Túnez: Informaciones periodísticas acerca de un intento de golpe de Estado frustrado patrocinado por los Emiratos Árabes Unidos

Varios cientos de tunecinos y tunecinas salieron el miércoles a protestar a las calles la capital en contra del supuesto golpe de Estado fallido que, según revelaciones efectuadas por Monde Afrique, habría sido planificado y apoyado por Emiratos Árabes Unidos. Los manifestantes expresaron su rechazo a la injerencia extranjera en los asuntos de Túnez, y exigieron a las autoridades la expulsión del embajador emiratí del país.

El sitio web en francés Monde Afrique, especializado en la actualidad política y social de África, reveló en un artículo unos supuestos preparativos llevados a cabo por el ex ministro del Interior tunecino Lutfi Brahim, con apoyo y en coordinación con EAU, para dar un golpe de Estado en Túnez.

El artículo, firmado por el editor en jefe del sitio web, el periodista francés Nicolas Beau, decía que Brahim “había errado en apostar, junto a sus nuevos amigos emiratíes, en que se convertiría en el ‘primer jugador’ de Túnez gracias a su apoyo.” Beau consideraba en su artículo que es “absurdo” creer que la destitución de Brahim se produjo por su ineficacia al gestionar la crisis desencadenada tras la muerte de decenas inmigrantes en las costas de la isla tunecina de Qarqanah, que fue el motivo esgrimido de forma oficial para su cese.

Citando fuentes diplomáticas occidentales, Beau aseguraba en su columna que se habría celebrado una reunión secreta en la isla de Yerba, al sur de Túnez, en la que Brahim se habría encontrado con el director de los servicios emiratíes de inteligencia, tras regresar de una conferencia internacional sobre la crisis libia celebrada en París el 29 de mayo pasado.

De acuerdo con Beau, en esta reunión secreta entre el ya ex-ministro del Interior de Túnez y la inteligencia emiratí se habría planificado cómo “establecer una hoja de ruta para allanar el camino para la destitución del (primer ministro) Yussuf Shahed (foto adjunta) y el nombramiento de Kamel Morjane, ministro de Defensa del ex presidente Ben Alí, como jefe del gobierno.”

Nicolas Beau añadía que “se había preparado un golpe de Estado aduciendo motivos médicos y de salud, parecido al utilizado para derrocar al presidente de la República, Habib Bourguiba, en el golpe de Estado de 1987”. Así mismo,  señalaba que “se había producido un acercamiento entre Lutfi Brahim y algunos políticos tunecinos de la órbita de Reza Belhadj, uno de los fundadores del partido liberal Nidá Tunis (“Llamamiento por Túnez”), bajo coordinación emiratí. El objetivo sería formar un nuevo marco político y expulsar del poder al movimiento islamista Ennahda reproduciendo el escenario libio en Túnez”.

Exigencias de expulsión del embajador de los “árabes contrarrevolucionarios”

Tras la publicación de este artículo, centenares de ciudadanos tunecinos se congregaron el martes en el centro de la avenida Habib Bourguiba, frente al ministerio del Interior, para denunciar lo que describían como un fallido intento de golpe de Estado en Túnez patrocinado por EAU, al que acusan de “mover hilos para fomentar la contrarrevolución”.

Los manifestantes coreaban lemas como “Túnez, Túnez; libre, libre, los golpistas fueran”, o “Lutfi Brahim, oh cobarde servidor de los árabes”. Otros cánticos acusaban a Brahim de conspirador y traidor al país, y de haber participado en planear un golpe contra la seguridad del país y su revolución.

Los manifestantes exigieron también la salida del embajador emiratí de Túnez, y un castigo para Lutfi Brahim que, según ellos,  se ha convertido en “una amenaza para la seguridad del país y su estabilidad, la trayectoria de su revolución y los beneficios de su democracia”. También describieron a los gobernantes de los EAU como “caciques árabes al servicio de la contrarrevolución”, y llamaron a proteger al país de estas conspiraciones.

Las autoridades, en silencio

Hasta el momento, las autoridades tunecinas no han hecho ningún comentario oficial al respecto a estos rumores. Sin embargo, el encargado de Asuntos Políticos del movimiento Nidá Tunis, Burhan Besayes, ha ridiculizado las teorías expuestas en el artículo de Monde Afrique en un largo texto publicado en su cuenta de Facebook, en el que mostraba sus respetos hacia Brahim diciendo que “su expediente en la lucha contra el terrorismo es suficiente para demostrar su compromiso con el Estado de Derecho de Túnez, al que ha servido y sirve de forma sincera como republicano. Sólo sé que le ha llegado a la edad de jubilarse de los cargos que ostentaba en la seguridad del Estado y goza hoy de todos sus derechos civiles y políticos, por lo que le digo: Sr. Lutfi, si quiere, bienvenido al movimiento Nidá Tunis”.

Por su parte, el primer ministro Yussuf Chahed, que relevó de sus funciones a Lutfi Brahim, ha nombrado al ex ministro de Justicia, Gaazi Al-Jaribi, como nuevo ministro del Interior en funciones.

El cese de Lutfi se produjo cuatro días después de que una embarcación repleta de inmigrantes se hundiera frente a la isla tunecina de Qarqana. 84  de estos migrantes, según los datos ofrecidos hasta el momento por las fuentes oficiales, murieron en el naufragio. Sin embargo, Beau aseguraba en su columna que “los extraños movimientos de Lutfi Brahim le hicieron sospechoso, y ello provocó la rápida acción del primer ministro Yussuf Chahed de destituirlo, previa consulta con el presidente Beji Caid Essebsi, que lo nombró hace 9 meses.”

Brahim realizó una visita a Arabia Saudí el 25 de febrero pasado que fue motivo de polémica en Túnez, por el hecho de haberse reunido con altos funcionarios saudíes y haber regresado a Túnez en un jet privado saudí, según informaron algunos medios.

El ex presidente tunecino Moncef Marzouki ha acusado en muchas ocasiones a los estados del Golfo, entre los que destaca a EAU,  de llevar tiempo buscando desencadenar un golpe de Estado en Túnez debido a su hostilidad hacia las revoluciones de la Primavera Árabe. Marzouki, en un escrito publicado en su página oficial de Facebook, aseguraba que: “Los historiadores escribirán algún día sobre la ira de Dios con esta nación árabe que ha defraudado todas las esperanzas que en ella depositó”.

El ex presidente tunecino enumeró tres de las causas que, desde su punto de vista, han llevado a esta situación: “El colonialismo, la tiranía y los gobernantes de EAU, por lo que no seremos dignos de existir si no superamos las consecuencias de la corrupción, la violencia y la arrogancia que nos invaden y nos impiden seguir nuestro camino hacia una vida digna”.

(Fuente: Monitor de Oriente)

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