Estados unidos mantiene su respaldo a la autoproclamada como República de Kosovo y presiona a Serbia para que la acepte

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Estados Unidos se mantiene apegado a sus intereses en la región de los Balcanes occidentales y en esa línea reiteró el viernes su respaldo en todas las esferas a la autoproclamada República de Kosovo. De esa tarea se encargó esta vez Matthew Palmer, suplente del subsecretario de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, quien se entrevistó hoy con el presidente y el primer ministro albanokosovares, Hashim Thaci y Ramus Haradinaj, respectivamente,

El también director de la Oficina para el Centro y Sur de Europa de la diplomacia estadounidense declaró, de acuerdo con un reporte oficial, el total apoyo de Washington al rumbo de Kosovo hacia la integración a la Unión Europea (UE).

En tanto, el mandatario reiteró su discurso acerca de la disposición para lo que denominó ‘fase final del diálogo con Serbia’ y de su empeño en la búsqueda de una solución permanente al histórico conflicto que coadyuve a fortalecer la paz en la región y en todo el continente europeo.

Las partes coincidieron, precisó la nota, de que solo el diálogo entre Pristina y Belgrado conduce a la estabilidad regional y a una paz duradera, así como que también constituye el mecanismo único e insustituible para la solución de los problemas en la región.

En su encuentro con Haradinaj, el enviado estadounidense afirmó que su país seguirá ayudando a Kosovo en el fortalecimiento del estado y en los procesos por el cual transcurre. En declaración para la prensa se pone énfasis en que el jefe del Gobierno albanokosovar y el enviado de Washington analizaron la situación actual en esa provincia- parte constitucional de Serbia que declaró unilateralmente la independencia en 2008- y en la región de los Balcanes occidentales.

También abordaron el tema de la transformación de las fuerzas policiales en el Ejército de Kosovo, que Estados Unidos respalda, y pasaron revista al diálogo Belgrado-Pristina bajo mediación de la UE y cuestiones del Estado de derecho y la integración euroatlántica, que se traduce como el proceso de ingreso de Kosovo a la OTAN.

Palmer sostuvo ayer una audiencia en Belgrado con el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, que de acuerdo con el lenguaje diplomático utilizado en una nota oficial transcurrió en un clima de tensiones por la no coincidencia en el abordaje de cada una de las partes del tema de Kosovo y el curso de las negociaciones.

La Serbia oficial, en todas sus instancias, se puso en alerta tras el incidente del 26 de marzo cuando un alto funcionario gubernamental de Belgrado fue secuestrado por la policía kosovar en la ciudad de Kosovska Mitrovica mientras participaba en un foro de debate dedicado precisamente a la búsqueda de compromisos mutuos. Desde ese momento los contactos están cancelados y los tres ministros de la minoría serbia en el gobierno albanokosovar renunciaron.

Belgrado interpretó el hecho como un ataque terrorista vandálico apoyado por occidente y una señal de que el diálogo con las autoridades albanokosovares es poco menos que inviable y buscará encaminarlo con quienes patrocinan a las autoridades de Pristina.

Reunión en Serbia sobre la situación en torno a Kosovo

Paralelamente, el tema de la búsqueda de una solución de compromiso al conflicto en torno a Kosovo y Metohija se mantiene en Serbia en el primer lugar de la atención en el país, con énfasis en los enfoques al respecto en los medios de difusión. La intensa actividad diplomática sobre el asunto acusó un recalentón, en opinión de los analistas, con la visita ayer de un funcionario de tercer o cuarto rango en la nomenclatura del Departamento norteamericano de Estado.

Según una nota oficial de la oficina de prensa de la Presidencia, la audiencia que el mandatario, Aleksandar Vucic, le concedió al encargado de los asuntos del subsecretario de Estado y director de la Oficina para el Centro y Sur de Europa, Matthew Palmer, transcurrió en una atmósfera de desacuerdos sobre ese tema, sin ofrecer detalles.

No obstante, las partes convinieron al menos en la muy recurrida formulación retórica para abordar el asunto, o sea, que ‘la normalización de las relaciones entre Belgrado y Pristina es de importancia clave no solo para el proceso de acercamiento de Serbia a la Unión Europea (UE), sino también para la estabilidad regional’.

