Paso adelante en la militarización de Andalucía: El Estado español establece en Turre (Levante Almeriense) una base de espionaje de comunicaciones

En el punto más elevado de Sierra Cabrera se ubican desde hace unos años unas instalaciones del Ministerio de Defensa español sobre las que los vecinos de la comarca del Levante Almeriense conocen muy poco. Ahora va a ser allí, en Cerro Mezquita, a casi 1.000 metros de altitud, donde el Estado español va a establecer una de sus estaciones de una red de espionaje militar para la captación de emisiones electromagnéticas y de imágenes en las zonas definidas como de interés estratégico para la defensa nacional.

El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó un acuerdo por el que se declaran de utilidad pública los terrenos del Vértice Mezquita. La razón, según el Gobierno, es la “necesidad urgente” para la defensa nacional de los bienes y derechos afectados por la expropiación de los terrenos necesarios para la instalación de la línea eléctrica para suministro. Un paso más en la militarización de Andalucía y del Mediterráneo occidental que seguramente no va a ser el último.

En sus proximidades se encuentra también la base mayor base militar de la Legión española en Viator. Una base considerada de interés estratégico por parte del alto mando de la OTAN que concentra la Brigada Alfonso XIII junto con unidades extranjeras. Desde el año 2017, la Brigada de la Legión de Viator forma parte de la Fuerza de Muy Alta Disponibilidad, de la OTAN lo que significa que desde la base militar de Viator, salen las unidades de intervención en los diferentes conflictos bélicos en los que la OTAN esta presente. También es utilizada para misiones militares conjuntas de los países de la UE.

El municipio almeriense de Turre contará con una estación sensora del Programa Conjunto de Guerra Electrónica Santiago que desarrolla el Ministerio de Defensa, siendo el coste de la misma 5,5 millones de euros. En la información del Ministerio de Defensa español se explica que el Programa SANTIAGO complementa y mejora las capacidades parciales que actualmente disponen los Ejércitos a nivel estratégico. Este sistema forma parte del Sistema de Mando y Control Militar como sensor de alerta y contribuye al ciclo de inteligencia proporcionando inteligencia de señales. El Ejército está desplegando “una red de sensores” con capacidad de “inteligencia de las comunicaciones, electrónica y óptica” convirtiéndose Turre en parte de dicha red.

Sin que sea conocido un país enemigo en el Mediterráneo occidental es de esperar que estos servicios de espionaje se utilidad para espiar las comunicaciones no sólo de otros países sino de movimientos insurgentes o revolucionarios en el interior de las fronteras del Estado español.

El Estado español ya cuenta con una red de espionaje militar compuesta por aviones de vigilancia (Centro de Inteligencia Aérea de Torrejón de Ardoz), satélites de observación (Helios y otros que se lanzarán próximamente) y bases terrestres, aunque el sistema todavía está incompleto.

La importancia que el Gobierno otorga al Programa Santiago quedó claro en 2016. En ese momento, ante las limitaciones impuestas por el Ministerio de Hacienda en cuanto a contrataciones, Defensa logró salvar dos y una de ellas era la correspondiente a este sistema de espionaje o guerra electrónica.

Carlos Ríos para La Otra Andalucía

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *