Granada: La Fiscalía investigará la contaminación por los vertidos de aguas residuales en el Humedal de Padul

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El espacio natural de la Laguna de El Padul (Humedales y Turberas de Padul), a la que vierten las aguas desde la EDAR, constituye un humedal incluido desde diciembre de 2005, por Acuerdo del Consejo de Ministros, en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, como espacio protegido por el Convenio RAMSAR, suscrito por España en 1982. Asimismo, la Laguna también está incluida dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, como Zona de Reserva A y, además, está reconocida como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), área protegida por la Directiva Aves de la Unión Europea 79/409/CEE.

La Fiscalía de Granada investigará la contaminación por aguas residuales de la laguna de Padul, una de las joyas medioambientales de la provincia. Tras la información sobre el lamentable estado del humedal publicada por El Independiente de Granada a finales de marzo, Equo Granada visitó la zona y el pasado 9 de abril presentó ante la Fiscalía Provincial una denuncia por un posible delito contra el medio ambiente. La denuncia, según informa Equo, ha sido admitida a trámite y la Fiscalía ha abierto diligencias de investigación penal que han sido atribuidas a la fiscal de Medio Ambiente de Granada.

En la denuncia, Equo alerta de vertidos ilegales de aguas sin depurar a un espacio protegido, como es la laguna de Padul, uno de los humedales más importantes del sureste español, integrado además dentro de los límites del Parque Natural de Sierra Nevada. La denuncia recoge como posibles responsables al alcalde de la localidad y al concejal de Medio Ambiente, al tratarse de vertidos generados por el mal estado y el inadecuado funcionamiento de la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) de El Padul, cuya titularidad es municipal y está en funcionamiento desde hace doce años.

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“En una visita que hicimos al lugar, a comienzos de abril, pudimos comprobar que había un colector roto que estaba vertiendo directamente el agua a la superficie”, explica Sandra Álvarez, coportavoz de Equo en la provincia, “y que el agua producía abundante espuma, signo inequívoco de que no estaba depurada. Realizamos algunas comprobaciones complementarias y la conclusión fue evidente: la depuradora funciona deficientemente y no depura las aguas residuales de forma suficiente, por lo que sus vertidos, incluso sin tener en cuenta el colector roto, son contaminantes para un humedal en equilibrio tan delicado como presionado”, relata Álvarez.

David Sánchez, coportavoz igualmente de la formación ecologista (que aplica a todos sus órganos una estricta paridad de género) aclara que “se trata, por tanto, de un verdadero atentado a los valores medioambientales de Granada, ya sea por dejadez municipal, ya por cualquier otro motivo. Entendemos que es preciso pedir responsabilidades por ello aunque primero, naturalmente, es preciso realizar una serie de diligencias que solicitábamos en nuestro escrito de denuncia y que, al haber sido admitido a trámite, suponemos que se abordarán por la Fiscalía”.

“Nuestra denuncia -continúa Sánchez- pretende, sobre todo, que se tome conciencia de la situación, que quien tenga la responsabilidad por lo ocurrido la asuma y que se actúe con la máxima celeridad para solucionar este problema, que no es el único para la laguna, desgraciadamente, pues se han detectado múltiples vertidos de residuos sólidos en diversos puntos”.

Según indica la denuncia presentada por Equo, a la que ha tenido acceso El Independiente de Granada, la estación depuradora vierte las aguas salientes después de este insuficiente tratamiento a la denominada Acequia de la Madre Maestra, un canal de agua que termina desembocando unos 400 metros después en la Laguna de El Padul.

Tal y como indica el escrito de denuncia, el tratamiento depurador del agua “es del todo insuficiente, es decir, la estación depuradora no funciona del modo legalmente exigido, porque hemos comprobado in situ en el punto de salida de la Estación cómo las aguas residuales emanan un importante mal olor, tienen un color inapropiado y la consistencia, composición, materiales en suspensión, residuos y densidad de las mismas, además de las espumas que generan (características organolépticas) son “a ojos vista” significativas de que el tratamiento depurador es muy escaso y ponemos en seria duda que cumpla con los mínimos exigidos por la legislación europea y estatal hoy en día vigentes. El resultado es que el humedal presenta unas aguas cada vez más contaminadas que merman la calidad del ecosistema y la población de aves, reptiles y anfibios que lo habitan, pese al alto nivel de protección del paraje”.

Equo indica que colabora en este asunto, como en otros muchos de la provincia, con asociaciones ecologistas y medioambientales, así como con otras formaciones políticas “que han mostrado ya su sensibilidad por estos vertidos, habiéndose presentado por el grupo parlamentario de Unidos Podemos (donde se ubica la parlamentaria andaluza de Equo Carmen Molina) una pregunta sobre el estado de dejadez, suciedad y abundancia de especies invasoras con que se encuentra la laguna”.

También la parlamentaria de Izquierda Unida Mari Carmen Pérez se hizo eco del mal estado del humedal y la deficiente depuración del agua que llega a la laguna, así como de las especies invasoras como la carpa y el cangrejo rojo americano que dañan al ecosistema y afectan a la fauna y flora de la zona. De hecho, las quejas y denuncias sobre la contaminación del humedal se vienen produciendo desde hace años por parte de organizaciones como Ecologistas en Acción, sin que se haya solucionado este grave problema medioambiental.

(Fuente: El Independiente de Granada)

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