras la Comisión Europea, Alemania y Francia alaban a un Ejecutivo de Syriza respaldado por los datos macro, entre 2008 y 2015 cerraron en Grecia más de 244.000 negocios. La tendencia se ha mantenido en los años siguientes.

Muchos de los griegos que tienen un trabajo deben conformarse con el salario mínimo, de 586 euros mensuales tras los recortes. A ello se suma el auge del empleo a tiempo parcial: Grecia es el país de la UE con más empleo a tiempo parcial involuntario (70,2%), seguido de Chipre (67,4%), Italia (62,5%) y España (61,1%).

Así, ocho años después de la firma del primer rescate, ocho años de crisis en los que el país perdió el 27,5% de su PIB, Grecia registra por primera vez índices macroeconómicos positivos: un crecimiento real del 1,4% gracias al repunte de las exportaciones y un superávit primario (excluye el pago de intereses de la deuda) del 4,2%, una cifra récord que superó con creces los objetivos marcados con los acreedores (1,75%). Esto no significa que la austeridad haya terminado. Con una deuda del 180%, se prevén más recortes de pensiones y aumentos de impuestos para 2019 y 2020.

El coste social de los tres rescates es inmenso: el paro se disparó desde el 12,7% en 2010 hasta el 27,5% en 2013. Pese a la recuperación del empleo que ha logrado Tsipras, los datos demuestran que la mayoría es precario: las contrataciones a tiempo completo disminuyeron desde el 79% del total en 2009 al 44% en 2017, mientras que los contratos “flexibles” aumentaron desde el 21% al 56%. Los pensionistas, convertidos en el principal sustento de muchas familias con todos sus miembros en paro, están entre los grandes perdedores: el 74% vive con menos de 1.000 euros al mes.

Desempleo y desinversión masiva, una enorme cartera de créditos impagados, ahorro negativo, emigración… Ante la gravísima situación que afronta la sociedad griega, la mayoría de analistas y expertos apunta a un aumento de la inversión como única vía para cerrar el ciclo. Para ello, según Vassilis Korkides, presidente de la asociación de pymes del comercio (ESEE), una de las herramientas fundamentales que debe aplicar el Gobierno es reducir la presión fiscal de las empresas y mejorar el acceso de las pymes al crédito, explica a la agencia EFE.

Akis Skertsos, director general de SEV, la confederación de la industria griega, comparte su diagnóstico: destaca la necesidad de elevar las inversiones anuales a alrededor del 20% del PIB, 45.000 millones de euros, el doble de la cifra registrada en 2017. la recuperación llegue a la calle.

(Fuente: El Confidencial)

La política de gestión de la crisis de la UE salva a los bancos, no a la población en general

Desde marzo de 2010, la UE y el FMI han aplicado 23 tramos que suman €206,9 mil millones del llamado “rescate griego”. Sin embargo, no han presentado casi ninguna documentación sobre el uso exacto de esas enormes cantidades de fondos públicos. Por lo tanto, ATTAC Austria ha hecho una investigación sobre el tema: Por lo menos 77% de los fondos del rescate puede, de forma directa o indirecta, atribuirse al sector financiero.

Los resultados en detalle:

€58.2 mil millones (28.13%) fueron utilizados para recapitalizar los bancos griegos – en vez de reestructurar el sector, que es demasiado grande y moribundo, de una manera sostenible y dejar que los propietarios de los bancos paguen sus pérdidas.

€101.331 mil millones (48.98%) fueron a los acreedores del Estado griego. €55.44 mil millones de estos fueron utilizados para pagar los bonos del Estado con vencimiento – en lugar de dejar que los acreedores asuman el riesgo para lo que habían recibido pagos de intereses anteriormente. Otros €34.6 mil millones sirvieron como incentivo para que los acreedores aceptaran el recorte de la deuda en marzo de 2012. €11.3 mil millones fueron utilizados en una recompra de deuda en diciembre de 2012, cuando el Estado griego volvió a comprar de sus acreedores bonos casi sin valor.

€43.7 mil millones (22.46%) fueron en el presupuesto nacional o no puede atribuirse definitivamente.

€0.9 mil millones (0.43%) fueron utilizados como contribución de Grecia al nuevo fondo de rescate, el ESM.

