El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, denuncia los crímenes de la OTAN en 1999, en el 19º aniversario del inicio de los bombardeos

Serbian Prime Minister and President-elect Aleksandar Vucic speaks during his rally in Novi Sad, Serbia, March 18, 2017. Picture taken March 18, 2017. REUTERS/Marko Djurica

Serbian Prime Minister and President-elect Aleksandar Vucic speaks during his rally in Novi Sad, Serbia, March 18, 2017. Picture taken March 18, 2017. REUTERS/Marko Djurica

“Esa Serbia que quisieron matar y nunca lo podrán es para ellos su maldición y para nosotros nuestra tarea y nuestro futuro”, expresó el presidente Aleksandar Vucic, en ocasión del 19º aniversario del inicio de los bombardeos de la OTAN sobre el país el pasado 24 de marzo.

En un acto masivo iniciado a las 19:50, justo a la hora en que comenzaron a caer bombas y misiles sobre las ciudades y poblaciones del país, el mandatario afirmó que el objetivo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) era matar soldados, policías y civiles y también asesinar a Serbia.

Vucic añadió que para perpetrar el crimen pretextaron que había una dictadura y gente mala en el poder, pero cuando pasó aquel gobierno continuó la represalia con la expulsión de la población serbia de Kosovo, la separación de Montenegro y el reconocimiento a la independencia de Kosovo y Metohija.

Al parecer, alguien cree que el castigo no ha concluido y la justificación ahora es el hecho de que nosotros no reconocemos lo que ellos reconocen, pero tenemos la razón y saben que la tenemos, exclamó Vucic ante la concentración popular en Aleksinac, una de las ciudades bombardeadas por la OTAN varias veces.

Aleksandar Vucic dijo igualmente que por primera vez en la historia la fuerza militar más poderosa del planeta agredió a un pequeño país cuya única culpa fue existir y defender lo suyo.

Recordó también que fueron dos mil 500 las víctimas y exactamente dos mil 500 ataques los perpetrados por la alianza bélica en 78 días, aparte de la colosal destrucción de edificios de viviendas, hospitales, oficinas, industrias e infraestructura.

Vucic condenó el término de daños colaterales empleado por los atacantes para referirse a los civiles asesinados, entre ellos varias decenas de niños, y afirmó que por cada vez que lo utilicen los serbios tienen que responder con el nombre y el apellido concreto de cada víctima.

Todo fue concebido y realizado, remarcó el mandatario, con objetivos claros: cada uno de los 500 mil proyectiles lanzados tuvo como propósito matar personas, eso querían, ese fue el precio que pagamos para que ellos vencieran al mal, como proclamaron. ‘Y ese mal era la lucha nuestra para salvaguardar la integridad y la libertad’, exclamó.

Añadió que todas las bombas y todas las vidas segadas no fueron suficientes y el castigo que alguien ideó parece que aún no se completó, como si quisieran que toda esta tierra se transforme en un gigantesco monumento a las ambiciones políticas de alguien.

Vucic Afirmó que hoy el país se fortalece progresivamente, evita la idea de un conflicto y se aparta de un pensamiento de venganza, pero tiene una carta en su mano con la que sus adversarios no contaron, consistente en el derecho a decir lo que piensa, quiere y cómo se comporta, la cual debe utilizar hasta el fin.

Al exponer las razones para que nada de lo sucedido pueda repetirse, añadió que los serbios necesitan la vida y deben hacer todo para no perderla, para no ser un error estadístico de nadie. “Una Serbia llena de vida es nuestro compromiso con todos aquellos que fueron asesinados aquí, esa es la mejor respuesta a quienes nos proclamaron como daños colaterales”.

La ceremonia, que resumió todos los actos de recordación realizados a lo largo y ancho del país, se realizó bajo la divisa: ‘Perdonaremos si pudiéramos. Olvidar, solo si no existiéramos’.

(Fuente: Prensa Latina)

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