Antonio Vergara (Marea Blanca Gaditana): “Las esperas sanitarias son inaceptables porque ponen en riesgo la vida del que espera”

DSC_4344

La Marea Blanca Gaditana ha decidido en asamblea organizar una nueva manifestación en defensa de la sanidad pública para el próximo domingo 27 de mayo, que partirá a las 12.00 horas frente al Hospital Puerta del Mar de Cádiz y concluirá en la Plaza de San Juan de Dios. Las consignas de esta movilización pasan por ideas como las eternas listas de espera provocadas por el caos organizativo y los recortes por parte del Gobierno. En lavozdelsur.es hemos querido hablar con Antonio Vergara de Campos, portavoz de la Marea Blanca Gaditana y exjefe de Enfermedades Infecciosas del Clínico de Puerto Real con una trayectoria a sus espaldas de casi cuatro décadas. En esos 37 años de dedicación a la lucha y a la medicina, Vergara contribuyó a la creación de la consulta penitenciaria y la visibilidad del paciente de sida. A día de hoy no piensa abandonar la reivindicación para conseguir las mejoras necesarias en la Sanidad Pública.

El punto de partida claro es que un ciudadano estándar, es decir, un ciudadano sin amigos o familia dentro del sistema, sin apoyo, no tiene garantizada una asistencia sanitaria si sigue los requisitos ordinarios. Eso es gravísimo, porque significa que el sistema sanitario no cumple con su función, que no es otra que garantizar la asistencia del ciudadano que la necesita. Si empezamos diciendo que un ciudadano que tiene problemas sanitarios no tiene garantizada su asistencia siguiendo los pasos establecidos ¿a qué está obligado el ciudadano? Pues a saltarse el circuito ordinario. En primer lugar, si tiene dinero pues lo complementa con un seguro privado. Si una colonoscopia tarda seis meses me la hago en Asisa. Pero, ¿y el que no tiene? Estás creando ya desigualdades. Y en segundo lugar, el que no tiene los recursos para hacer esto se va a Urgencias.

¿Qué provoca todo esto?

La consecuencia directa de esta dinámica es el colapso de las Urgencias, porque este es el único elemento de salvación del ciudadano. Esto nos conduce a que el 80% de las personas que acuden a Urgencias deberían acudir a otros recursos, pero es que tarda seis meses. Eso se llama fracaso del Sistema Sanitario, que no es más que la organización que tiene la Consejería para atender a los ciudadanos. No cumple con su función fundamental. Lo que estamos describiendo es muy grave. ¿Y esto ocurre desde siempre? Pues no, esto ocurre desde hace once años, desde que aparece la crisis y se decide recortar el sector público. Lo deciden en Madrid, pero llega a las comunidades autónomas. Y durante más de diez años, cada año los presupuestos sanitarios eran menores, cada año las plantillas eran menores. El deterioro estaba garantizado.

¿Qué ha ocurrido desde que aparecen las Mareas hace tres años? 

Pues que efectivamente el presupuesto de 2018 es mayor que el de 2017, y desde arriban dicen que cómo podemos decir que cada vez son menores, si el de este año ha crecido con respecto al anterior. Eso es cierto, pero resulta que el presupuesto de 2018 está por debajo del que había en el 2009. Por lo tanto, la mejoría es muy pequeña, no llega ni siquiera a igualar el presupuesto que había en 2009. Esta leve mejoría no es suficiente.

¿Qué puede ser lo más alarmante?

Lo más alarmante es que el concepto de espera sanitaria se ha banalizado. La gente ya no se escandaliza cuando alguien dice que lleva seis meses esperando que le hagan un TAC. Y la espera sanitaria puede poner en riesgo la vida de las personas, porque muchas esperan sin conocer el diagnóstico. Si yo estoy diagnosticado de cataratas, esperar seis meses a la operación no es grave para mi salud, es incómodo, inapropiado, incorrecto… Pero a lo que yo me estoy refiriendo es que, si yo tengo un bulto en el pulmón y espero seis meses, mi salud puede estar en peligro. No puedo estar esperando meses para saber si tengo un infarto de miocardio, porque mi vida está en peligro. Por ello las esperas sanitarias son inaceptables porque ponen en riesgo la vida del que espera.

Y ahora de cara al verano, con el tema de las vacaciones del personal sanitario, habrá nuevas saturaciones y un aumento en las listas de espera, ¿no es así?

