El rey Abdalá de Jordania sacrifica a su primer ministro haciendo que dimita para contener la indignación popular por su política económica

jordania

Acorralado por las mayores protestas en un lustro, el rey Abdalá de Jordania ha forzado este lunes la dimisión de su primer ministro Hani al Mulki (foto adjunta). Un proyecto de ley que incrementa los impuestos y la subida de los precios de combustible y electricidad han alimentado cinco días de manifestaciones nocturnas en Amán y otras ciudades del país precipitando la caída del Ejecutivo.

Al Mulki ha presentado su renuncia tras reunirse con el monarca, ha indicado este lunes la prensa local. Miles de jordanos se congregaron durante la noche de este domingo en las inmediaciones de la sede del primer ministro exigiendo la dimisión de su Gabinete.

A las protestas se ha sumado al amanecer el propio príncipe heredero jordano, Husein bin Abdalá. “Deben poder expresar sus opiniones y nuestro deber es protegerlos”, ha exhortado el joven a las fuerzas de seguridad.Abdalá ha encomendado la tarea de formar un nuevo Gobierno al hasta ahora ministro de Educación, Omar Razzaz.

Según la agencia de noticias estatal Petra, el Parlamento ha solicitado permiso al rey para celebrar una sesión extraordinaria en la que podría tumbarse el borrador de ley que incluye un incremento de los impuestos de los trabajadores de al menos un cinco por ciento y de entre un 20 y un 40 por ciento para las empresas.

El proyecto alentó el pasado miércoles una exitosa huelga general convocada por 33 sindicatos y asociaciones profesionales. Desde entonces las protestas diarias se han extendido por un país cohesionado a partir de las lealtades tribales que sorteó los efectos de la primavera árabe y ha presumido de estabilidad.

Miles de almas se han sumado a las manifestaciones celebradas durante las animadas noches del mes sagrado musulmán del Ramadán al grito de “El pueblo quiere la caída del Gobierno” o “El pueblo de Jordania no se arrodillará”.

La policía jordana ha indicado este lunes que al menos 60 personas han sido detenidas por “quebrantar la ley” durante las protestas y 42 miembros de las fuerzas de seguridad han resultado heridos. “Jordania es un país seguro y la situación se halla bajo control”, ha informado el general Husein Hawatmeh en rueda de prensa. En los últimos días las marchas han llegado hasta Irbid (norte), Karak (al sur de Amán), y Al Salt y Zarqa, cercanas a la capital. Los sindicatos habían convocado para este próximo miércoles una nueva jornada de huelga.

La indignación popular, sin embargo, no había logrado hasta ahora doblegar la decisión del ya ex primer ministro -nombrado en mayo de 2016- de someter la reforma tributaria a votación parlamentaria, una de las medidas económicas contempladas en la línea de crédito por valor de 723 millones de dólares firmada por Amán con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace dos años.

El pasado enero, Al Mulki -que ha protagonizado hasta seis remodelaciones gubernamentales- incrementó el impuesto sobre ventas y eliminó los subsidios al pan para tratar de reducir la deuda del país.Jordania, alcanzada por la inestabilidad de sus vecinos Irak y Siria y la pérdida de inversiones de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, se comprometió ante el FMI a rebajar la deuda pública desde el 94% del Producto Interior Bruto (PIB) registrado en 2015 hasta el objetivo del 77 por ciento en 2021.

La reforma tributaria perseguía aumentar hasta un seis por ciento el número de contribuyentes al rebajar el umbral de ingresos exigido para pagar el impuesto sobre la renta hasta los 9.700 euros anuales.Unos datos que han cosechado una contestación popular inaudita desde 2012 cuando las medidas de austeridad impuestas por el FMI, entre ellas la interrupción del subsidio al combustible, provocaron protestas similares.

Alarmado por la oleada de manifestaciones, el rey Abdalá irrumpió en la crisis y advirtió de “la injusticia de que los ciudadanos tuvieran que arrastrar la carga de la reforma financiera” e instó a “iniciar un diálogo nacional amplio y razonable”. El pasado viernes congeló la subida de los precios de los carburantes.

No obstante, la decisión de Abdalá de sacrificar a su primer ministro podría no aplacar la ira popular. El Consejo de Sindicatos jordano ha avanzado que mantendrá la contestación a pesar de los cambios en el Gobierno. “Necesitamos modificar las dinámicas no solo a las personas”, ha advertido su presidente Ali Al Obous.

Con 9,8 millones de habitantes, Jordania -un aliado clave de Estados Unidos en Oriente Próximo- tiene una cifra de desempleo cercana al 18,5 por ciento. Alrededor del 20 por ciento de su población se halla al borde de la pobreza. En el último año, el precio de servicios básicos y alimentos se ha disparado.

(Fuente: El Mundo / Autor: Francisco Carrión)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *