La Universidad de Granada se pliega a las exigencias de la ultraderecha y cancela una charla bajo el título de: “en defensa de Stalin”

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La Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada (UGR) ha cancelado a última hora una charla que bajo el título “En defensa de Stalin”, tenía previsto celebrarse el próximo 27 de abril en sus instalaciones. La celebración de este acto fue denunciado por el partido ultraderechista  VOX, que hace una semana emitió un comunicado en el que criticaba a la UGR por dar cabida a la misma.

Vox había afirmaba en el mismo que la Universidad de Granada “no puede ceder un espacio de la universidad para charlas en defensa de semejante figura histórica”, criticaba a la UGR por “dar cabida a una ponencia que honra al dictador soviético, responsable de millones de muertes”, aseguraba que “la apología del genocidio no es libertad de expresión“, y exigía a la UGR “que tome medidas urgentes para evitar este agravio que no se puede consentir”.

VOX Granada apelaba al decano de la facultad, así como a la rectora de la UGR, Pilar Aranda, a quienes reclamaba que velasen “por la pureza de los contenidos objeto de enseñanza para el conocimiento de los alumnos, de forma que no sean dispuestos recursos públicos para hacer apología de un criminal”.

Además, en dicho comunicado amenazaban a la universidad granadina, advirtiéndole que si la universidad permitía esa charla, “llamaremos a los granadinos a acudir a la puerta donde tendrá lugar la charla para reivindicar físicamente que no queremos charlas defendiendo a un genocida y a millones de muertes en la universidad pública”.

En un principio, la universidad respondido a las críticas con otro comunicado en que informaba que el acto no había sido organizado ni por la UGR ni por la propia Facultad de Ciencias Políticas, por lo que desconocía “el contenido exacto de las charlas que vayan a celebrarse”, y la misma había sido organizado por un grupo llamado Universidad Obrera. Algunas fuentes indican que el mismo está impulsado por el partido Reconstrucción Comunista.

La UGR declaraba que se negaba  a actuar de forma preventiva “en contra de la libertad de expresión” y que confiaba en que “prime el sentido común y el talante dialogante que deben caracterizar la actividad académica”, tanto entre los ponentes como entre los asistentes. Esta actitud aceptablemente tolerante y abierta, sin embargo, le ha durado muy poco, plegándose finalmente a las exigencias ultraderechistas. VOX pedía a la UGR que adoptase “medidas urgentes” y ésta, sometiéndose a esta y doblegándose al chantaje, ha cancelado el acto pretextando que se dio permiso para su celebración pero con un título y contenido diferente al que se anunciaba.

En un nuevo comunicado, los ultraderechistas se atribuían el éxito: “Nuestra denuncia y presiones han dado sus frutos, el decanato y la asociación universitaria cancelan la charla en defensa de Stalin”. “Nos ha sido reconocido expresamente que se ha debido al revuelo en redes sociales, protestas a las que no están acostumbrados”. “No cabe duda alguna de que la decisión tomada por el decano de la Facultad, ha sido en respuesta a las presiones ejercidas desde la redes sociales y medios de comunicación en general de toda España, que se han hecho eco de la protesta que, sin vacilar y cargada de toda la razón, ha realizado VOX Granada en los últimos días”, añaden.

Pero no contento con ello, ahora exigen al Decanato “que exhiba el documento solicitud de la sala para dar la charla, pues se hace harto difícil creer que se diese permiso con un título y contenido distinto al que figura en el cartel anunciador sobre todo en relación con el contenido y título y ello ha sido el motivo de tal cancelación”.

Con independencia del criterio que se posea sobre la figura de Stalin, lo cierto es que lo sucedido es un nuevo ejemplo de como las autoridades académicas de la Universidad de Granada se muestran comprensivos con las posiciones más reaccionarias, ejerciendo en este caso la censura sobre la libertad ideológica y reprimiendo la de expresión. algo que no es novedoso. De todos es  conocido, por ejemplo, su promoción de actividades propias del más casposo nacional-catolicismo en múltiples ocasiones. Curiosamente, en este caso parece no les influenciaba el “revuelo en redes sociales”, que también la había, y sus exigencias de laicidad, por parte de colectivos progresistas. Parece que a estas si están “acostumbrados” y se permiten hacer oídos sordos a sus demandas de aconfesionalidad.

La Otra Andalucía

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