“El objetivo de las elites políticas no es el rescate de la población griega, pero el rescate del sector financiero”, concluye Lisa Mittendrein de ATTAC. “Ellos usaron cientos de miles millones de dinero público para rescatar a los bancos y otros actores financieros –y sobre todo a sus propietarios– de la crisis financiera que ellos han causado”.

Las élites políticas distorsionan la visión del público de los “paquetes de rescate”

Estos resultados refutan la posición públicamente adoptada por los políticos europeos que es la población griega que se beneficia de los llamados “paquetes de rescate”. Son más bien ellos que pagan por el rescate de los bancos y de los acreedores sufriendo una austeridad brutal y sus consecuencias sociales catastróficas.

Multimillonarios y fondos de inversión libre se benefician

Entre los rescatados se encuentra el clan multimillonario de Latsis, una de las familias más ricas de Grecia y propietaria de una gran parte de “Eurobank Ergasias” que fue rescatado por el estado. Los especuladores se beneficiaron también: durante la recompra de deuda en diciembre de 2012, el fondo de inversión libre Third Point se embolsó €500 millones con la ayuda de los fondos públicos europeos. “Cuando Barroso, el Presidente de la Comisión Europea, calificó el llamado rescate griego de acto de solidaridad, hay que preguntar: ¿solidaridad para quién?”, comenta Mittendrein.

Otros 34.6 millones de € en pagos de intereses

Un máximo de €43.6 mil millones (22.46%) de los llamados “paquetes de rescate” entraron en el presupuesto nacional griego. Sin embargo, esta cantidad tiene que ser vista junto con otros gastos del Estado durante el mismo período que no benefician a la población en general. €34.6 mil millones más fueron una vez más pagados a los acreedores como pago de intereses de la deuda pública en circulación (segundo trimestre de 2010 al cuarto trimestre de 2012 (4)). Por otra parte, el Estado griego puso otros €10.2 mil millones en gastos militares (2010 y 2011). Según los expertos, los gobiernos de Berlín y París presionaron a Grecia no recortar el gasto militar porque eso afectaría las empresas de armas alemanes y franceses.

No es el primer rescate de banco

“El llamado rescate griego resulta ser otro rescate para los bancos y las personas ricas”, dice Mittendrein. Los bancos europeos ya han recibido €670 mil millones de apoyo directo del Estado (las garantías no son incluidas) desde 2008. No obstante, el sector financiero en Grecia y en toda Europa sigue siendo inestable. Esto se demuestra una vez más por el reciente desembolso de dos tramos más dedicados a la recapitalización de bancos que cuenta €23.2 mil millones desde diciembre de 2012.

Las élites políticas no aplican las regla necesarias…

El recorte de deuda del Estado griego afectó tanto a los bancos locales que el Estado fue obligado a endeudarse de nuevo para rescatarlos con un €1 mil millón. “En los cinco años que han pasado desde la crisis financiera, los políticos europeos no han alcanzado de regular los mercados financieros y adoptar un régimen de insolvencia para los bancos. Por lo tanto los contribuyentes aún se ven obligados a ayudar en caso de pérdidas, mientras que los propietarios de los bancos se las arreglan cada vez sin un rasguño. Los gobiernos tienen que dejar de dar este tipo de oportunidad de chantaje al sector financiero”, critica Mittendrein.

… y rescatan al corrupto sector bancario griego

Lo que es aún peor es que miles de millones del dinero del rescate van a los bancos griegos, aunque algunos de ellos sólo cumplen con las condiciones oficiales recurriendo a métodos dudosos. En 2012 un informe de Reuters reveló las prácticas escandalosas de los bancos que usaban empresas offshore para dar préstamos sin garantía los unos a los otros. Lo hicieron para parecer que todavía eran capaces de atraer capital privado y así cumplir con las condiciones para la recapitalización del Estado. “Mientras las elites políticas europeas y griegas demandaban la sangre y las lágrimas de los griegos ordinarios, hacían la vista gorda a los acuerdos secretos entre los oligarcas financieros, que son de hecho los principales beneficiarios de los rescates dados a Grecia “, confirma el economista Marica Frangakis, un miembro del Instituto Nicos Poulantzas con sede en Atenas, y miembro fundador de ATTAC Hellas.

