Nerva (Huelva): La Junta mantendrá abierto el vertedero

El vertedero de residuos tóxicos y peligrosos de Nerva (Huelva) no se cierra porque “la seguridad está garantizada”. Así lo ha defendido este martes el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en el Parlamento andaluz. José Fiscal ha sostenido que la ampliación, contemplada en la Autorización Ambiental de 2008, hace posible que “durante unos años el vertedero pueda seguir siendo operativo”.

Fiscal se ha apoyado en un informe técnico de la Junta que indica que, manteniendo las pendientes previstas y llevando a cabo el recrecido por debajo de las cotas máximas del proyecto original, se puede garantizar dicha seguridad. El Gobierno andaluz no atiende pues a la proposición no de ley que presentó Izquierda Unida el pasado mes de marzo, incidiendo en que el vertedero está “lleno y sobrepasado”.

El informe señala que el vertedero es capaz de albergar casi 10 millones de toneladas de residuos y que le quedan más de 10 años de vida útil, debido a los recrecidos (ver imagen inferior).

Aunque los técnicos concluyen que las instalaciones “no han alcanzado la capacidad autorizada inicialmente”, sí reconocen que hay algunas zonas del vertedero en las que las montañas de residuos han superado los límites autorizados.

El informe, no obstante, siembra dudas sobre la seguridad de la zona de residuos tóxicos, ya que el proyecto actual de Befesa “plantea menos seguridad que la aprobada en la AAI (Autorización Ambiental Integrada) y que la situación actual”. En definitiva, hay una serie de irregularidades en la ampliación de la capacidad del vertedero que, según la Dirección de Prevención y Calidad Ambiental de la Junta, pueden suponer una “infracción administrativa” que debe investigarse.

Sara del Río, experta en residuos de Greenpeace, denuncia que con dicho informe queda claro que Befesa “ha incumplido la Autorización Ambiental anterior. Las condiciones de este nuevo proyecto suponen un riesgo mayor y, si se miran los factores de riesgo, los coeficientes de estabilidad están muy al límite o incluso por debajo de los que recomienda el desarrollo técnico del real decreto 1481/2001 relativo a las instalaciones de vertido de residuos”.

Círculo de Enemigos del Vertedero

La noticia no ha sentado bien entre el grupo de vecinos de Nerva -que se hacen llamar “Círculo de Enemigos del Vertedero”- que llevaban más de un mes recogiendo firmas para que el basurero se cerrara a finales de este mismo abril, fecha en la que el permiso ambiental expiraba. Sus más de 2.000 firmas recabadas (de manera digital y presencial) han quedado en papel mojado, después de que la Junta haya ampliado de manera indefinida (“durante unos años”) la vida del vertedero.

Si su apertura no estuvo exenta de polémica, su vida tampoco lo ha estado. A las manifestaciones, las barricadas y hasta el enfrentamiento con los antidisturbios de la opoos grupos de oposición popular, se han sucedido las promesas incumplidas.

Noelia, una de las nervenses contrarias al vertedero, asegura que “la gente está cansada. Batimos récord de manifestaciones en su momento, pero no conseguimos nada. Se suponía que el vertedero iba a dar trabajo, pero yo personalmente sólo conozco a tres personas que trabajan allí. Son ellos (los dueños de las instalaciones) los que se embolsan todo el dinero”. Juan Romero, portavoz de Ecologistas en Acción en Huelva y de la plataforma ciudadana contra el vertedero, cree que no se ha creado empleo, ni industria y que además les han llegado muchos más residuos de los que se autorizaron en un principio. “Se prometió trabajo e industria y, al final, lo que nos ha quedado es tierra quemada. Nos llegan residuos de toda Europa y nuevas sustancias, como la uralita. Con el recrecido se le da al vertedero una vida útil de 25 años más, lo que va a suponer para Nerva una herencia de 20 millones de toneladas de residuos tóxicos”, calcula Romero.

En Greenpeace también son tajantes: el basurero debería estar ya cerrado. “El vertedero de Nerva se ha gestionado mal, hay un reguero de irregularidades que así lo constatan y la Junta lo habría tenido que cerrar. Es un despropósito que una empresa (Befesa) siga haciendo caja a costa de la población y el medio ambiente de la zona”, subraya Sara del Río.

Nerva 2

Tráfico ilegal investigado por Greenpeace

La propia organización ecologista llevó a cabo una investigación en 2011 en la que demostró que el tráfico de residuos que llegaba a Nerva desde Italia era ilegal. Aquella investigación terminó con seis detenidos.

Del Río es muy crítica. Cree que, en un lugar en el que hay montañas de residuos desbordándose e incendios, “hay irregularidades continuamente y las investigaciones de la Junta son absolutamente superficiales. Con el traslado de los residuos italianos, las investigaciones se llevaron a cabo para salir del paso y para acallar el caso que había salido a la luz pública”.

La plataforma de ciudadanos denuncia que durante los 18 años que ha estado funcionando el vertedero, ha tenido una gestión “nefasta”, en la que no han faltado los derrames de residuos tóxicos, los vertidos al cauce del Río Tinto, los incendios o la emisión de nubes tóxicas o fétidas.

De una situación, que se les antoja injusta y eterna, culpan no sólo a Befesa y a la Junta, sino a su propio Ayuntamiento. Una jueza permitió hace más de un año que Befesa siguiera gestionando las instalaciones hasta 2033 por “silencio administrativo” del Ayuntamiento, que nunca llegó a oponerse a la Autorización Ambiental Integrada de la Junta de Andalucía de 2008. Aunque el alcalde, Domingo Domínguez, recurrió la sentencia, los ciudadanos contrarios al vertedero no terminan de creerse dicha oposición. La jueza, Carmen Lloret, señaló que, según los datos oficiales de 2013, los depósitos “no estaban colmatados”. Según dichas cifras, el vertedero se encontraba hace tres años al 66% de su capacidad.

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