Tras anunciar el cerco de Afrin, Turquía dice ahora estar “a punto de entrar”. Llegan refuerzos sirios en apoyo a los kurdos

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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, asegura que las fuerzas turcas están a punto de entrar “en cualquier momento” en Afrin: ciudad en el noroeste de Siria controlada por las milicias kurdo-sirias que desde hace semanas sufre la brutal ofensiva de Ankara. De hecho, según medios de comunicación turcos han informado que los mercenarios del ESL, con el apoyo de las fuerzas turcas, habrían conseguido llegar a las afueras del extrarradio sur de la urbe.

“Estamos a punto de entrar en Afrin. La buena noticia se anunciará en cualquier momento ya”, ha precisado este sábado el mandatario turco en declaraciones en el congreso anual del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco) en la ciudad de Mardin (sur). Además afirma que el centro de la ciudad de Afrin se encuentra ya totalmente rodeado por las tropas turcas.

Ya este pasado miércoles que caerá “de aquí a esta noche” la ciudad de Afrin. “Nos hemos acercado un poco a Afrin. Espero (…) que Afrin habrá caído por completo de aquí a esta noche”, ha declarado el jefe de Estado turco en un discurso en relación con la llamada “Operación Rama de Olivo” de Ankara, en la que también participan el llamado Ejército Libre de Siria (ELS).

El portavoz de YPG, Redur Xelil, desestimó como una “ensoñación” estas observaciones de Erdogan de que las fuerzas militares turcas y sus militantes aliados capturarán por completo la región siria de Afrin al anochecer. “Parece que Erdogan está soñando despierto cuando dice que Afrin caerá esta noche”, aseveró.

Del mismo modo, el mandatario turco ha afirmado que al menos 3.569 “terroristas”, en referencia a milicianos kurdos, han sido “neutralizados” en la urbe desde el inicio de la llamada operación “Rama de Olivo” de Turquía, el 20 de enero.

En este sentido, el portavoz de la Presidencia de Turquía, Ibrahim Kalin, ha asegurado que Ankara espera eliminar a los milicianos kurdos de Afrin “muy pronto”, sin embargo, agrega que Turquía no tiene intención de entregar la ciudad a Damasco una vez que termine la operación militar contra dicha localidad.

El Ejército turco anunció el martes que terminó de cercar la ciudad de Afrin, algo que desmintió el Gobierno sirio, el cual se ha opuesto a la ofensiva turca en su territorio desde el principio —20 de enero—, calificándola de una “agresión a su soberanía”. Además, denunció que sus ataques dejaron muertos entre la población civil.

Esta operación militar ha atraído las críticas de las organizaciones internacionales, ya que, según los informes, los ataques turcos han dejado una gran cantidad de víctimas civiles. Desde un principio, Siria condenó “la flagrante agresión” de las fuerzas turcas contra su soberanía y urgió a ese país a abandonar el territorio sirio.

Según las autoridades sirias, Turquía, con su llamada “Operación Rama de Olivo” contra las milicias kurdas, viola las disposiciones de la resolución 2401 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), que insta a un alto el fuego de 30 días en todo el territorio sirio para garantizar la seguridad y la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria a los civiles en el país árabe.

Siria envía refuerzos a Afrin. Los milicianos son atacados

El Ejército sirio ha enviado un gran número de refuerzos al cantón kurdo de Afrin con el fin de proteger a esta región en momentos en que el Ejército turco y sus aliados rebeldes han intensificado su ofensiva.

Según informaron el jueves los medios locales, estas unidades progubernamentales se han desplegado en las zonas controladas por las milicias kurdas Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) al este de Afrin. En concreto, estas fuerzas se han estacionado en la localidad de Tal Rifat y la base aérea de Menagh, ambas al sur de la ciudad de Azaz. Conforme a los reportes, los kurdos tienen previsto entregar a las fuerzas sirias el control de varias aldeas en esta zona.

El movimiento de las unidades aliadas del Ejército se produce un día después de que las fuerzas turcas bombardearan posiciones de las tropas sirias y mataran a al menos cinco uniformados e hirieran a varios más.

En los últimos días, las fuerzas turcas y sus aliados del Ejército Libre Sirio (ELS) han intensificado sus operaciones en Afrin para expulsar a los combatientes kurdos y estrechar el cerco a esta ciudad.

Las unidades del Ejército sirio comenzaron a entrar desde el 20 de febrero en Afrin con vistas a proteger a los lugareños y las fronteras de la operación militar, llamada “Rama de Olivo” que las fuerzas turcas están realizando desde el pasado 20 de enero en el área pretextando la lucha contra el terrorismo.

Al menos diez milicianos progubernamentales sirios murieron el psado miércoles por un bombardeo turco contra un puesto de control cerca de enclave kurdo de Afrín, situado en el noroeste de Siria y objetivo de una ofensiva de Turquía, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La fuente destacó que aviones turcos tuvieron como blanco al amanecer un puesto de control en la zona de Al Horsh, cerca del pueblo de Al Ziara, en la provincia siria de Alepo.

Al Ziara separa la región de Afrín, controlada por la milicia kurdosiria Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo) de las áreas en poder de las fuerzas gubernamentales sirias. El Observatorio explicó que ocho de los milicianos progubernamentales fallecidos eran originarios de las localidades de mayoría chií de Nubul y A Zahrá, ubicadas en las cercanías del lugar del bombardeo. El puesto de control atacado fue erigido recientemente en la carretera que une Afrín con Nubul y Al Zahrá para evitar las actividades de contrabando.

El Centro de Información de Guerra del grupo chií libanés Hizbulá, aliado del Gobierno de Damasco, emitió hoy un comunicado de los “defensores de Nubul y Al Zahrá”. La nota afirma que aviones turcos bombardearon posiciones de “los aliados de Nubul y Al Zahrá” y causó un número indeterminado de civiles muertos.

“Los defensores de las poblaciones en la zona de Nubul y Al Zahrá y los defensores de toda Siria tienen derecho a responder a cualquier ataque y advierten contra la repetición de las amenazas”, concluye en texto.

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Muerte y limpieza étnica de civiles

La agresión del régimen turco contra la ciudad de Afrín continúa por 57 días consecutivos, y revela la cara criminal del régimen de Erdogan. Los cientos de familias huidos de una agresión- que viola el derecho de la humanidad y todas las leyes internacionales- narran las barbaridades cometidas por las fuerzas del régimen turco que causaron más de 1100 muertos y heridos (en la foto superior entierro colectivo de víctimas).

La agresión causó gran destrucción en las escuelas, la infraestructura, las plantas de bombeo de agua y electricidad, las carreteras, y las tierras agrícolas, y lo último fue el ataque contra el hospital de Afrín, lo que causó su salida del servicio.

La mayoría de las familias se vio obligada a abandonar sus hogares y sus propiedades, y llevar consigo lo que pueda para desplazarse a otro lugar, donde los autobuses, tractores, camionetas, y motocicletas salieron cargados de equipajes de los civiles. La situación humanitaria en Afrín se empeora cada vez más por la agresión continua, y el silencio de la comunidad internacional con todas sus instituciones.

El OSDH eleva a 200.000 el número civiles que han abandonado sus hogares en los últimos tres días huyendo de los continuos bombardeos y disparos de artillería de las tropas turcas. Las últimas acciones militares de las invasoras tropas turcas contra el territorio sirio de Afrín, en el norte de Alepo, provocaron la muerte de seis civiles y heridas a otros 27, divulgaron hoy activistas sociales. El Ejército de Ankara, que combate contra las milicias kurdas Unidades de Protección Popular, las cuales controlan Afrín, bombardeó edificios residenciales e instalaciones públicas de esa ciudad, precisaron las fuentes.

De acuerdo con organizaciones humanitarias, en otro ataque por separado contra un hospital de Afrín las fuerzas militares de Ankara, que en su ofensiva emplean la aviación de guerra y fuego de artillería, mataron a nueve civiles. En el hospital general de Afrín, el más grande de la ciudad, hay varios desaparecidos por la embestida con fuego de artillería turco, precisó el integrante de las YPG Rojhat Roj, encargado del suministro de información a los medios de prensa.

De acuerdo con las fuentes estatales, el número de las víctimas mortales podrían aumentarse ya que algunos de los heridos se encuentran en estado grave. Según el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), actualmente unas 700 mil personas quedan en la ciudad de Afrin y los pueblos alrededores.

Cerca de 280 civiles han perdido la vida en Afrin, incluidos 43 menores, por los bombardeos turcos en las últimas seis semanas. Según el OSDH, más de un millón de civiles se enfrentan a un “destino desconocido”, ya que Turquía está sitiando toda la región.

Según un informe del sábado de la cadena británica Sky News, los residentes de Afrin entierran diariamente a las víctimas de la ofensiva turca —civiles, niños, miembros de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo)— en una tierra de cultivo escasamente poblada situada en las afueras de la ciudad. Asimismo, la morgue del principal hospital de Afrin está llena de cadáveres y muchos heridos están siendo tratados por lesiones graves causadas por los bombardeos y ataques aéreos, dice el informe.

Por otro lado, los kurdo-sirios de la región de Afrin acusan a Turquía de llevar a cabo una campaña de “limpieza étnica” contra los residentes del enclave a medida que aumenta el cerco y la agresión militar turca contra los miembros de las Unidades de Protección Popular.

“Una vez que hayamos purgado a los terroristas (de Afrin) los limpiaremos de Manbiy, Ayn al-Arab, Tal Abyad, Ras al-Ain y Qamishli”, o sea de toda la región, ha declarado al respecto Recep Tayyip Erdogan.

Esta operación militar ha atraído las críticas de las organizaciones internacionales, ya que, según los informes, los ataques turcos han dejado una gran cantidad de víctimas civiles. Desde un principio, Siria condenó “la flagrante agresión” de las fuerzas turcas contra su soberanía y urgió a ese país a abandonar el territorio sirio.

Según las autoridades sirias, Turquía, con su llamada “Operación Rama de Olivo” contra las milicias kurdas, viola las disposiciones de la resolución 2401 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), que insta a un alto el fuego de 30 días en todo el territorio sirio para garantizar la seguridad y la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria a los civiles en el país árabe.

(Fuentes: Hispan TV / SANA / Alwaght / Al Mayadeen / Prensa Latina)

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La ciudad kurda de Afrin, bajo asedio del Ejército turco y grupos yihadistas

En los 53 días de invasión del cantón de Afrin (Siria) por el Ejército turco y grupos yihadistas, 232 civiles han sido asesinados, entre ellos 34 niños y 29 mujeres. Los heridos ascienden a 668, incluyendo 90 niños y 100 mujeres, según datos de la Media Luna Roja Kurda.

El Gobierno turco ha negado reiteradamente los ataques a civiles, pero las declaraciones de los desplazados internos afirman lo contrario. Refugiados del distrito de Jinderese, al suroeste del cantón, relatan su huida del pueblo: “Con helicópteros, con bombas. Ellos nos han bombardeado. Temblábamos de miedo. Por eso nos fuimos al pueblo de al lado. En el pueblo nos volvieron a bombardear”. Los equipos de rescate de la Media Luna Roja Kurda, que es la única ONG que actúa sobre el terreno, declaran que son objetivo de ataques aéreos y artillería cuando están en misión de rescate. La copresidenta de esta organización en Afrin, Jamila Hame, afirma que: “No podemos trabajar adecuadamente. Con los drones y aviones sobrevolando no podemos movernos sin ser también objetivo de los ataques”.

El Ejército turco está a menos de dos kilómetros de la capital de Afrin. Los bombardeos sobre la ciudad se han intensificado desde el pasado 10 de marzo. Los ataques apuntan a los suburbios, como ha sido el caso del barrio de Ashrefiye, atacado el pasado 8 de marzo.

Según datos del Centro de Información de la Resistencia de Afrin, alrededor de 850.000 personas habitan actualmente el núcleo urbano. El número de residentes se ha incrementado debido a los desplazamientos internos procedentes del resto de ciudades y pueblos afectados por la invasión. Cada día nuevos refugiados llegan a la ciudad.