Manejo poco transparente de los fondos públicos

“Nuestros resultados revelan que el principal objetivo de la política de gestión de crisis de nuestros gobiernos desde el año 2008 ha sido salvar las fortunas de los más ricos. Las élites políticas aceptan este desempleo, pobreza y miseria enormes para que se salve un sector financiero sin remedio. El gobierno austriaco ha participado en estas acciones inhumanas durante años”, añade Mittendrein. Además, es alarmante que los responsables de la Troika y del EFSF estén apenas documentando su manejo de los fondos públicos. “Es un escándalo que la Comisión Europea publique cientos de páginas de informe sin especificar adónde exactamente se ha ido el dinero”, explica Mittendrein. “Hacemos un llamamiento a los responsables de imponer una verdadera transparencia y demostrar quien está realmente beneficiando de los pagos”.

El cambio radical de la política está atrasado

Un cambio radical de rumbo está atrasado en las políticas europeas de gestión de crisis. “Nuestros gobiernos rescatan a los bancos europeos y los ricos con miles de millones de fondos públicos mientras hacen creer a sus votantes que el dinero se transfiere a la población griega. Esto tiene que parar”, demandan Mittendrein y Frangakis. Los bancos “demasiado grandes para fallar” tienen que ser divididos y volver a servir el bienestar público en lugar de las ganancias privadas. Los acreedores y los ricos tienen que pagar su parte de los costos de la crisis, mientras que el sector financiero debe ser regulado severamente. “Después de tres años de devastación causada por la austeridad impuesta, Grecia necesita medidas de rescate reales que llegan a la población en general”, concluye Lisa Mittendrein.

Más detalles extraños

Por otra parte, la investigación realizada por ATTAC sacó a la luz varios detalles extraños del llamado “rescate griego”:

En varias ocasiones, la UE y el FMI no cumplieron con sus anuncios y retuvieron por semanas o incluso meses tramos prometidos para presionar a la democracia griega: en el otoño de 2011 para evitar un referéndum sobre la política de austeridad, en mayo / junio de 2012 para aumentar las posibilidades de que los partidos que favorecían a la troika ganaran las elecciones nacionales. Al retener los fondos prometidos, la Troika obliga al gobierno griego emitir bonos a corto plazo para evitar la quiebra inminente. Ya que estos “bonos del Tesoro”, con vencimiento dentro de unas semanas o meses, tienen una tasa de interés más alta, este de hecho aumenta la deuda pública griega. Esto sirve como evidencia más de que la reducción de la deuda no es el interés principal de la Troika, sino más bien un pretexto para impulsar la destrucción del estado del bienestar y los derechos laborales.

Un tramo de €1 mil millón desembolsado en junio de 2012 fue utilizado principalmente para financiar la contribución obligatoria del EFSF por Grecia. Por lo tanto, el EFSF financió su propio sucesor – no directamente, sino mediante el aumento de la deuda pública griega.

Klaus Regling, el director general de EFSF y del ESM, ha intercambiado entre la política y el sector financiero en numerosas ocasiones durante su carrera. Antes de juntarse con el EFSF, trabajó por el gobierno alemán, el fondo de inversión libre Moore Capital Strategy Group, la Dirección General de la Comisión Europea de Asuntos Económicos y Financieros y el fondo de inversión libre Winton Futures Fund Ltd. Regling, por tanto, es un ejemplo simbólico de la interrelación entre los mercados financieros y la política lo que explica en parte por qué la política de gestión de crisis de la UE se dirige principalmente hacia el rescate del sector financiero

Según sus cuentas anuales, los gastos de personal del EFSF ascendieron a los €3.1 millones en 2011. Según informes de la prensa, 12 personas trabajaban para el EFSF este año, y por tanto un promedio de €258,000 fueron gastados por persona. El director general, Klaus Regling, supuestamente gana €324,000 y una paga extra por año. Personas que ganan estas cantidades de dinero son los que supervisan la reducción del salario mínimo de Grecia a los €580 al mes (€ 510 para los jóvenes).

(Fuente: web de attac)

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