Comunicado del Sindicato Unitario de Andalucía con motivo del el 1º de Mayo: Viva Andalucía libre. Viva la clase obrera libre

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Son ya 129 los años que han transcurrido desde que se estableciera por la II Internacional, el 1º de mayo como día internacional de la clase obrera, en conmemoración de los anarquistas ejecutados en Estados Unidos por luchar por la mejora de las condiciones de vida y trabajo.

Muchas víctimas de la lucha obrera han caído desde entonces hasta hoy, cuando aún, en la mayoría de países, la acción sindical, reivindicativa, las manifestaciones, reuniones… no sólo siguen prohibidas sino castigadas como acciones terroristas contra el Orden y la Ley.

También es verdad, que en un pequeño rincón de ese mundo, en Europa occidental, en el pasado siglo, el empuje de la revolución bolchevique y la fuerte organización obrera en los demás países, consiguieron arrancar ciertos derechos democráticos. Aunque hoy, sin la amenaza bolchevique, y sin que la clase obrera esté aun nuevamente organizada, nos los están arrebatando todos y cada uno de ellos.

Y nos la arrebatan desde su democracia, desde sus leyes, desde sus constituciones, policías y ejércitos. Leyes que no dudan en aplicar al enemigo, al pueblo, porque para los amigos están el enchufismo y el favoritismo.

Hoy, siglo XXI, un 90% de la clase obrera mundial está fuera de esa Europa occidental. Étnicamente no son blancos, en religión no son cristianos, y en género son, en su mayoría mujeres a un par de euros/día por 16 o más horas de trabajo, sin las más mínimas condiciones de seguridad y salubridad.
La libertad de mercado y la libertad de comercio del capitalismo están asentadas en el sufrimiento de la mayoría de la población mundial. La acumulación brutal e indecente de riquezas en unas pocas manos, se asienta sobre gente que sufre y muere en la indigencia.

Estos son los valores supremos del sistema capitalista: acumulación privada de riquezas, caiga quien caiga.

129 años después de aquella primera conmemoración internacional de la lucha obrera, el balance es poco alentador. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de riquezas en tan pocas manos, nunca en la historia de la humanidad se ha esquilmado tanto a naciones y pueblos indefensos, y nunca en la historia de la humanidad se ha conseguido tanta diferencia entre ricos y pobres como con la instauración del sistema capitalista.

Pero al igual que los poderosos han ido aprendiendo y refinando la dominación y explotación sobre la mayoría de la población, las personas dominadas, explotadas y las naciones expoliadas hemos ido aprendiendo. Hoy la vieja Europa está de nuevo en crisis y con ella el amo que impuso a Andalucía, el Estado español. Sus partidos, sus sindicatos, sus Instituciones están en crisis, corroídas de corrupción, desde las más altas instancias hasta el municipio más pequeño.

Y para sostenerse en el poder no dudan en acorazar al Estado, en hacerlo más y más policiaco contra quienes se defienden de las agresiones del capitalismo. Penas de cárcel y multas millonarias para la disidencia, mientras que para los amigos corruptos la prescripción de delitos o cárcel de cinco estrellas.
Europa occidental y su jefe los Estados Unidos de Norteamérica, están en franca decadencia. Ni pudieron en Vietnam, ni pueden en Venezuela, Ucrania o Siria. Tampoco podrían con una clase obrera organizada, ni con pueblos y naciones guiados por el espíritu de la libertad.

Impotentes no han podido someter a Siria, abriéndose la posibilidad de un Mediterráneo futuro sin intervención de intereses imperialistas y, con ello, la posibilidad del restablecimiento de nuestro centro geopolítico soberano, democrático, en paz, socialista y punto de unión entre sus diferentes pueblos, naciones y clases soberanas.

Porque el futuro nos pertenece a los pueblos, naciones y clases explotadas, porque la esperanza es nuestra, siempre aparecerán herederos de las luchas de liberación.
Hay que ser muy animal para dar la espalda al sufrimiento de la gente nos dijo Carlos Marx, por lo que siempre habrán humanos, en cada pueblo, en cada clase, en cada nación que, tomando posición por los que sufren, por los excluidos del sistema, persistan en la organización y la lucha.

El Sindicato Unitario de Andalucía forma parte de esos herederos y herederas de las luchas de liberación nacional y de clase. Hoy, desde el levante hasta el poniente andaluz, a la vez que extendemos el asesoramiento jurídico a más miembros de la clase obrera, no nos olvidamos de inscribir en nuestras banderas la consigna revolucionaria de “abolición del trabajo asalariado” y de cualquier otra forma de explotación de la naturaleza y/o humana.

Por ello se extiende nuevamente nuestro grito de paz:

¡Viva Andalucía Libre!
¡Viva la Clase Obrera Libre!
¡Ni poder político, ni económico ni judicial; poder popular!

Sindicato Unitario de Andalucía (SU)

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