Siria: Otro Alepo en Guta. Combates urbanos, la población tomada como rehén y los terroristas bloqueando corredores humanitarios

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Intensos combates en condiciones urbanas, una población tomada como rehén y los extremistas bloqueando los corredores humanitarios: suena como la batalla de Alepo si no se tratara de Guta Oriental, un suburbio de Damasco que lleva cinco años controlado por los grupos armados terroristas e islamistas takfiríes radicales.

La operación del Ejército sirio para liberar de los terroristas las cercanías inmediatas de la capital se enfrenta tanto con una fuerte resistencia de los extremistas como con una presión mediática récord apenas vista desde las infames histerias de los medios de los países occidentales sobre la situación en el este de la ciudad de Alepo.

Si bien Alepo se consideraba la llave para ganar la guerra, Guta Oriental es más bien una permanente fuente de tensión para Damasco que lo fue durante casi toda la guerra, escribe el periodista Andréi Kots en su artículo para Sputnik.

¿Por qué es difícil conquistarla?

Ocupada por los islamistas takfiríesy grupos armados terroristas entre los primeros en Siria, la región se convirtió en una fortaleza dotada con todo un ejército de unos 10.000-12.000 combatientes, según estiman los militares sirios.

Unos barrios densamente edificados y aldeas fortificadas vinculadas entre sí por una red de túneles protegen a los extremistas de los ataques aéreos y de artillería e impiden cualquier tipo de avance salvo una ofensiva a gran escala.

A su vez, los propios terroristas aprovechan la cercanía a la capital del país para bombardear impunemente los objetivos en Damasco: el barrio de Jobar se sitúa apenas a una decena de kilómetros del centro de la ciudad. Desde aquí los islamistas suelen atacar los barrios residenciales damascenos y también la Embajada de Rusia en el país, recuerda Kots.

Los bombardeos de la ciudad ocurren diariamente. Incluso tras la aprobación de la resolución sobre el fin de las hostilidades por el Consejo de Seguridad de la ONU el 24 de febrero, los disparos no cesaron.

Peor aún, los terroristas empezaron a bombardear los corredores humanitarios y a la gente huyendo para prevenir el éxodo de la población, la única ‘protección humana’ que tienen contra los ataques masivos del Ejército sirio y las Fuerzas Aeroespaciales rusas.

Guta Oriental como un Alepo 2.0

“Además de las ventajas militares, el control sobre Guta Oriental ofrece ciertas ventajas políticas. De hecho, es una herramienta de presión de los opositores contra [el presidente sirio] Bashar Asad. Mientras Guta esté ocupada, Damasco estará obligado a continuar las negociaciones”, escribe el periodista.

No es casualidad que respecto a Alepo, la ciudad más grande de Siria y un importante centro económico, se hablara de la misma manera. Al liberar Guta, el Ejército sirio lograría múltiples objetivos a la vez: eliminaría la amenaza para la capital, derrotaría una importante agrupación enemiga y podría desplegar más fuerzas en otras regiones de importancia, como Idlib.

En este sentido, otra vez se imita la situación de Alepo: Damasco se vio obligado a dedicar una gran parte de sus tropas para liberar la urbe, lo que resultó en el retraso de la ofensiva contra Deir Ezzor.

Otra semejanza es una intensa campaña mediática, protagonizada tanto por los radicales y sus aliados en el terreno (como los infames Cascos Blancos) como por los grandes medios de comunicación y también por los altos cargos de los países occidentales, recuerda el autor.

“Todos los activistas que ‘denuncian’ los bombardeos intensos siempre salen a la luz cuando el Ejército Árabe Sirio está avanzando. Esa misma gente ignoró por completo las ciudades de Al Raqa en Siria, y Mosul en Irak, borradas de la faz de la tierra por los estadounidenses”, anotó Kots.

Rusia ya está acostumbrada a estas acusaciones, que a menudo se difunden por gente que ni siquiera vive en Siria y carecen de pruebas. Según el canciller ruso Serguéi Lavrov, “habrá más desinformación destinada a echar sombra sobre las tropas gubernamentales con el fin de desacreditar al Ejército sirio“.

El objetivo final de esta campaña mediática es “facilitar las acciones de EEUU en el este de Siria, donde se está creando un cuasiestado“, explicó Lavrov. “Es evidente que cuantos más éxitos logre el Ejército sirio, más acusaciones harán en su contra los países occidentales. Igual de evidente es que una vez expulsen a los extremistas de la zona, cualquier interés de los medios angloparlantes y de la OTAN hacia Guta Oriental se desvanecerá de inmediato”, predice el autor del artículo.

Así también fue el caso de Alepo: adonde ni un solo país occidental envió ayuda humanitaria tras denunciar por todos los lados ‘una catástrofe humanitaria sin precedentes’, recuerda Kots.

La liberación de Guta Oriental está en su fase inicial, así que “es de esperar la aparición de nuevas noticias falsas desde la zona” en las semanas venideras, concluye el autor.

(Fuente: Diario Octubre)

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