El colectivo Orgullo Crítico exige la cancelación del concierto de la cantante israelí Netta durante las fiestas del Orgullo en Madrid

Netta Barzilai, la cantante israelí ganadora de Eurovisión 2018, será la principal y más polémica estrella de las fiestas del Orgullo LGTBI en Madrid. Netta actuará en el Teatro Barceló el próximo 6 de julio para dar el pistolezato de salida a la programación que Tanga Party ha preparado para la semana de festividad. “Si creíais que el año pasado no podríamos superarnos con la que liamos durante el Pride… ¡estabas equivocado! La inconfundible ganadora de Eurovisión 2018 nos hará bailar con su himno Toy”, anunciaba la empresa en sus redes sociales. El anuncio, sin embargo, ha despertado las críticas de determinados sectores del movimiento LGTBI, que no sólo han rechazado la actuación, sino que ademán han pedido que se cancele.

La organización Orgullo Crítico publicó este jueves un comunicado en el que rechaza la participación de la artista, denuncia la invitación de Tanga Party y llama a no asistir al concierto. La semana del Orgullo LGTBI en Madrid, asegura la plataforma, “se apropia” de la lucha del colectivo “para sacar rédito económico y lavar la imagen de empresas e instituciones, convirtiendo una movilización social en un destino turístico de fiesta y consumo”. El objetivo, denuncian, no es más que crear “una imagen progresista, moderna y tolerante” únicamente para lograr “fines electorales, económicos o, como es el caso, ocultar las políticas del Estado de Israel hacie el pueblo palestino”.

En este sentido, la actuación de Netta “sirve de cortina de humo para desviar el foco de atención de la opinión pública, sacando todo aquello que cuestione las políticas genocidas del Estado de Israel del debate social”. La plataforma recuerda que tan sólo dos días después de la victoria de la representante israelí en el festival, “el Estado de Israel asesinó a 62 manifestantes del pueblo palestino e hirió a más de dos mil”. Sin embargo, critica, la atención internacional “se centró en la participación de Israel en el festival con una canción que denuncia el bullying y en el triunfo de su representante”.

Por estos motivos, Netta es “un producto mediático creado por el Estado de Israel que sirve para difundir una imagen progresista y gayfriendly que no se corresponde con la realidad del país”. De hecho, denuncia Orgullo Crítico, dicha promoción se produce mientras “se deja de lado a las víctimas, enmarcadas en la represión” y mientras las personas “disidentes de sexo, género o cuerpo en el territorio palestino” siguen sufriendo un acoso que se incrementa “si se niegan a colaborar con el Ejército israelí”.

Las políticas israelís, agregan los autores del comunicado, “están plagadas por el racismo, la islamofobia y el colonialismo”. Para la plataforma, no “existe una diferencia entre estas opresiones sistémicas” de modo que se posiciona “en contra de la limpieza étnica –mal llamada conflicto– que el Estado de Israel lleva siete décadas ejerciendo sobre Palestina” y apuesta por “la interseccionalidad de las luchas sociales” y por una liberación transversal.

Finalmente, Orgullo Crítico llama a no asistir al concierto, “un evento propagandístico que pretende tapar los crímenes que atentan contra el pueblo palestino” y exige a la organización y a las instituciones públicas “cancelar la actuación y evitar ser cómplices de la instrumentalización” de la lucha LGTBI. Otras organizaciones, como Orgullo Vallekano, se han expresado en los mismos términos. “Nos oponemos tajantemente a esta clara acción de pinkwashing “, es decir, “lavado de imagen de un país genocida usando una teórica aceptación de los derechos LGTBIQ+”. La plataforma responsabiliza de ello tanto a Madrid Orgullo (MADO) como a “algunas erróneas políticas del Ayuntamiento de Madrid que soportan y animan este tipo de eventos”. En la semana del Orgullo, rematan, “no puede tener cabida ninguna actuación que anime o contribuya a enmascarar políticas racistas”.

(Fuente: InfoLibre)

El Pinkwashing israelí llega a Madrid: el orgullo crítico responde

El hecho de que la cantante israelí Netta Barzilai ganara el festival de Eurovisión el pasado mes de mayo desató una gran polémica. Activistas LGTBI y en defensa del pueblo palestino criticaron esto como un mecanismo cínico de “lavado de cara” a Israel. Una clara estrategia de colonialismo cultural y pinkwashing la cual a través de la imagen del compromiso con los derechos humanos, derechos LGTB o derechos de las mujeres trata de ocultar políticas criminales como las que ejerce Israel sobre el pueblo palestino con masacres sistemáticas. La misma semana que Netta ganó el famoso festival, Israel reprimía brutalmente en la Franja de Gaza en una ofensiva que se cobró la vida de decenas palestinos.

A pesar de la polémica tras Eurovisión, el Pinkwashing israelí continúa su gira mundial. Madrid será escenario de este gran teatro con la participación de Netta Barzilai como estrella del Pride madrileño. Pero esto está siendo muy cuestionado por los sectores más criticos del movimiento LGTBI, activistas por los derechos humanos y en defensa del pueblo palestino.

Desde hace varios años se viene desarrollando en Madrid un movimiento que centra su crítica en la comercialización del orgullo, en la utilización cínica de reivindicaciones y derechos mercantilizándolos y en el fenómeno pinkwashing. En su comunicado de presentación (2017) la plataforma del Orgullo Crítico denunciaba “el proceso por el cual las luchas y reivindicaciones LGTBIQ se han vaciado de contenido y denuncia política, convirtiéndose en un evento en el que un puñado de empresarios se llena los bolsillos, planteando un modelo de orgullo comercial sin ninguna reivindicación”.

El orgullo crítico madrileño expresó toda su fuerza el año pasado cuando Madrid fue proclamada capital del World Pride 2017, hecho que sacó a la luz aún más el cinismo con el que el capitalismo a través de las empresas y las instituciones utiliza derechos para disfrazar las verdaderas políticas xenófobas, racistas y machistas que se desarrollan durante todo el año.

Este año la plataforma del Orgullo Crítico madrileño ha expresado su repudio a la participación de Netta Barzalai en Madrid con un comunicado que critica el lavado de cara a Israel, pero además señala que con la llegada de estas grandes figuras hoy tremendamente mediáticas como Netta se trata de “convertir una movilización social en un destino turístico de fiesta y consumo”.

Gran cantidad de agrupaciones, colectivos y activistas se suman a la lucha contra el pinkwhasing de israelí y al boicot a la participación de Netta Barzilai. Una campaña internacional bajo el nombre de #PinkWatchingIsrael comenzó a tomar fuerza en el último periodo y ahora llega al Estado español ante el anuncio de la participación de Netta en Madrid.

La comercialización del orgullo

Otra de las críticas que se vienen desarrollando dentro del activismo LGTBI es sobre la comercialización del orgullo y su vacio de contenido o despolitización. Frente al World Pride que lo invade todo con macro eventos, enormes campañas institucionales y grandes actuaciones como la de Netta, el espíritu de lucha con el que nació el Día de la Liberación Sexual se fue perdiendo. Esto forma parte de un interés claro por parte del capitalismo y los agentes que en este operan. El Pride se convierte así en una fiesta de consumo, con el único fin de enriquecer a un grupo de empresarios a quienes no les interesa en lo más mínimo nuestros derechos, nuestras identidades, y mucho menos nuestro bienestar.

Esto se ve en el uso por parte de muchas empresas de campañas LGTBI en las fechas del orgullo, aprovechando esta “fiesta” para multiplicar sus beneficios. El año pasado lo vimos con Vodafone, Netflix, o cadenas de comida rápida como Burger King, las cuales se vestían con las banderas del arcoíris. Este año uno de los primeros en “lavar su imagen” a base de derechos LGTBI ha sido H&M que ha lanzado una colección para “celebrar” el orgullo y el amor libre. Esta campaña coincide con la huelga que los trabajadores del centro logístico H&M en Torrejón de Ardoz están llevando a cabo. La empresa sueca refuerza su imagen de inclusividad al mismo tiempo que precariza y ataca brutalmente las condiciones de sus trabajadoras. La marca destaca por las malas condiciones laborales a las que somete a sus trabajadores pero al igual que Israel utiliza la “responsabilidad social” a través de los derechos LGTB para ocultar su ferocidad.

A pesar de todos los intentos de “domesticar” el movimiento por la liberación sexual hay importantes sectores que cuestionan abiertamente las políticas del pinkwashing. El cinismo de las empresas y gobiernos hace cada vez más necesario poner en pie un amplio movimiento LGTBI independiente de las instituciones del Estado, los gobiernos y los partidos patronales que en alianza con los sectores más oprimidos y explotados vuelva a encender la chispa necesaria para conquistar nuestros derechos y reabrir la pelea por la total liberación sexual en la lucha contra la alianza criminal entre el capitalismo y el patriarcado.

(Fuente: La Izquierda Diario/ Autora: Clara Mallo)

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