Las familias residentes de Afrin han abierto sus hogares y en cada casa habitan dos o tres familias juntas. Las comunas o asambleas de barrio han habilitado casas a medio construir para dar alojamiento a los desplazados, pero aun así los recursos son insuficientes, y la gente ha comenzado a ocupar las tiendas que están vacías o a pernoctar en los coches. La autoadministración de Afrin ha planteado la posibilidad de abrir un campo de refugiados dentro de la propia ciudad.

Guerra del agua

El pasado 7 de marzo, el Ejército turco capturó la presa de Meydanki, principal fuente de agua para la ciudad de Afrin. El día 9 de marzo, la copresidenta de la institución de recursos acuíferos de Afrin, Roselin Omer, declaró: “El canal de agua de la presa de Meydanki ha sido completamente cortado. Alrededor de un millón de personas en Afrin no tiene agua”.

Al cabo de dos días los tanques de reserva estaban completamente vacíos y en las tiendas no quedan botellas de agua potable. Un ciudadano de Afrin, Manan Zino, que ha trabajado por décadas surtiendo de agua a los pueblos del cantón, ha tomado la iniciativa personal de repartir agua gratuitamente con su camión cisterna, rellenándola de pozos a las afueras de la ciudad. La población busca alternativas para proveerse de agua, cogiéndola principalmente de antiguos pozos, pero el agua a la que tienen acceso no está bien potabilizada y es totalmente insuficiente.

Los avances sobre el terreno del Ejército turco y sus aliados yihadistas muestran cómo la estrategia es dividir el cantón en dos partes y aislar la ciudad de Afrin. Por ello, desde el pasado 12 de marzo, varios cientos de personas han huido de la localidad, dirigiéndose hacia el sur del cantón, bajo control del régimen de Assad. Desde las agencias kurdas también se publican vídeos de civiles que aseguran ante las cámaras que no piensan marcharse y que van a resistir hasta el final.

La estrategia militar turca ha sido, hasta el momento, bombardear las poblaciones hasta que las localidades quedan completamente vacías y entonces tomar la posición. Un vídeo publicado el pasado 5 de marzo en las redes sociales muestra los fuertes bombardeos del centro de la ciudad de Jinderese. Una periodista confirmó por teléfono que las bombas habían sido dirigidas al barrio del mercado de la ciudad.

Amenazas a la población

La huida de civiles del cantón de Afrin no solo está provocada por los intensos bombardeos. Las declaraciones en las redes sociales por parte de miembros de las fuerzas rebeldes aliadas de Turquía, de claras tendencias extremistas islámicas, antiguos miembros de Al Qaeda e ISIS, amenazan a la población e incitan al odio entre religiones. En uno de los más recientes vídeos se puede ver a varios individuos con el escudo del Ejército Libre Sirio, que hacen una advertencia a los kurdos de Afrin: “Os informamos de que, si volvéis a Dios como signo de arrepentimiento, debéis saber que seréis nuestros hermanos. Pero, si no [lo hacéis], veréis cómo vuestras cabezas son arrancadas, y hemos venido a recogerlas”.

Son varios los casos reportados de secuestros, maltrato y ejecuciones a la población civil. En un vídeo publicado el 9 de marzo se puede ver a dos jóvenes kurdos arrestados por milicianos aliados de Turquía que, transportados en un camión, son amenazados a punta de pistola e insultados al grito de “cerdos kurdos”.

También son repetidas las imágenes de destrucción de banderas y símbolos nacionales kurdos, así como de amenazas a religiones minoritarias, principalmente las cristiana y yezidi. Los soldados turcos muestran fotos en las que se regocijan de la destrucción causada en las poblaciones de Afrin, como la foto de un soldado turco sosteniendo la bandera de la media luna y la estrella sobre un muro donde se puede leer: “No sé cómo ardió Roma, pero nosotros hemos quemado Rajo”.

El presidente de la República turca, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado en numerosas ocasiones que no se detendrán en Afrin y que tienen intención de asegurar toda su frontera con Siria hasta el borde con Iraq. Ankara también ha anunciado que han llegado a un acuerdo con EE UU sobre la situación de Manbij y otras ciudades al este del río Éufrates, que están bajo el control de la Federación del Norte de Siria.

(Fuente: El Salto / Autora: Sara Ainhoa de Ceano-Vivas Núñez)

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