El visitante expresó la disposición de Washington a seguir apoyando a Belgrado en esa dirección y prometió continuar el respaldo al diálogo con las autoridades de Pristina con la mediación de la UE en la forma en que las partes consideren útil.

Sin embargo, de acuerdo con fuentes extraoficiales abordadas por los medios, uno de los objetivos de Palmer fue intentar calmar los ánimos de Vucic, publica el diario Danas, en referencia a su enojo ante una reciente acción policial albanokosovar que disparó las alarmas incluso militares y colocó en punto muerto el diálogo Belgrado- Pristina.

El diario Vecernje Novosti encabeza su cobertura de la estancia de Palmer con el titular: Washington aprieta el cerco en torno a Serbia, en referencia de las frecuentes presiones, intensificadas en las últimas semanas, para compelir a Belgrado a reconocer la independencia unilateral que declararon los albanokosovares hace ya una década.

Opinó que el objetivo claro del visitante es mantener a la cúpula estatal serbia bajo permanente tensión, con una especie de ultimátum sobre el único objetivo que Belgrado podría alcanzar en Kosovo, la formación de la Asociación de Comunidades Serbias, acordada hace cinco años, pero que los albanokosovares no quieren implementar.

Srpski Telegraf, por su parte, insiste en la tesis de las presiones sobre Serbia en torno a Kosovo, y en referencia a Palmer y su encuentro con el mandatario tituló en su acostumbrado estilo tremendista: ‘Él vino por la cabeza de Vucic’.

Washington, quien propulsó la agresión de la alianza atlántica a Yugoslavia en 1999 con el pretexto de proteger los derechos humanos en Kosovo, creó allí la mayor base militar construida desde cero fuera de Estados Unidos, apoyó la independencia unilateral y presionó a muchos países para su reconocimiento.

Ahora hizo público también su respaldo a la formación de llamado Ejército de Kosovo, una violación más de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el estatuto provisorio de esa provincia, parte constitucional de Serbia.

Serbia apoyará formación de Asociación de Comunidades serbias en Kosovo

Por otro lado, Serbia prestará apoyo a sus connacionales en Kosovo y Metodhija en la formación de la Asociación de Comunidades Serbias (ACS), declaró el pasado viernes la primera ministra del país, Ana Brnabic.

Brnabic  añadió que ello se hará porque las autoridades albanokosovares no quieren dar ese paso en la modalidad establecida en el acuerdo de Bruselas, suscrito hace cinco años tras las negociaciones para la normalización de los vínculos Belgrado-Pristina.

En respuesta a pregunta de reporteros durante una visita al Instituto de Geodesia de la República (IGR) Brnabic opinó que no sería responsable dar detalles al respecto, pero su gobierno se esforzará en mantener la paz y la estabilidad y dará ese apoyo porque ni Pristina ni sus aliados hacen lo necesario para honrar los acuerdos firmados.

Acotó que las autoridades de Belgrado insisten con más fuerza que nunca antes en la plena implementación de esa concertación sobre las ACS, aunque no de la forma en que los albanokosovares piensan, sino como fue negociado y firmado. Nada se puede cambiar sin la aprobación de las dos partes, dijo.

Tras afirmar que es un sinsentido político que Kosovo participe como estado en la cumbre europea para los Balcanes occidentales en Sofia en junio y por eso Serbia decidirá si asiste o no en dependencia de los pasos de Pristina para la creación de las ACS.

‘Bulgaria es nuestro gran socio y la Unión Europea nuestro objetivo estratégico; deseamos buenas comunicaciones y está en el interés de nuestro estado participar en esa cumbre, pero Kosovo no puede estar presente como estado, incluso porque eso no es posible ni teóricamente’, puntualizó Brnabic.

Al respecto recordó que la Comisión Europea es estatutariamente neutral y Kosovo no es un Estado, sino una provincia dentro de la República de Serbia y así lo piensan cinco miembros de la UE, en referencia a Chipre, Eslovaquia, España, Grecia y Rumanía, que no reconocieron la proclamación unilateral de independencia en 2008.

Finalmente expresó que para su país es fundamental la estabilidad regional y tiene el mayor interés de que así se mantenga para que ninguna acción pueda amenazar los resultados alcanzados en las complejas reformas que el país realizó en el período transcurrido.

(Fuente: Prensa Latina)

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