Exacto, y por ello habrá de nuevo una pelea por parte de la Marea Blanca, porque nosotros no aceptamos el concepto que se ha hecho clásico de “vacaciones sanitarias”. Nos han hecho creer que en verano, al igual que hay vacaciones en los centros educativos, debe haberlas en los centros sanitarios. Eso es un escándalo nuevo que nosotros hemos denunciado. Porque las enfermedades no tienen vacaciones, y llegan cuando llegan. Lo que hay que hacer es sustituir a los profesionales que se van de vacaciones, para que el sistema mantenga el mismo ritmo en verano que el resto del año. No pueden irse 20.000 profesionales todo el mes de agosto, para ello tienen que venir otros. Esa sería una forma de garantizar la atención. Nos hemos acostumbrado, no nos escandalizamos, pero no es admisible.

Pero el problema en este caso no es la falta de personal, que habría suficiente para esas sustituciones, sino la falta de recursos para contratar a los sustitutos…

El tema de los profesionales es muy importante. En enfermería sí hay personas en paro, pero en medicina no hay médicos en paro. ¿Qué ha ocurrido? Que en los últimos diez años las ofertas laborales han sido muy malas y los profesionales médicos se han ido a otras comunidades o incluso a otros países. Sólo en el Reino Unido hay 7.000 españoles sanitarios. No es que no haya médicos, es que se han ido. Lo que tenemos que exigir es que la oferta laboral sea suficientemente atractiva para que los profesionales que terminan no se vayan a otras provincias. Porque este concepto funciona así incluso por provincias. Igual en Jaén hay una oferta laboral mejor que en Cádiz. Nuestra exigencia es que los profesionales sanitarios se queden en los lugares donde se han formado porque se les oferte un contrato de calidad.

Y en esta manifestación prevista para el próximo 27 de mayo, se hace un llamamiento a los propios usuarios, pero también a los profesionales, ¿cierto?

Exacto. Es una manifestación ciudadana, pero hacemos un llamamiento muy especial a los profesionales sanitarios. Porque ellos son víctimas del caos organizativo actual, lo que pasa es que hay mucho miedo a dar la cara. Hay miedo a significarte en la crítica, pero nuestro mensaje es que deberíamos estar ciudadanos y profesionales sanitarios de la mano reclamando mejoras en la Sanidad Pública. Es nuestro único objetivo. Nosotros no queremos cargarnos al Gobierno, sólo que mejore la sanidad. Y lo exigimos a los responsables. Además, se trata de una convocatoria a nivel provincial, por lo que pretendemos que asista gente de la Marea Blanca de Jerez, la de La Janda y la del Campo de Gibraltar.

Con respecto a esa participación esperada por parte de los profesionales, se conoce que hay represalias contra el personal del SAS desde dentro, ¿cómo se lidia con eso?

Yo desconozco estas situaciones, aunque es muy probable. Pero, como opinión ya personal, yo creo que el miedo está antes que todo eso. Porque la persona que está convencida de que hay que hacerlo, se lanza. La movilización incluye un riesgo, pero cuando estás convencido ese riesgo lo asumes. Entonces, el mensaje es que si estás desesperado toma el riesgo.

Aunque movilizaciones ha habido algunas más, esta sería la tercera manifestación en Cádiz. ¿Se ha notado alguna mejoría desde la primera? 

Sin duda. Antes se cerraba los tres meses de verano y el año pasado ya se sustituyó al 30% de las personas. Ya no se cierra por las tardes en los ambulatorias, ya no se cierran los quirófanos ni rayos en el hospital. Es decir, que hemos conseguido ciertas mejoras sin duda. Lo que pasa es que la mejoría conseguida no es suficiente, por lo tanto, hay que seguir.

Para terminar, ¿cómo animaría a la participación el próximo 27 de mayo?

Animarlos en un sentido rotundo. La Marea Blanca es un movimiento ciudadano que no está manipulado ni manejado por ningún partido político. Cada uno puede estar en el partido que quiera, pero todos hablamos como ciudadanos individualmente y tenemos nuestra opinión y nuestro voto es individual. No hay ninguna manipulación. Por lo tanto, el mensaje es que si crees que la Sanidad Pública no funciona y que debería funcionar mejor acude, movilízate, participa, porque en nuestra mano está la mejoría. Si la manifestación es masiva, van a cambiar, pero si fracasa vamos a seguir mal. Ese es el mensaje. Estás luchando por tu salud, la de tu familia y la de tu gente, en definitiva, por tus derechos.

(Fuente: La Voz del Sur / Autora: Estefanía Escoriza)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *