Cumbre del G7 en Canadá. Trump afirma que Rusia debe volver a este grupo de países porque “tenemos un mundo que gobernar”

El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó ayer que Rusia debería regresar a las reuniones de los países más desarrollados del mundo, integrados en dicho Grupo de los Siete (G7). En declaraciones realizadas en la Casa Blanca antes de partir este viernes a Canadá para participar en la Cumbre del bloque, el mandatario republicano sostuvo que él ha sido “la peor pesadilla de Rusia”, pero consideró que la nación euroasiática debería ser parte de las conversaciones.

“¿Por qué tenemos una reunión sin que Rusia esté? Yo lo recomendaría, y depende de ellos, pero Rusia debería estar en la reunión, debería ser parte de eso”, agregó el gobernante. “Ya sea que te guste o no, y puede que no sea políticamente correcto, pero tenemos un mundo que gobernar, y el G7, que solía ser el G8, expulsó a Rusia. Deberían permitir que Rusia regrese porque deberíamos tenerla en la mesa de negociaciones”, sostuvo.

Otro de los líderes del grupo, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, escribió en Twitter que estaba de acuerdo con Trump en que Rusia debería regresar al G8. “Va en el interés de todos”, señaló.

El G8 existía desde 1998, pero en 2014, cuando en la ciudad rusa de Sochi debía realizarse una cita del grupo, las otras siete naciones (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) decidieron reunirse sin Moscú, en Bruselas.

Tal postura se adoptó como respuesta a la reincorporación de Crimea a Rusia, y los otros miembros condicionaron el regreso del país euroasiático a una nueva separación de esa región, por lo que el Kremlin respondió entonces que no haría nada por reintegrarse.

Moscú apuesta por “otros tipo de formato”

Rusia ha mostrado su cautela ante los llamados del presidente estadounidense, Donald Trump, para un regreso de este país al club de siete naciones más industrializadas (G-7), cuya cumbre se celebra en Canadá. Moscú en estos momentos hace una apuesta por otros formatos, declaró el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, al comentar la exhortación hecha por Trump en la cumbre del G-7. La semana pasada, la presidencia rusa comentó un pronunciamiento similar de un diputado del Bundestag (Cámara baja del parlamento alemán).

En las condiciones de un mundo cambiante, tanto en temas políticos internacionales como económicos, crece vertiginosamente la importancia y actualidad de otros formatos como el Grupo de los 20, en el cual participamos activamente, señaló la presidencia rusa.

Los llamados del mandatario norteamericano, se registran en medio de las visibles disputas con sus colegas de Francia, Reino Unido, Canadá, Alemania, Italia y en menor grado Japón. Nosotros aquí decidimos como se dirigen los destinos del mundo y para ello necesitamos a Rusia en las negociaciones. Resulta inconcebible que el país euroasiático esté ausente en esta reunión, afirmó el jefe de la Casa Blanca, según la prensa local. Aún así, la televisión capitalina comentó que las naciones occidentales cerraron fila en el tema de la supuesta contención de Moscú, contra la que aplicaron medidas unilaterales en los últimos cuatro años.

Sin embargo, durante los últimos días se escucharon reclamos en Alemania, Austria, Italia y algunas naciones escandinavas sobre el carácter contraproducente de las restricciones contra esta nación, y destacaron que trajeron pérdidas millonarias para Europa. En realidad, unos 100 mil millones de euros perdieron los países europeos, a causa de las contramedidas aplicadas por Moscú que incluyó la suspensión de algunas importaciones europeas.

La policía canadiense reprime a grupos que protestan contra Cumbre del G7

La cuadragésimo cuarta Cumbre del Grupo de los Siete (G7) comenzó ayer en la localidad canadiense de La Malbaie, provincia de Quebec, en medio de protestas populares y fuertes contradicciones entre los países asistentes.

Con un fuerte operativo policial, las autoridades canadienses desalojaron a grupos de manifestantes que protestaban contra la realización de la Cumbre del Grupo de los Siete (G7), en la ciudad de Quebec.

Las autoridades canadienses desalojaron a grupos de manifestantes dirigidos por la organización Red de Resistencia Anti-G7, según la cual, la cumbre tiene un carácter “imperialista, colonialista y es contrario a la protección del medio ambiente”.

Dirigentes de la entidad publicaron una declaración en la que señalan que el objetivo de esta cumbre no es resolver la catástrofe climática que se aproxima, sino mantener la hegemonía de las naciones miembros de esa entidad sobre el planeta Tierra que se desmorona.

Los dirigentes de la entidad dijeron a medios de prensa que los objetivos de esta cumbre no es resolver la catástrofe climática que se aproxima, sino “mantener la hegemonía de las naciones integrantes del G7 sobre nuestro planeta que se desmorona”. La agenda puede sonar como progresista, pero la experiencia demuestra que estos bellos discursos no traerán ningún beneficio, añadieron.

Los manifestantes repitieron sus consignas, marcharon por las calles de la ciudad de Quebec y bloquearon el tráfico, por lo que la policía los exhortó a abandonar la marcha lo antes posible o debían enfrentar acciones represivas de respuesta.

Más de una docena de grupos, redes y coaliciones toman parte desde anoche en las demostraciones y sus portavoces prometieron que este viernes sería un día muy activo en Quebec City, donde obligaron a las autoridades a cerrar la sede de la legislatura provincial y decenas de negocios.

Aunque la mayor parte de los presentes se manifestaron de forma pacífica, varias decenas de individuos enmascarados escribieron consignas en las paredes y ventanas de los edificios y quemaron banderas de los países integrantes del G7.

La organización Red de Resistencia Anti-G7, que dirigió las demostraciones de este viernes declaradas ilegales por el gobierno local, aseguró que la agenda del evento internacional tiene un carácter ‘imperialista, colonialista y contraria al medio ambiente’.

Unidades especializadas desalojaron a quienes impedían el paso por un camino que conduce a La Malbaie, unos 140 kilómetros al nordeste de Quebec, sede de esta reunión de dos días. Los participantes en la protesta tuvieron que abandonar el lugar ante la presencia de centenares de miembros de las fuerzas del orden que contaron con el apoyo de helicópteros y vehículos blindados.

Líderes de los manifestantes mostraron su satisfacción a los medios porque a su juicio lograron el objetivo de cerrar las principales oficinas públicas y muchos negocios en la ciudad de Quebec, ante el temor de sus responsables de que tuvieran lugar acciones violentas.

(Fuente: Prensa Latina)

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